CERES

Talvi alerta por riesgo de perder grado inversor hacia 2019

En una conferencia del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social realizada esta mañana, el economista Ernesto Talvi dijo que en 2019 si la deuda pública supera el 70% del PIB, Uruguay corre riesgo de perder el grado inversor.

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Ernesto Talvi. Foto: El País

Esta mañana se realizó una conferencia en el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), en la que el economista y director académico del centro, Ernesto Talvi, mencionó que Uruguay presenta un déficit fiscal persistente con una trayectoria de deuda pública, que al actual ritmo, compromete el buen crédito del país.

Talvi explicó que a pesar de los dos ajustes fiscales realizados durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, el déficit no se redujo. Y sostuvo que de seguir con el ritmo actual "en 2019 la deuda pública uruguaya superaría el umbral crítico de 70% del PIB, a partir del cual se corre el riesgo de comprometer el buen crédito de la república y perder el grado inversor".

Durante la conferencia, Talvi instó a que haya cambios, ya que considera que el gobierno "vuelve a poner más impuestos y más gasto,lo que no funciona para reactivar el empleo ni para reducir el déficit fiscal.

El director de Ceres insiste en "la adopción de una regla fiscal, políticas de contención del gasto que no afectan la calidad de los servicios públicos, y profesionalización de la gestión de las empresas públicas para liberar 1.700 millones de dólares en los próximos seis años que permitan equilibrar las cuentas".

Talvi, además, habló de la Rendición de Cuentas que ayer el gobierno envió al Parlamento. Opinó que "es más de lo mismo".

Para el economista, se trata de "más gastos con más impuestos".

En cuanto al escenario internacional, Talvi señaló que "los problemas fiscales de Uruguay, que también comparten Argentina y Brasil, "se dan en un contexto de crecimiento anémico en Estados Unidos y, sobre todo, en Europa, una marcada desaceleración del crecimiento y -más importante aún-, de las importaciones en China, e incertidumbre política como resultado del Brexit y del triunfo de Trump, todo lo cual se tradujo en la reducción de las afluencias de capital a las economías emergentes y en una caída muy significativa de los commodities que los países de la región producen y exportan".

Al finalizar la conferencia, el economista señaló que Uruguay no está en crisis ya que "no hay una corrida contra los bancos ni un Banco Central desprovisto de reservas internacionales o liquidez".

Opinó que "tampoco estamos en la necesidad de reestructurar nuestra deuda", y que "aunque la economía enfrenta dificultades, sigue creciendo".

Lo que tenemos, dijo, es un “problema fiscal de libro de texto”, con sus efectos secundarios: atraso cambiario y un crecimiento insostenible del endeudamiento público. Si bien siempre es políticamente difícil resolver los problemas fiscales, económicamente es inevitable tener que hacerlo, arriesgó.

El expositor afirmó que el país está a tiempo, aunque no hay tiempo que perder, y que, si se hacen los deberes y se cambia la pisada, las dificultades se van a ir resolviendo.

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