FINANZAS DE BOLSILLO

Pequeños consejos para lograr economizar en gastos

¿Cómo hacer las compras en el super? ¿Qué se puede hacer con la tarifa eléctrica?

En promedio, 54% de consultados cree que ingresos le alcanzan. Foto: F. Ponzetto
 Foto: F. Ponzetto

Hay gastos sobre los que uno no puede hacer mucho (alquiler o cuota hipotecaria, gastos comunes), pero hay otros que con pequeños cambios de hábito se logra economizar. Esto no es otra cosa que evitar un gasto innecesario. De esa forma, si es de los que dice que no le alcanza para ahorrar, podrá llegar a fin de mes con un pequeño ingreso disponible.

Las pequeñas acciones que pueden llevarse a cabo son las siguientes.

Planificar.

Puede no gustar hacerlo porque lleva tiempo, pero para detectar y eliminar gastos innecesarios se necesita la planificación. Esto sirve al momento de hacer las "compras" del hogar, por ejemplo comida y artículos de limpieza, higiene personal, etc.

Antes que nada, debe resolverse si se hará una compra mensual (si bien se deberá adquirir cada menos tiempo los alimentos frescos) o semanal. Cualquiera de las dos opciones es valida. La primera tiene como ventaja ahorrar tiempo y transporte (en caso que sea necesario), la segunda permite no caer en tentaciones de artículos que no se necesitan y en una compra grande pasan desapercibidos.

Lo primero es planificar menús semanales y ahí la clave es tener platos básicos de los que se pueda preparar una gran cantidad para que sirva para varios días.

Una vez que se tiene el menú para cada día, es tiempo de armar la lista para el supermercado: incluir los alimentos necesarios para esas comidas (en frutas y verduras es preferible consumir las de estación o sustituir si por algún factor puntual alguna está a un precio excesivamente alto) y el resto de artículos que se necesitan. De esa manera, se evitará gastar en artículos o alimentos innecesarios.

La lista y la compañía.

Con la lista en la mano, todavía no es tiempo de salir. Antes conviene darse una vuelta por el Sistema de Información de Precios al Consumidor (www.precios.uy/canasta-personalizada.html) donde existe la posibilidad de armar una canasta personalizada y detectar qué supermercado la comercializa a menor precio.

Una vez elegido el lugar, hay que ver el momento en que se va. Aunque parezca una tontería, ir antes de almorzar o cenar puede llevar a gastar de más en alimentos, sobre todo los ricos en grasas y calorías. Así que ir con el estomago lleno ayuda.

Ya está por salir de su casa, pero antes asegurése de hacerlo solo/a, ir acompañado (sobre todo por niños) aumenta las chances de gastos innecesarios.

Ahora sí, una vez en el supermercado hay que seguir la lista y tener cuidado de "no caer en la tentación". Los supermercados generalmente están armados pensados en que el cliente caiga en compras impulsivas: para ello suelen poner los lácteos, el agua y otros alimentos básicos en el final, así se deben recorrer góndolas y góndolas.

La forma de pago.

Una vez que se tachó el último ítem de la lista de compras, es tiempo de ir a la caja —allí una vez más cuidado con los consumos de oportunidad presentes en las mismas— y pagar. ¿Es lo mismo pagar con efectivo, con tarjeta de débito o crédito a los efectos de economizar? La respuesta es no. Pagar con tarjeta de crédito a veces permite financiar la compra en cuotas sin recargo o postergar el pago al final del mes, pero también puede dar la sensación de poder gastar más o complicar la planificación financiera del mes.

La otra opción es pagar con efectivo, pero no tiene mucho sentido perder tiempo yendo al cajero automático a retirar dinero cuando esa misma tarjeta permite hacer el pago. Así, que la mejor opción es pagar con tarjeta de débito: no se gasta más allá de las posibilidades y además permite ahorrar 4 puntos de IVA (3,28% menos en caso de productos gravados a la tasa básica de IVA).

Eliminar la compra "hormiga".

Es un mal que aqueja a muchos trabajadores, la compra "hormiga". Es aquella compra absolutamente innecesaria, pero que se hace para pura satisfacción personal cuando se está en el trabajo. Un ejemplo de este tipo de gastos son los alfajores o bizcochos a media tarde. Lo mejor, es llevarse uno mismo la merienda desde la casa y así evitar gastar de más.

Revisar las suscripciones.

Una vez que se actuó sobre el diario vivir, es posible enfocarse en otro tipo de gastos: por ejemplo las suscripciones a servicios de TV para abonados, Netflix, teléfono celular, etc. En todos los casos conviene cada mes revisar la necesidad de ese gasto y ver si no hay otros planes más económicos. Por ejemplo, en la TV para abonados se puede ver si el competidor no frece un precio más barato o incluso comunicarse con el operador actual para "amenazarlo" con dar de baja el servicio y ver qué oferta le hacen a cambio.

La electricidad al palo.

Suele incluirse al consumo de electricidad entre los gastos fijos, pero es un error. Uno puede consumir menos electricidad de varias formas: una es sustituir (si aún no se hizo) lámparas incandescentes por bajo consumo (gastan menos y duran más tiempo), revisar que no queden prendidas luces de manera innecesaria, colocar un timer al calefón (el principal originador del gasto eléctrico), chequear en la web de UTE (www.ute.com.uy) si la tarifa que se tiene es la que más se adapta a las necesidades, entre otros. También evitar alimentar los "vampiros eléctricos" (ver aparte).

Por último, siempre hay que sobreestimar los gastos y subestimar los ingresos económicos.

Dejar de alimentar a "vampiros" eléctricos.

Una de las claves para reducir el gasto en la tarifa de la electricidad es "dejar de alimentar a los vampiros eléctricos". ¿Qué es eso? Es cuando un electrodoméstico consume energía en forma innecesaria (por eso lo de vampiro). Eso sucede por ejemplo cuando el microondas, la TV, el lavarropas, el equipo de música, el decodificador, etc., no están en uso pero se los deja en la función stand-by (por ejemplo cuando se apaga la TV desde el control remoto). Así que conviene desenchufar todos los aparatos mientras no se estén usando. Un aparato enchufado en posición de stand-by puede representar hasta un 70% de su consumo diario. A su vez, a la hora de adquirir un electrodoméstico conviene ver primer su etiqueta Para una mayor eficiencia, son recomendables electrodomésticos de clase A. A su vez, en lavadoras y lavavajillas se ahorra hasta un 21% de electricidad con programas cortos o ecológicos. Por otro lado, si requiere el uso de aires acondicionados, graduar el termostato a una temperatura soportable es clave. Cada grado suplementario del aire acondicionado representa un 7% más de consumo energético. Con esas acciones, simples, se podrá bajar el gasto en UTE.

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