FINANZAS DE BOLSILLO

Optimizar el gasto en la verdulería

Comer sano es posible sin pagar sobreprecios, pero requiere planificar bien y saber seleccionar.

Frutas y verduras: se encarecieron fuerte en el arranque del año. Foto: archivo El País
Foto: archivo El País

No es el alimento que más abunda en la mesa de los hogares uruguayos, pero por su estacionalidad es uno de los componentes más volátiles del presupuesto familiar. Con una ingesta promedio de 250 gramos al día per cápita, las frutas y verduras tienen un peso de solo 4,3% en la canasta que mide el Instituto Nacional de Estadística (INE) para medir la inflación, pero los consumidores son muy sensibles cuando sus precios se disparan, por lo que administrar este gasto puede hacer la diferencia. Los consejos de los expertos pueden resumirse en cinco ítems.

1 - Identificar la estación.

No es lo mismo una frutilla en noviembre que en abril. Y no solo porque sea más sabrosa o nutritiva en el primer caso, sino porque su precio varía sensiblemente. "Queremos decirle a la gente que en cada momento hay frutas que tienen precios más accesibles porque están en su estación", dijo Pablo Pacheco, técnico del área de desarrollo comercial de la comisión administradora del Mercado Modelo. Ese es el objetivo de Canasta Inteligente, una campaña que informa también cómo elegir y preparar fácilmente esos alimentos (ver columna aparte).

El verano es el momento óptimo para comprar tomates, el invierno para cítricos y vegetales de hoja, y la primavera para frutillas. Los precios oscilan en el año dentro de ciertos parámetros, pero pueden superan los límites de normalidad por problemas de oferta. El año pasado, fue icónico el caso del morrón, que alcanzó los $ 250 el kilo al por mayor (ver gráfico). "En un año normal, cuando hay poco llega a $ 100 o $ 120 en el Mercado, pero cuando se acerca el verano y hay abundancia, se consigue a $ 25 o $ 30".

Lo mismo ocurre con el zapallito. En verano y en otoño, cuando abunda, los precios mayoristas son de $ 6 el kilo ($ 120 el cajón de 20 kilos), pero al escasear a la salida del invierno, puede llegar a $ 60, ilustró Pacheco.

2 - Sustituir los caros.

La buena noticia es que de 60 especies de frutas y verduras en el mercado, "en todo momento (excepto en casos de catástrofe meteorológica) habrá 10, 15 o 30 abundantes y si elijo preparar alimentos con esas no voy a pagar caro", dijo Pacheco. El problema está si se quiere comer lo mismo todo el año. Los procesos de industrialización permiten que los productos estén disponibles los 12 meses a muy buenas calidades, indicó Leticia Ciuffo, coordinadora de la sección Economía Doméstica en Crandon Gastronómico. "En pleno junio encontré racimos de uvas deliciosos, incluso más que en febrero o marzo, que es su momento, pero el precio se dispara muchísimo".

Por eso, saber qué vegetal sustituye mejor a otro es clave. La experta indicó que en invierno se puede reemplazar acelga por espinaca (y viceversa) y que si las mandarinas están muy caras, pueden sustituirse con peras o naranjas, que son más resistentes a las inclemencias del tiempo.

Para la quincena actual (hasta el próximo domingo), el Mercado Modelo recomienda consumir zanahoria, lechuga, rúcula, remolacha, naranja, cebolla, pepino, berenjena y morrón verde.

3 - Planificar la semana.

La compra por impulso es desaconsejada. "El éxito para economizar en frutas y verduras está en la planificación semanal", aseguró Ciuffo. "Eso ayuda a tener un listado de ingredientes que realmente necesitás para cocinar. Así te evitás tentarte en el supermercado, porque capaz que comprás de todo un poco pero después no sabés como combinar", explicó.

Además, unos alimentos tienen menor vida útil que otros. Pacheco indicó que si se compra zanahoria está bien consumirla hasta siete días después, pero la rúcula dura tres en la heladera. "Hay que diseñar una lógica de compra acorde a eso", resaltó.

4 - Minimizar desperdicios.

Saber conservar los vegetales permite reducir el desperdicio y aprovechar más cada peso gastado. Un error frecuente es poner todos en la heladera. "No es cierto que a baja temperatura todos duran más", aseveró Pacheco. Por ejemplo, la banana no soporta bien el frío y la temperatura ideal para el tomate es de unos 10°.

También hay partes de las verduras que el consumidor no suele aprovechar. Ciuffo indicó que las hojas de remolacha son un buen ingrediente para hacer una pascualina o tortilla.

La experta también aconsejó comprar vegetales en su estación y elaborar conservas: "En febrero o marzo, aprovechar 20 kilos de tomate súper baratos y hacer tomates al natural. Así, todo el invierno tenés pulpa para hacer cazuelas o salsas y no comprás el tomate natural, que sale el triple".

5 - Congelar con tiempo.

En su estación, Ciuffo blanquea y congela brócoli y coliflor y los consume como tortilla meses más tarde, pero "esta planificación no se aplica con la frecuencia que deberíamos". Los supermercados venden estos productos congelados pero los 250 gramos de brócoli en esta presentación cuestan unos $ 89 (es decir, $ 356 el kilo), mientras que si se compra fresco en el mismo supermercado, se paga $ 78 el kilo.

La oferta de vegetales listos para comer también está creciendo. Una ensalada de 250 gramos con zanahoria, remolacha y repollo rallados cuesta unos $ 80. Si se considera el precio de esos vegetales por kilo ($ 57 la zanahoria, $ 69 la remolacha y $ 26 el repollo), por lo que cuestan solo dos ensaladas preparadas (500 gramos listos para comer) se puede comprar un kilo de cada ingrediente.

Pero, en la práctica, la creencia y la expectativa se chocan con la realidad de una comida que debe solucionarse rápido, muchas veces con escaso tiempo para estas tareas, matizó la investigadora de mercado Verónica Massonnier.

Cómo valorar la calidad del producto.

"Los precios en las ferias suelen ser un 30% más bajos que en el supermercado, según un estudio que realizó una consultora internacional hace tres años", indicó Gustavo Ferreira, directivo de la Asociación de Feriantes. Esto se ve favorecido por los bajos costos de infraestructura y porque los puestos compiten exhibiendo sus productos uno frente a otro. La clave está en elegir bien y la Canasta Inteligente del Mercado Modelo orienta sobre qué aspectos atender:

Zanahoria:

Firme, crocante y jugosa, de color anaranjado intenso y uniforme, sin coloración verde o púrpura en la parte superior en la zona del tallo.

Remolacha:

De color rojo intenso, de aspecto fresco y firme, sin daños, heridas ni manchas. Las hojas deben ser de aspecto fresco y color verde intenso.

Naranja:

De moderada firmeza, sin manchas, golpes ni podredumbres.

Cebolla:

Sin brotes ni raíces nuevas. Revisar especialmente la firmeza a nivel de cuello, porque allí se comienzan a expresar las podredumbres.

Berenjena:

Firme al tacto, liviana, con color brillante, sin golpes ni manchas.

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