Suba en nota de deuda destaca fortaleza de Uruguay en medio de dificultad

S&P reafirma el grado inversor y Astori lo usa para destacar rumbo

En momentos en que la economía uruguaya se enfría, las exportaciones acumulan seis meses de caída, la inflación no cede y economistas y empresarios cuestionan que la proyección de déficit del gobierno tiene "gusto a poco", el equipo económico que comanda Danilo Astori recibió un espaldarazo de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s (S&P).

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Standard & Poor's. Foto: Archivo El País

Esa agencia, elevó la nota de la deuda uruguaya a BBB desde BBB-, esto es un escalón por encima del mínimo dentro del grado inversor y le asignó perspectiva estable. Con esto, ya son dos las calificadoras (la otra es Moodys) que afianzan a Uruguay en el grado inversor.

El subsecretario de Economía y Finanzas, Pablo Ferreri dijo a El País que esto "demuestra la confianza que genera nuestro país en el exterior".

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori recordó en declaraciones a Presidencia de la República que "es la primera vez en la historia del país que dos firmas calificadoras ubican a Uruguay (por encima del mínimo) dentro de la categoría grado inversor".

Señaló que la suba de la nota "es importante desde el punto de vista financiero y fiscal porque significa que además de tener un acceso muy fluido a los recursos financieros Uruguay paga precios muy bajos" y "permite tener la certeza de que estamos transitando por el rumbo adecuado y que en esa expresión financiera que es el Presupuesto mantener esa orientación habrá de ser fundamental".

El jueves, la política económica fue cuestionada por la Unión de Exportadores y los economistas Javier de Haedo y Gabriel Oddone. Coincidieron en que bajar un punto el déficit fiscal a 2,5% del Producto Interno Bruto para 2019 lucía con "gusto a poco". También señalaron que la inflación es elevada y que se pierde competitividad.

Astori reafirmó en cambio, que la calificadora "toma en cuenta la consistencia de la política macroeconómica y en particular la solidez financiera del país. Estamos convencidos de que hemos construido esa fortaleza, entre otras, me refiero a la de carácter financiero y esto es lo que está siendo reconocido" por Standard & Poors.

Ferreri dijo ayer que "son importantes los conceptos utilizados en el informe, ya que se refiere al conjunto de fortalezas macroeconómicas y financieras construidas para enfrentar un escenario regional más adverso y en la continuidad de la política económica. También se destaca el marco de estabilidad que provee el sistema político uruguayo, el crecimiento de la clase media y la predictibilidad de las políticas económicas".

Fundamentos.

Para mejorar la calificación, S&P señaló que "la mejora refleja dos factores, la primera es que creemos que el gobierno recién electo del presidente Tabaré Vázquez se basará en el historial de Uruguay de las políticas macroeconómicas prudentes, la diversificación gradual de la economía, y la gestión prudente de la deuda. La segunda es que creemos que los riesgos regionales para Uruguay se han estabilizado y mejorarán el próximo año".

Para la calificadora, la "tasa persistentemente alta de inflación es la principal debilidad macroeconómica de Uruguay". En 12 meses a mayo, la suba de precios es de 8,41%.

En ese sentido, apuntó que el "anclaje de expectativas a través de una comunicación clara y metas de inflación creíbles, junto con las políticas fiscales y monetarias contractivas, ayudaría a moderar la inflación en el futuro. Evitar la indexación salarial automática a la inflación pasada también disminuirá la inercia" inflacionaria.

Expresó que "el déficit público se amplió a 3,5% del PIB en 2014 desde el 2,3% en 2013" y que espera "sólo mejoras graduales en los resultados fiscales dados el gasto relativamente elevado y rígido (salarios, pensiones y asistencia social) y una flexibilidad limitada para aumentar los ingresos".

Aún así, S&P destacó que "durante los últimos años, Uruguay ha tomado medidas para reducir el impacto fiscal y externo negativo de las sequías, que elevan la factura de importación de energía. El Gobierno ha creado un fondo de estabilización y ha comprado un seguro climático para contener el costo fiscal de las importaciones de petróleo durante los períodos de sequía. Las inversiones en energías renovables ya han comenzado a reducir la dependencia" de esas importaciones.

A su vez, remarcó que "la diversificación gradual de la economía uruguaya ha contribuido a los últimos años al alto crecimiento económico y ha permitido capear la desaceleración de la economía regional". Agregó que "la gestión eficaz de la deuda ha reducido riesgos".

La calificadora prevé que la economía uruguaya crezca 2,5% este año y 2,8%, 3% y 3,5% en los tres siguientes. Además estima una inflación de 7,8% en 2015, de 7% en 2016 y 2017 y de 6,5% en 2018.

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