Suba de precios marca nuevo máximo en 10 años y expectativas no mejoran

Se agrava la estanflación en Brasil y gobierno afirma que es coyuntural

El escenario de estanflación (estancamiento económico con suba de desempleo e inflación alta) se acentúa cada vez más en Brasil, luego que la suba de precios marcó un nuevo máximo en diezaños.

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Protestas contra Dilma Rousseff en Belo Horizonte el 15 de marzo de 2015. Foto: EFE

La inflación en Brasil llegó a un nuevo máximo de 10 años pese a que la economía se ha acercado cada vez más a una recesión, complicando los esfuerzos de la presidenta Dilma Rousseff de inculcar confianza y alejar al país de una posible crisis.

Los precios al consumidor medidos por el índice IPCA-15 subieron un 7,9% en los 12 meses hasta mediados de marzo, superando el avance del 7,36% anual hasta mediados de febrero, dijo ayer el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El resultado, que estuvo en línea con las expectativas, muestra un agravamiento de la estanflación en Brasil, en momentos en que los políticos están recortando subsidios y beneficios fiscales para contener el endeudamiento público.

Durante años, Rousseff ha sido blanco de críticas de los inversores por tratar de contener la inflación postergando alzas de precios y otros precios con controles gubernamentales, pese a una caída de los ingresos tributarios.

En la medida en que las presiones reprimidas sobre los precios se acumularon, Rousseff cambió de curso el año pasado luego de ganar la reelección.

Las tarifas eléctricas escalaron un 10,91% después de que el gobierno finalmente optó por traspasar al consumidor los mayores costos de operar generadores termoeléctricos de emergencia ante una profunda sequía que afectó la generación con represas hidroeléctricas.

Los economistas esperan que la tasa anual de crecimiento de los precios se mantenga cerca del 8% durante 2015, complicando la tarea del Banco Central de Brasil de contener las expectativas de inflación.

El gobierno tiene una meta de inflación de 4,5% anual, con una tolerancia de más/menos 2 puntos.

Las previsiones son que el banco siga subiendo las tasas de interés en los próximos meses desde el actual 12,75%, un máximo de 12 años.

Y mientras la inflación se acelera, las expectativas son que la actividad económica caiga un 0,8% en 2015, el peor desempeño en 25 años.

Coyuntural.

Para Rousseff, Brasil superará a "corto plazo" sus actuales dificultades económicas, que calificó nuevamente como "coyunturales", siempre que sea aprobado el ajuste fiscal que presentó a consideración del Congreso.

"Sólo podemos superar esa situación momentánea de dificultad, ya que nuestro desequilibrio es momentáneo, con la aprobación del ajuste. Tras la aprobación del ajuste salimos de eso en el corto plazo", afirmó la presidenta en un discurso en el estado de Río Grande do Sul.

Las medidas de austeridad, incluyen el control de gastos, el aumento de impuestos, el encarecimiento del crédito y el recorte de ciertos beneficios laborales, para hacer frente al déficit récord en las cuentas públicas del año pasado. 

Los analistas atribuyen las actuales turbulencias en el mercado financiero brasileño, con el dólar en su mayor nivel en casi 12 años, a la resistencia del Parlamento a aprobar las medidas que, según el gobierno, son necesarias para impedir que Brasil termine 2015 con caída de actividad.

La mandataria aseguró que "no estamos ajustando porque nos guste ajustar. Lo estamos haciendo porque el país tiene que seguir creciendo".

Desplome del real, es bienvenido dice el FMI.

El reciente desplome del real brasileño es un fenómeno "bienvenido" para la mayor economía de América Latina que necesita reactivar sus sectores exportador e industrial, dijo el director para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner.

El funcionario sostuvo que la debilidad de la moneda podría ayudar a remediar el estancamiento experimentado por la industria brasileña en los últimos cuatro años y reactivar además al sector exportador.

"La inversión en Brasil ha sido muy, muy baja y se ha venido contrayendo, entonces el movimiento cambiario es positivo, pero por otro lado en los momentos en que ocurre abona a la incertidumbre", dijo Werner a Reuters.

En la semana, el dólar en Brasil se operó en máximos en 12 años, aunque ayer bajó 2% y cerró en 3,2302 reales. (En base a EFE y Reuters)

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