Se admitiría un mayor “deslizamiento cambiario” en 2016

CPA: crece chance de más devaluación del peso ante el dólar

"Menos tiempo y más exigencia para el ajuste de la política económica", ese fue el título de la conferencia que dieron los economistas Gabriel Oddone, Alfonso Capurro y Santiago Rego de la consultora CPA Ferrere ayer.

El dilema entre contener la inflación a costa de moderar la suba del dólar o dejar ir al dólar a costa de que la inflación supere el 10% es cada vez más difícil de equilibrar y crece la probabilidad de que el segundo escenario se materialice.

Para Rego es claro que Uruguay está recibiendo "un shock internacional permanente" lo que debería traer "respuestas diferentes de la política económica". Ese escenario se caracteriza por China que desacelera, Brasil que "seguirá decepcionando" y es "un shock regional muy negativo que no se revertirá en los próximos 18 meses" y Argentina que vive una "primavera electoral" pero "deberá" procesar un "ajuste" y la duda es si será "gradual o abrupto", expresó Rego.

Ese mundo afecta a Uruguay cuya economía "se estancó" y el consumo "se contrajo más de lo previsto", apuntó Capurro. De todas maneras, Uruguay seguirá creciendo en 2015 y 2016, 1,9% y 1,1% respectivamente. "Sin embargo, el ritmo de crecimiento converge a 1%", apuntó. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 2,5% este año y 2,5% el próximo.

El MEF prevé en el Presupuesto corregir el déficit fiscal desde el 3,5% del PIB actual al 2,5% del PIB a fin de 2019. "Nuestras estimaciones indican que el déficit fiscal no se reducirá en el quinquenio", afirmó Capurro.

Según prevé CPA en su "escenario base", el déficit terminaría 2019 en 3,6% del PIB. Ahora, si la situación se vuelve más complicada y la economía ingresa en una fase de "estanflación" (estancamiento económico con alta inflación) con ajuste del tipo de cambio real, el déficit fiscal se iría a 4% del PIB en 2019.

El otro aspecto complicado es que "el debate presupuestal y la ronda salarial impiden capitalizar las ventajas de la flexibilidad cambiaria", puntualizó Capurro. Por eso, las intervenciones del Banco Central para moderar la suba del dólar, están "dirigidas a ganar tiempo", añadió.

Persiste el "eterno dilema" entre privilegiar la corrección del desalineamiento cambiario (el desvío de precios relativos con Brasil alcanza niveles similares a 1999, aunque la situación económica es mejor que en ese entonces) o contener la inflación. En ese sentido, "cobró mayor probabilidad" el "escenario alternativo" de "delizamiento cambiario", dijo Capurro. La proyección base de CPA es un dólar a $ 30 a fin de año con inflación en 9,7% y de un dólar a $ 34,60 a fin de 2016 con inflación en 9,3%. El "alternativo" implica dejar ir al dólar hasta $ 38 a fin de 2016 (corrigiendo parte del desalineamiento cambiario) con una inflación de 10,5% a fin de ese año.

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