Estudio identifica que el 80% de los hogares está en estrato medio de ingresos

La clase media crece, pero 20% de los hogares es "vulnerable"

El 80% de los hogares uruguayos se encuentra comprendido dentro del grupo de estratos medios y medio-vulnerables, lo que supone un corrimiento de los hogares hacia una mejor posición económica en términos de ingreso per cápita del hogar.

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El 30% de los hogares integra la clase media consolidada. Foto: Archivo

Sin embargo, hay dos de cada 10 hogares que están en situación de vulnerabilidad y son más sensibles a modificar su estado y pasar a una situación de pobreza, según datos correspondientes a 2012.

En Uruguay, el grupo de estratos medio y vulnerables concentra la mayor parte de los hogares (alrededor de 80%). En tanto, se destaca que la clase media consolidada paso a ser el segundo grupo en importancia, representando el 30,5% de los hogares en la década de 2010.

A su vez, el 31,9% de los hogares (el grupo mayoritario) es clase media. Luego un 19,9% son considerados vulnerables, 9,6% pobres y 8,1% de ingresos altos. Estos datos son algunos de los principales resultados de la investigación "Clases medias en Uruguay. Entre la consolidación y la vulnerabilidad", de la politóloga Helena Rovner y la economista Fedora Carbajal.

Umbral.

El trabajo considera que un hogar con un ingreso por persona por día menor a US$ 8 (a paridad de poder de compra de 2005) es pobre. En tanto, un hogar con ingresos de entre US$ 8 y US$ 13,8 por persona por día es considerado vulnerable. A su vez, el hogar con ingreso per cápita diario de entre US$ 13,8 y US$ 23,7 es clase media y aquel con ingresos superior a US$ 23,7 y hasta US$ 50 por persona y por día es clase media consolidada. Los hogares con un ingreso per cápita diario de más de US$ 50 son los del grupo social alto.

Según el trabajo, el 19,9% de los hogares "en situación de vulnerabilidad" son "más sensibles a modificar su estado y pasar a la situación de pobreza".

El estudio da cuenta que si bien se ha reducido de forma sensible la situación de pobreza y han aumentado los hogares con altos ingresos, todavía se advierten diferencias que persisten en términos de educación, vivienda y mercado de trabajo. Esa conclusión se desprende del análisis de diferentes datos entre 1992 y 2012.

"Existen ciertos hogares que logran salir de la pobreza, pero se encuentran en una situación de inseguridad económica que no les permite la estabilidad en términos de consumo y tenencia de activos", dice la investigación.

Las autoras destacan que "no es posible descansar en la idea que el mero paso del umbral de la pobreza garantiza la entrada plena y una permanencia certera en el grupo de ingresos medios".

Según explican, existe un importante segmento de población vulnerable, situado en la zona de umbral.

En este sentido, la investigación destaca que aunque el crecimiento económico sostenido, sumado a políticas sociales de transferencias le ha permitido "trascender las fronteras de la desprotección más extrema", se considera "dudoso que su nueva adscripción social sea tan sólida y confiable como para resistir a shocks o ciclos económicos desfavorables, ya sea por carencias educativas, o por imposibilidad de acceso a servicios de suficiente calidad, o por una pertenencia frágil al mundo de la formalidad laboral".

En el caso de la educación, el trabajo sostiene que la brecha entre el grupo de altos ingresos y el grupo en situación de pobreza no parece haberse reducido y se ubica en alrededor de siete años de educación.

"Los años de educación de los jefes de los hogares de mayores ingresos duplican a los de los hogares pobres (en 2012 los años de educación promedio de los jefes de hogar eran 13,8 para los hogares con altos ingresos y 6,9 para los hogares pobres). Asimismo, los jefes de hogar de estratos medios han completado la educación básica obligatoria (10,8 años en promedio), mientras que los hogares de estrato medio-vulnerable no alcanzan el mínimo de 9 años (8,3 años de educación promedio en 2012)", dice el estudio.

Además, alrededor del 80% de los jefes de hogar con educación superior incompleta o completa son de estratos medios o altos, mientras que más del 70% de los jefes de hogar con primaria incompleta o completa se encuentran en hogares pobres o vulnerables.

En el caso del mercado de trabajo, el grupo de hogares en situación de pobreza y de clase media vulnerable parece ser más sensible a los shocks, debido a que en él, las tasas de ocupación y desocupación muestran mayores variaciones que en el resto de los grupos sociales, explican.

A modo de ejemplo, la investigación dice que analizando las tasas de desempleo entre 1992 y 2012 las diferencias entre los grupos sociales "son evidentes". Según el trabajo, la tasa de desocupación de los grupos de ingreso medio y alto (considerando el jefe de hogar) apenas supera en algunos años el 2%, mientras que en la población de ingresos medios vulnerable y principalmente en los hogares pobres la tasa de desempleo al menos duplica la de los grupos más favorecidos.

La investigación añade que "identificar la fragilidad de los límites inferiores del segmento medio marca una agenda para el futuro cuya lista de asuntos pendientes incluye no solamente el desafío de eliminar la situación de pobreza para todas las personas, sino los retos adicionales de garantizar que no vuelvan a caer en esa situación y que, una vez traspasado el umbral definitorio de ingresos, continúen aumentando sus activos en términos de acceso a servicios educativos, de salud, de vivienda y de transporte de calidad".

Construcción: más vulnerable.

La presentación realizada ayer contó con la presencia del decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la UdelaR), Rodrigo Arim, y del subsecretario de Educación Fernando Filgueira. Arim señaló que se debe ser cuidadoso con la noción de "clase vulnerable" y "consolidada" respecto a la distancia sobre el umbral de pobreza.

"Si tuviéramos una familia integrada por una pareja de dos personas que trabajan en la construcción hace 10 años de forma estable, están en situación de vulnerabilidad porque es un sector muy vulnerable a cambios coyunturales. Pueden ser mucho más vulnerables que una familia integrada con personas de ingresos más bajos, pero con empleos asociados a sectores fuera de riesgo, como funcionarios públicos", expresó.

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