FINANZAS DE BOLSILLO

Las burbujas especulativas, ¿cómo y dónde nacieron?

Nueva hipótesis data su inicio en España y no con los tulipanes en Holanda.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Teoría: investigadora trata de demostrar que primer caso es en España. Foto: Pixabay

En economía a veces se suele hablar de "burbujas". Esa palabra utilizada hasta el cansancio en la crisis económica de 2008 hacía referencia a lo que había pasado en el mercado inmobiliario estadounidense que gestó la debacle en el mundo financiero.

Pero, ¿qué es una burbuja? y ¿cuál es su origen? Pueden ocurrir en distintos mercados: inmobiliarios, bursátiles y hasta en el de las flores.

Conceptualmente, la burbuja es un proceso en el que el precio de un activo (viviendas, acciones, etc.) se desvía de forma desproporcionada de su valor fundamental.

En base a la especulación (que el precio de ese activo seguirá subiendo y conviene comprar para luego vender a un valor más alto y hacer una ganancia), se llega hasta niveles absurdamente altos hasta que por algún hecho o noticia u otro factor, la burbuja acaba estallando (en inglés crack), cuando todos quieren desprenderse del activo y hay pocos compradores dispuestos a comprarlo. Ahí se da una caída repentina y brusca de los precios, llevándolos a niveles muy bajos, incluso inferiores a su nivel de fundamentos.

Según la historia económica hasta ahora conocida, la primera burbuja en el mundo se produjo en el año 1637, en Ámsterdam y tuvo que ver con flores, más precisamente, tulipanes.

En ese momento, Holanda era un centro comercial de referencia en Europa, con una población con alto poder de compra y necesidades de invertir. El precio de los tulipanes fue en ascenso y algunas especies exóticas llegaron a valores desorbitados al compararlos con el precio de otros bienes.

Así, los bulbos de tulipanes pasaron a ser una inversión y en poco tiempo comenzó un mercado con comercialización a crédito y cotización a futuro. El Semper Augustus, el más raro de los tulipanes, llegó a pagarse 1.200 florines, un precio muy elevado en esa época.

El 6 de febrero de 1637, luego de versiones y rumores de que la suba de precios de los tulipanes había corrido a los compradores, hizo estallar la burbuja, ya que no hubo casi demanda por los lotes de esa flor.

Eso llevó a una brusca baja de precios y muchos que habían apostado al tulipán perdieron hasta sus casas, que las habían puesto en garantía para conseguir crédito e invertir en esas flores. La economía holandesa entró en crisis.

Pero ahora hay una nueva teoría que ubica a la primera burbuja en España.

Caso español.

Los ambiciosos planes del constructor español denominado "Paco el pocero", que mandó a edificar más de 5.000 viviendas en El Quiñón (Seseña), se convirtieron hace una década en el ícono del boom inmobiliario que llevó a España a la crisis económica que vivió en 2008. Esa fue la última burbuja en España pero como ocurrió con los tulipanes, la Castilla de principios del siglo XVII también vivió su particular espiral de precios, y la consiguiente ola especulativa, con la compraventa de oficios públicos. En concreto, en 1617, un hombre llegó a pagar 382.352 reales por un puesto de regidor (concejal actual), cuyo sueldo anual rondaría los 450 reales. Esto significa que para rentabilizar esa inversión habría necesitado 850 años de salario. Pasa que en realidad no pensaba quedarse con él, sino venderlo a un precio mayor. Especulación pura.

El investigador y economista Víctor Gómez trabaja en una tesis que afirma que el espiral de los oficios sería la primera burbuja constatable de la historia. Si esto se confirma, desbancaría a la de los tulipanes en la Holanda de 1637, que hoy se considera pionera.

En ese entonces, la búsqueda de riqueza se extendió en varias ciudades de España con los reyes de la Casa de los Austria quienes buscaban liquidez para costear su proyecto de hegemonía mundial y encontraron la solución en los bajos tipos de interés.

