TRES CARACTERÍSTICAS PARA EL RIESGO

¿Pérdida de empleos por TLC con China o por robotización?

Puestos de trabajo en sectores impactados por acuerdo están en riesgo.

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Robotización: una tendencia que viene en aumento. Foto: Reuters

En octubre de 2016, el presidente Tabaré Vázquez visitó China y firmó con su gobierno un documento para dar los primeros pasos hacia un acuerdo comercial (TLC). Hasta el momento se ha avanzado poco en ello. Las voces contrarias a un TLC con el mayor exportador mundial provienen del Pit-Cnt, algunos sectores del Frente Amplio y de los industriales potencialmente afectados. Un argumento se repite: la pérdida de puestos de trabajo en algunas industrias.

Sin embargo, el estudio "Libre Comercio con China: ¿hay un riesgo para el empleo en América Latina?" —al que accedió El País— señala que los trabajadores de los sectores más expuestos a las importaciones uruguayas provenientes del gigante asiático, son los que tienen mayor riesgo de ser sustituidos por la robotización en los próximos 20 años.

El paper elaborado por Ignacio Munyo y Agustina Trapp del IEEM (Universidad de Montevideo) muestra que "las industrias que compiten con importaciones de China están marcadas por alto riesgo de robotización". Eso implica que "incluso sin la implementación de un acuerdo comercial (con China), los trabajadores en esos sectores están expuestos a la pérdida de empleo debido a avances en inteligencia artificial y aprendizaje automático".

Este estudio será presentado por Munyo en la V Conferencia sobre regulación para el trabajo decente que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) llevará a cabo en Ginebra entre el 3 y el 5 de julio.

Impactos.

"Se dice que los sectores eventualmente perjudicados pueden ser la industria textil, la vestimenta y el calzado, y es cierto, pero son 35.000 personas", dijo el canciller Rodolfo Nin Novoa en alusión a un informe elaborado por el Ministerio de Industria en la comisión de Asuntos Internacionales del Senado en febrero de este año.

El estudio "Impactos sectoriales en Uruguay de la firma de un tratado de libre comercio entre el Mercosur y China", del economista Sebastián Torres (exdirector de Industria durante el gobierno de José Mujica), identificó a los sectores "potencialmente afectados": la cadena textil-vestimenta; químicas básicas y productos químicos; caucho y plástico; maquinaria eléctrica; papel y cartón; metalurgia; automotriz y muebles. Esos sectores empleaban unas 31.481 personas en 2015.

En el nuevo estudio, Munyo y Trapp plantean que "el impacto del comercio en el empleo ha sido ampliamente discutido. Mientras que la apertura es generalmente considerada como beneficiosa para las naciones, los efectos del comercio pueden ser desiguales en toda la economía, por ejemplo dañando sectores que enfrentan competencia de importados".

Recuerda que "el comercio entre China y América Latina ha mostrado una tendencia creciente en las últimas décadas". En el caso de Uruguay, en 2006 China era el país de origen de solo 7% de las importaciones, mientras que en 2016 pasó a ser el 19%. A su vez, las exportaciones uruguayas a China representaban apenas 4% del total en 2006 y aumentaron a 24% del total en 2016.

"La posibilidad de un acuerdo comercial (entre ambos) ha incrementado la preocupación en algunos sectores debido al hecho de que industrias que compiten con importados, pueden resultar comprometidas por más y nuevos productos que entran al mercado", indican. A su vez, recuerdan objeciones de dirigentes del Pit-Cnt que señalaron que miles de trabajadores podrían perder sus empleos por el acuerdo.

Por eso, buscan determinar si las industrias que compiten con productos importados de China "están en riesgo debido a esta posible medida de liberalización comercial o si esas mismas industrias exhiben altos porcentajes de trabajadores en riesgo de robotización, siendo la robotización la principal fuente de riesgo, independientemente de la firma de un TLC".

