MARÍTIMAS

Dos barcos con 500 millones-oro (€) por el puerto

Montevideo consecuencia del Apostadero Naval.

Apostadero Naval.
Apostadero Naval.

Acabamos de leer Accidentes Marítimos, un libro generado en un reciente encuentro de juristas regionales realizado en Montevideo, sin duda una lectura para juristas pero súper entretenida para indoctos como nosotros, donde uno queda atrapado a lo largo de sus 247 páginas con sorprendentes historias. Sabíamos de antemano por la calidad de los juristas participantes, que este encuentro llamado IX Jornadas Rioplatenses de Derecho Marítimo realizado hace unos días, tenía asegurado el éxito, además por la variedad de los temas a considerar cuyos títulos por atractivos los adelantamos. Pero como dijimos es un libro para gente vinculada al tema marítimo-naviero en sus múltiples aspectos y también para periodistas porque enseña mucho y ayuda a evitar errores cuando manejamos estos temas, y en general es valioso para personas comunes que gustan de conocimientos.

Club P&I.

Entre los numerosos conceptos que se aprenden en este libro está el de diferenciar los cometidos del llamado seguro P&I, que no es una compañía de seguros para casco ni para máquinas, sino para daños a terceros. Son los dueños de los barcos que se han asociado mediante determinadas cuotas al llamado Club P&I (Protección e Indemnización) para hacer frente a daños a terceros. Pues bien, se ha editado un libro conteniendo cada uno de los temas expuestos por los juristas especializados, cuyo tema central parece tener antecedentes desde que el hombre se lanzó al mar como transportador de cargas y personas y se produjeron accidentes con pérdida de vidas y de bienes, a veces como "actos de Dios" y otras veces, o casi siempre, por circunstancias fortuitas o por negligencia y errores humanos por los que siempre hay que pagar. El tema siempre es establecer responsabilidades y soluciones ecuánimes. Y para eso están los juristas especializados. Pues bien, hemos recibido una copia del libro, fino, lujoso, bien presentado, donde en 230 páginas se narran casos tratados por los juristas expositores con sus experiencias y conclusiones. Los temas son: Abordajes, Naufragios; Incendios a bordo; Asistencia y Salvamento; Desapariciones en el mar; Seguro de casco y de máquinas; pérdidas de vida; contaminación y otros casos.

500 millones.

Como nos apasiona la historia nos atrapó el relato de dos casos históricos presentados por el bien conocido jurista Fernando Aguirre Ramírez, cuyos detalles agregaron fortaleza a nuestra visión de la importancia del puerto de Montevideo como Estación Internacional de Servicios desde antes que España lo designara en 1776 su Apostadero Naval. Como no existía el canal de Panamá, para ir al Pacífico Montevideo era puerto obligado para todo: alimentos, agua potable, reparaciones, descanso, amparo por mal tiempo, tanto a la ida como a la vuelta. Por aquí pasaron miles de barcos y seguramente inmensos tesoros del Pacífico hacia España, porque por aquí pasaron a bordo de importantes barcos los mayores y menores cargamentos de plata y oro del imperio español, en este caso del Perú hacia la península.

Dos fragatas.

El 27 de febrero de 1803 llegaron a Montevideo dos fragatas españolas para reparaciones y servicios que iban para el Perú, de donde volvieron el 5 de junio de 1804. Se quedaron en puerto 65 días y el 9 de agosto de ese año zarparon para Cádiz. Eran "Las Mercedes" y "La Clara". Llevaban a bordo de ambas fragatas un total de 500 millones de euros a valores de hoy, según Aguirre Ramírez, que seguramente eran para pagar costos de guerra y de alianzas, o bien con Inglaterra o con Francia, esta vez sin embargo, parece que los tres países estaban en paz aunque no tanto. A esas dos fragatas se les unieron otras dos y comenzó el viaje hacia Europa. No muy lejos de Gibraltar los sorprendió una escuadrilla inglesa, combate y un solo cañonazo de la "Santa Bárbara" hizo saltar en mil pedazos a "Las Mercedes" y al fondo con "tutti". A las otras las llevaron a Inglaterra como presa de guerra. En el 2007 un barco de la empresa Odyssey, dedicada a la búsqueda de barcos y tesoros hundidos, la encuentra y recupera todo el tesoro. En síntesis se producen reclamos jurídicos desde España, Perú, Estados Unidos, Odyssey y numerosos descendientes de pasajeros que llevaba la nave. La respuesta está en la pieza legal que publica el orador con toda la justicia y lógica del caso, que sorprende y vale la pena leerla.

B/T San Jorge.

Ahora vamos a otro capítulo bien interesante de este libro expuesto por el jurista Alejandro Sciarra Caubarrere, sobre el caso del accidente del barco-tanque "San Jorge" ocurrido a unas 15 millas al SW de Punta del Este el 9 de febrero de 1997. El barco iba cargado con 57 mil toneladas de petróleo desde Argentina a Brasil. Calando unos 12,16 metros y supuestamente en un fondo de aguas por encima de los 20 a los 25 metros según las cartas náuticas, el barco rozó su fondo con rocas sufriendo averías. Felizmente tenía un casco con doble fondo aunque aún así se constató derrame. Se informa a las autoridades uruguayas y argentinas del suceso. Se pasa petróleo de los tanques de proa a popa para aliviar la proa, inmediantamente se contratan barcos para hacer alijes y días más tarde el barco reflota ya vacío, pero para ir a desguace por sus propias fuerzas. Provoca daños, intervienen abogados que hacen jugar las leyes locales e internacionales y se producen soluciones inteligentes. Lo interesante en este caso es el proceso y cómo se desarrolla la trama jurídica que conduce a la solución aceptada por las partes.

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