Las personas se endeudaban para adquirir títulos que les permitieran acceder a un distinguido puesto en la Administración como escribano, regidor o procurador en un juzgado. De hecho, un hombre alcanzó a tener 27 títulos con el único motivo de la especulación.

Hipótesis.

Gómez dedicó dos años de su vida a investigar esto para presentarlo como proyecto final del doctorado que realiza en la universidad La Caixa en España. "En principio, solo quería estudiar cómo se forman las burbujas especulativas. Pero di con un fenómeno que me pareció interesante. Y pensé: Aquí tengo que meterme", contó a El País de Madrid.

Confirmar esta tesis implica que Gómez aún demuestre que lo que ocurrió con los oficios públicos durante el reinado de Felipe III y IV puede calificarse de burbuja, es decir, un proceso en el que el precio de un activo se desvía de forma desproporcionada de su valor fundamental. "Pese a lo complicado de definir ese valor fundamental, este punto lo tengo confirmado al 100%", aseguró Gómez.

Por otro lado, debe justificar que la elevación de los precios en las ciudades Valladolid, Zamora y Sevilla comenzó a principios del siglo XVII antes de la burbuja de los tulipanes. Ya se sabe que en otras ciudades del país español la crisis llegó luego de la holandesa.

Corrupción.

Otro de los análisis que giran en torno a esta hipótesis es comparar la burbuja formada en la Corte de los Habsburgo (Casa de Austria) hace 400 años y la de la España del ladrillazo de la primera década del siglo. En este punto, la corrupción juega un rol fundamental. "Al aumentar las posibilidades de obtener grandes plusvalías a través de la especulación, las burbujas incentivan la corrupción, siempre que haya un trabajador púbico con poder sobre el activo que se revalorice. Desde este punto de vista, ambos fenómenos impulsaron la corrupción en la Castilla de hace siglos y en la España actual", aseguró el economista.

La lucha entre el monarca, la Corte y los aristócratas por el negocio de la venta de oficios provocó el surgimiento de una pujante clase social que accedía a puestos de prestigio sin necesidad de títulos nobiliarios sino a partir de dinero. Este hecho daría paso a la modernidad.

Gómez se enfocó en investigar especialmente cómo pudo formarse una burbuja en la Castilla del siglo XVII, una sociedad que aún no había entrado de lleno en la modernidad. Su tesis de doctorado confirmará la idea de que para la formación de burbujas es necesaria la existencia de un sistema financiero complejo o que en la Castilla del siglo XVII existía ya ese sistema. Este última posibilidad es desconocida hasta este momento. "Me inclino por la primera opción, pero aún tengo que investigarlo", afirmó Gómez con cautela. EN BASE A EL PAÍS DE MADRID Y EL LIBRO "¡MALDITA CRISIS!" DE NELSON FERNÁNDEZ, EDITORIAL FIN DE SIGLO (2009)

Cómo opera en el mercado inmobiliario.

Un informe del Centro de Investigación Económicas (Cinve) del año 2011 abordó el fenómeno de las burbujas inmobiliarias, cuando el estallido de una en el mercado estadounidense todavía estaba fresco en la memoria.

Una de estas ocurre cuando "los agentes tienen expectativas de que los precios seguirán subiendo por lo que compran bienes inmuebles hoy dado que mañana serán más caros", indicaba el trabajo. Esto, agregaba, puede propiciar el surgimiento de las denominadas "profecías autocumplidas", como se conoce al proceso por el cual el propio comportamiento de los agentes provoca que "se alcancen los resultados previstos por sus expectativas, acelerando el proceso de alza de precios".

"Luego, una vez que la burbuja se pincha, los precios caen dramáticamente, generando importantes pérdidas de riqueza entre los agentes y dificultando el repago de los préstamos solicitados, entre otras consecuencias", señalaba el estudio de Cinve. Además, precisaba que, en general, era el propio comportamiento de las personas el que terminaba "impulsando los precios al alza y podría implicar un desalineamiento de los mismos con respecto a sus fundamentos".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)