COMERCIO EXTERIOR

Argentina prevé mejorar las importaciones en Uruguay

Ya se reactivaron las compras de autopartes en los primeros meses del año.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Puerto de Montevideo

Pese al cambio de gobierno en Argentina, las exportaciones uruguayas hacia ese destino continúan sin recuperarse. El levantamiento del cepo cambiario y de buena parte de las restricciones a las importaciones a partir de la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada no fue suficiente hasta ahora para revertir la tendencia a la baja que vienen registrando las ventas al país vecino desde hace cuatro años. De hecho, en el primer cuatrimestre de 2016, las exportaciones hacia Argentina profundizaron su caída y descendieron 10,8% con relación al mismo período del año pasado, según el Instituto Uruguay XXI.

Dos grandes factores están por detrás de esa declinación. Por un lado, la economía argentina está sufriendo los rigores de un ajuste fiscal y monetario que deprime el nivel de actividad y el consumo. Por el otro, si bien el gobierno de Macri eliminó el controvertido régimen de la Declaración Jurada Anticipada de Importaciones (DJAI), puso en marcha otros mecanismos que siguen actuando como un freno al ingreso de bienes y productos del exterior.

"El apresuramiento en la salida de las DJAI originó que, simultáneamente a la entrada en vigencia del nuevo Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI), saliera un extenso listado de posiciones arancelarias bajo Licencias No Automáticas, que tienen fuertes niveles de demora para el ingreso de las importaciones. Se pasó de 600 posiciones arancelarias durante el gobierno de Cristina Fernández en 2012 a 1.390 posiciones arancelarias al comienzo de la administración Macri", dijo Miguel Ponce, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI.

Con Brasil —el principal destino de las exportaciones uruguayas— atravesando una dura recesión, buena parte de las perspectivas en torno a una revitalización de las ventas externas en 2016 estaban concentradas en un incremento de la demanda desde Argentina. Esas expectativas aún no se cumplieron, pero, por debajo de las cifras negativas, surgen algunos elementos que permiten vislumbrar un panorama más optimista para los próximos meses.

"Las importaciones argentinas van a crecer. Luego de cuatro años de estancamiento, lo más probable es que hacia el último trimestre la economía recupere capacidad de crecimiento por el lado de la inversión más que por el del consumo. Ese foco puesto en una mejora de la tasa de inversión puede beneficiar a las exportaciones uruguayas si se tiene en cuenta que rubros como autopartes y papel y cartón se enfocan en la actividad industrial", dijo Marcelo Elizondo, titular de la consultora especializada en comercio exterior Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI).

Algo de ese esperado cambio de tendencia ya empieza a verificarse en autopartes, el principal rubro de exportación hacia Argentina. En el primer trimestre, cuando la producción de autos en el país vecino se derrumbó 18,1% con respecto al mismo período de 2015, las exportaciones uruguayas descendieron 1,5%.

Pero en abril la producción argentina frenó su caída (-0,4%) y las ventas de autopartes desde Uruguay hacia ese mercado mostraron un alza del 2%.

Esa tímida recuperación podría acelerarse en los próximos meses. Enrique Alemañy, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), estimó que la producción de autos en Argentina cerrará este año con una cifra similar o un poco más baja que la de 2015. La expectativa es que un alza de la producción durante la segunda mitad del año compense la caída registrada en el primer trimestre.

Otro factor que promete jugar a favor de un alza de la demanda desde Argentina es que el país continúa siendo caro en dólares debido al alza de la inflación, que supera el 35% anual. "

La estabilidad que muestra el valor del dólar en Argentina desde mediados de marzo promete mantenerse, al menos, durante el segundo trimestre gracias a un aumento en la oferta de divisas por la emisión de deuda tras la salida del default y al mayor ingreso de dólares por la temporada alta de liquidación de la cosecha de soja.

A la lenta normalización económica se suman los cambios regulatorios introducidos en los últimos meses en el sistema de administración del comercio exterior.

A diferencia de las DJAI, que no tenían plazo para su aprobación, la autorización para importar bienes en los que se aplican Licencias Automáticas —casi el 90% del total— se otorga en menos de 72 horas.

"En cuanto a las Licencias No Automáticas, hay buena voluntad por parte del gobierno en reconocer las cosas que necesitan ser corregidas. A cada solicitud de excluir posiciones arancelarias de bienes y productos que no son elaborados en el país, lo van haciendo. Las cámaras gremiales de comercio exterior estamos pidiendo que todas esas posiciones arancelarias de productos y bienes que no son producidos en el mercado local sean excluidas automáticamente", dijo Ponce.

El mercado argentino todavía no se recuperó para las exportaciones uruguayas. No obstante, las perspectivas para el segundo semestre del año son de, al menos, un tímido rebote.

"Tenemos expectativa de incrementar nuestro intercambio con Uruguay. Eso va a ocurrir en la medida que se vayan normalizando algunas de las cuestiones económicas pendientes en Argentina", señaló Ponce.

Otras medidas que incentivan

Además de los cambios regulatorios, hay otras medidas que prometen impulsar las importaciones argentinas. A fines de abril, el Banco Central (BCRA) liberalizó el acceso a las divisas para los importadores y ya fueron canceladas las deudas por más de US$ 5.000 millones que mantenían con sus proveedores.

"La mejor noticia es la recuperación del crédito comercial. Hasta antes del cambio de gobierno había que pagar por anticipado o en efectivo las importaciones", explicó Ponce. "Con el cierre de las negociaciones con los fondos buitres, los proveedores ampliaron el plazo a 120 días, que es el lapso histórico de pago de las importaciones en Argentina", dijo el director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)