Para ello consideraron todos los productos que representaron no menos de 2% del total de importaciones uruguayas desde China en 2016. Al relacionar esos productos con sus correspondientes industrias, detectaron 11 sectores manufactureros que representan el 83% de las importaciones uruguayas que tienen como origen a China. Ellas son: productos informáticos, electrónicos y ópticos; equipamiento eléctrico; químicos y sus productos; productos de caucho y plástico; productos metálicos, excepto maquinaria y equipos; maquinaria y equipos; prendas de vestir; vehículos motorizados, remolques y semirremolques; muebles; productos de cuero; otras manufacturas.

Luego, evaluaron el porcentaje de trabajadores con alto riesgo de robotización o automatización en cada una de esas 11 industrias.

"Los resultados son claros: 88% de los empleos en estas industrias son ocupaciones con alto riesgo de robotización, principalmente debido a que requieren bajos niveles de habilidades creativas e inteligencia social", afirman Munyo y Trapp.

Entre las 11, las que tienen mayor porcentaje de trabajadores con riesgo de robotización son muebles y vehículos (94% cada una), seguidas de prendas de vestir y plásticos (92% cada una). Esos sectores representan el 4% de toda la fuerza laboral de Uruguay.

Para ver si hay otros efectos, los autores compararon la situación de los trabajadores de las industrias afectadas por China con las no afectadas por la competencia de ese país. Los años de escolaridad, género y edad "no son significativamente diferentes entre industrias afectadas y no afectadas por la competencia china". De todas maneras, "es claro que la participación media de los trabajadores en riesgo de robotización es significativamente más alta para la industrias que compiten con importaciones desde China: 88% de trabajadores en riesgo de perder sus empleos por la robotización, mientras en el resto de los sectores es 63%".

Por ello, un TLC con China "no es la amenaza real para estos sectores, pero sí es la robotización. Nuestra principal preocupación no debería ser proteger a esas industrias y sus trabajadores de la liberalización comercial, pero sí enfocarnos en reformas educativas que apunten a preparar a los estudiantes para un mundo cambiante, donde las tareas rutinarias y no rutinarias se están volviendo robotizables, y el mercado está demandando un nuevo set de habilidades, habilidades que la tecnología no puede replicar", concluyen.

Los beneficios del acuerdo.

En las conclusiones, Munyo y Trapp plantean que "un simple análisis de costo-beneficio, sugiere que un TLC con China sería beneficioso". En 2016, China fue el principal destino de las exportaciones uruguayas con 22% del total. Adicionalmente, China es el principal comprador para los tres productos que lideran las exportaciones uruguayas: soja, celulosa y carne. "Sin embargo, los aranceles promedio en productos agrícolas son los más altos, incluso cuando presentan menores valores comparados con años recientes. Más aún, Uruguay enfrenta una situación de desventaja competitiva debido a que otros exportadores agrícolas ya tienen un TLC con China, incluyendo Nueva Zelanda y Australia", sostienen los autores. Un TLC entre Uruguay y China "abriría nuevos mercados y daría mejor acceso a los productos uruguayos", añaden.

TRES INDUSTRIAS EXPUESTAS A CHINA.

Plásticos y químicos.

Ambos sectores representan el 19% del total de importaciones provenientes de China. En químicos, el porcentaje de trabajadores con alto riesgo de robotización es 77%, mientras que en plásticos es 92%. Ambos tienen un porcentaje alto de hombres sobre el total de empleados (67% y 74% respectiva- mente) y 12 y 10 años de escolaridad respectivamente. Juntos representan el 5,5% de los empleos en la industria.

Vehículos y muebles.

Representan el 7% y el 5% (respectivamente) de las importaciones provenientes de China. Ambos tienen un 94% de sus trabajadores con alto riesgo de robotización. En el caso de la industria automotriz, el 59% de sus empleados son hombres, mientras que en muebles es el 89%. La industria automotriz representa el 1,2% del empleo en la industria manufacturera y la de muebles el 5,3%.

Prendas de vestir.

Este rubro, representa el 9% de todas las importaciones que provienen de China. Tiene un 92% de sus trabajadores con alto riesgo de ser sustituidos por la automatización. Apenas 14% de los empleados son hombres y la escolaridad promedio son 10 años. Este sector representa el 8,1% de los puestos de trabajo en la industria manufacturera, siendo el que más empleo representa entre los impactados por los productos chinos.

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