AJUSTE FISCAL

Al ajuste le faltan US$ 400: para estabilizar deuda, dijo Oddone

Prevé que se pierdan 25.000 empleos entre 2016 y 2017 por estancamiento.

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Gabriel Oddone

El economista Gabriel Oddone calificó al ajuste fiscal anunciado por el gobierno como necesario e impostergable aunque alertó que podría no estar cumpliendo con su principal objetivo de mantener el grado inversor. El experto indicó que con los cambios previstos no se reduce el nivel de la deuda pública en el Producto Interno Bruto (PIB), algo que las calificadoras le van a solicitar al gobierno en los próximos años.

Oddone señaló que entre 2011 y 2015 el resultado fiscal se deterioró en 2,7% del PIB (desde un déficit de 0,9% a 3,6% del cierre del año pasado). "En un período de crecimiento, donde la economía crecía en la fase alta del ciclo la política fiscal perdió el ancla, resignó el resultado fiscal", dijo ayer en una reunión de coyuntura donde presentó consideraciones elaboradas por CPA Ferrere.

Marcó dos aspectos como principales causantes de ese deterioro. "Probablemente, el gobierno anterior (de José Mujica) no fue elegido para hacer de la estabilidad macroeconómica el centro de su atención. El mandato de las urnas era otro: favorecer la distribución del ingreso; acelerar ese proceso tratando de evitar un desastre fiscal, que es lo que algunos podrían decir que finalmente ocurrió", sostuvo.

"En mi opinión no solamente eso ocurrió; hubo divergencias políticas muy significativas en el interior del gobierno que hicieron que el Ministerio de Economía (MEF), quien controla la evolución del resultado fiscal, fuera debilitado por razones políticas. Eso supuso que el MEF tuvo menos capacidad para poner disciplina", afirmó. Dentro de ese mal resultado mencionó al mal desempeño del gobierno central y el Banco de Previsión Social (BPS).

Ajuste.

En ese contexto, era necesario e impostergable efectuar un ajuste fiscal, dijo Oddone. Y tenía como objetivo mantener el grado inversor.

Sin embargo, señaló que Uruguay tiene los peores indicadores entre países calificados como pares por las calificadoras de riesgo. Enumeró que el PIB local de 1% de 2015 fue el peor de los siete considerados al igual que la inflación de 9,4%. En el caso de la deuda bruta se ubicó en el quinto lugar de siete mientras que en el déficit fiscal (3,6% del PIB) quedó en el quinto puesto. Con esos indicadores, reafirmó el concepto del ajuste impostergable.

Pero sostuvo que "el ajuste fiscal propuesto es suficiente para evitar un deterioro adicional del resultado. La pregunta es si es suficiente para conservar el grado inversor: No". Explicó que el ratio deuda / PIB crece tanto en la proyección pasiva como en la que toma en cuenta el ajuste, incrementándose desde 2015 y hasta 2019.

Explicó que el ajuste reduciría el ratio en 3 puntos porcentuales disminuyendo así el riesgo de insostenibilidad. Pero sin embargo, la divergencia en el ratio "podría comprometer el grado inversor", señaló.

"Eventualmente podría estabilizarse, pero dentro de cinco años y lo que las calificadoras le van a pedir al gobierno, dado que es el peor de la clase en el grupo de los pares, es que por lo menos hasta 2019 tenga una trayectoria fiscal sostenible y eso quiere decir que la relación deuda / PIB no crezca", expresó.

"A no ser que las condiciones externas cambien de manera dramática, Uruguay tiene que hacer más cosas", sostuvo. Oddone afirmó que todavía se está un punto por debajo del ajuste fiscal que se necesita para estabilizar la relación entre deuda y Producto. "Faltan US$ 400 millones", dijo.

"Haber postergado desde 2012 la corrección fiscal lo único que consiguió es que hacerlo en la etapa baja del ciclo el ajuste se sea más intenso y recesivo. Para nosotros quedan más cosas por venir, probablemente por el lado de las tarifas públicas", agregó.

Sostuvo que dadas las circunstancias el ajuste probablemente no fue el peor que se podía realizar. "Esto no es una reforma del Estado; no le pidamos al país lo que no hizo en 50 años. La calidad del gasto de este país es espantosa y lo que se le devuelve al contribuyente no lo justifica", aseguró.

Trabajo.

En otra parte de su presentación Oddone se refirió al mercado laboral. Allí indicó que en 2015 se perdieron 25.000 puestos de trabajo, estimó que este año serán 15.000 y 10.000 el año próximo. En suma, en tres años, se habrán perdido 50.000 puestos de trabajo al cierre de 2017.

Además, previó que el incremento del salario real del sector privado será de 1% este año. Para 2017 la perspectiva es peor ya que estimó no habrá crecimiento. "La desaceleración de los salarios amortigua el ajuste por cantidades en el mercado laboral", manifestó.

Añadió que las negociaciones pendientes en los Consejos de Salarios a efectuarse este año serán en un contexto de estanflación (estancamiento e inflación alta), donde ya el Poder Ejecutivo descartó una revisión de las pautas nominales.

Inflación por encima de 10%.

Oddone afirmó que la suba de precios se consolida por encima de 10%. Indicó que a pesar de ello no ha habido una espiralización "gracias a la mayor restricción doméstica y al aflojamiento del dólar a nivel global". Igualmente, ante ese nuevo escenario de inflación por encima de los dos dígitos señaló que "alguien debería cuestionarse si vale la pena seguir diciendo que entre 3% y 7% es una meta (rango óptimo de suba de precios definido por el BCU)". Estimó que la inflación será de 10,3% en el cierre de este año y de 10,2% al final de 2017. Por último, previó que el dólar se ubicará en $ 35 en diciembre próximo y en $ 40,4 en el mismo mes de 2017.

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