JORGE FAMILIAR

"El empleo fue clave en reducir la pobreza"

El vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe estuvo en Uruguay para participar del evento organizado por el organismo Cuentas claras: Gobernabilidad para el crecimiento con equidad en América Latina y el Caribe.

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Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. foto: F. Flores

En entrevista con El País se refirió a las diferencias de la región que tiene “más gente viviendo en la clase media que en la pobreza por primera vez”. Señaló que en el pasado, un escenario económico como el actual hubiera derivado en crisis en distintos países de la región, algo que no se ve porque está “más resistente”. Indicó que Uruguay es un “cliente sofisticado” del banco y que puede liderar el debate sobre envejecimiento poblacional.

—Pasado el superciclo de materias primas (con precios récord), ¿en qué etapa está América Latina?

—Está en una etapa de adaptar las economías al nuevo entorno económico. Hay menos recursos públicos disponibles y estamos viendo una región que está muy consciente de esta situación y que está buscando llevar esa adaptación o este ajuste, de una forma donde se sienten las bases para el crecimiento futuro y se proteja a los más vulnerables. En este sentido, desde el punto de vista del Banco Mundial, estamos participando en muchas revisiones de gasto público, donde lo que hacemos es darle a los países puntos de comparación con otras regiones del mundo respecto a la composición del gasto público. También hay una profunda transformación social, aumentó la clase media, por primera vez en la historia tenemos más gente viviendo en clase media que en la pobreza. El grupo más amplio de la sociedad latinoamericana hoy, son los que llamamos los vulnerables que no son pobres, pero tampoco clase media. Ha habido una mejora en el capital humano, ha habido una mejora en el acceso a la educación. Ahora es un reto seguir mejorando el capital humano, ya no hablando de acceso a la educación, sino de calidad. Es un tema que estamos hablando con Uruguay. De hecho, ahora visité proyectos relacionados con la educación, como una escuela de tiempo completo y un par de iniciativas del sector privado (los liceos Jubilar e Impulso en Casavalle y barrio Coppola) de acceso gratuito.

—¿Cree que ese es el modelo?

—En temas de educación, es una responsabilidad de toda la sociedad encontrar mecanismos que funcionen. La parte pública juega un papel fundamental, porque se requiere de intervenciones masivas que lleven hacia la igualdad de oportunidades. Ahora, cualquier iniciativa y cualquier experimento que ayude a mejorar la calidad en un grupo pequeño y controlado, vale la pena observarla, estudiarla para ver qué elementos de esos experimentos controlados y contenidos pueden replicarse de forma generalizada y masiva para beneficiar a un sector más grande de la población. Estamos abiertos a conocer y aprender.

—¿El gran problema regional es la educación?

—Es uno de los grandes retos, uno de los más importantes. Porque la economía del futuro y la diversificación de nuestras economías, al fin de cuentas están atadas hacia dónde va la economía global y vamos hacia una economía digital. En este entorno, tener capital humano preparado para beneficiarse de esta economía digital, es un elemento fundamental. Claramente no es el único reto. Tenemos otros retos importantes como seguir invirtiendo en infraestructura, trabajar en todo lo que tiene que ver con facilitar el desarrollo de la actividad del sector privado. Lo que sucedió en el boom de los com-modities, fue que sí, los precios estaban altos, pero lo que redujo la pobreza y la desigualdad fue la creación de empleo y bien remunerado. No fueron las transferencias, las transferencias ayudaron a los más pobres, pero lo que verdaderamente ayudó a la transformación social fue la creación de empleo. Para seguir adelante, hay que generar oportunidades de crecimiento, de empleo y de mayores ingresos.

—¿Se corre el riesgo de caer en crisis como las de los 80 o 90?

—Si algo ha demostrado la región en estos años de desaceleración es que hay cambios fundamentales que nos convierten en una región mucho más resistente, más estable a la que teníamos en el pasado. Hace 15 o 20 años, ante un entorno de esta naturaleza ya estaríamos viendo una serie de países entrando en crisis financieras, crisis económicas muy profundas. No es lo que estamos viendo. Aunque sí es cierto que las economías de la región tienen diferentes puntos de solidez, no estamos viendo una situación de crisis económica. Los países en general han ahorrado, tienen reservas, tienen sistemas financieros mucho más sólidos, mejor capitalizados, mejor supervisados. Estamos viendo una región que está mucho mejor preparada para enfrentar un entorno adverso.

—Mantuvo reuniones con el presidente Tabaré Vázquez y con el ministro de Economía, Danilo Astori. ¿De qué habló?

—Hablamos tanto de los retos que enfrenta la región como de la relación específica del Banco Mundial (BM) con Uruguay y nuestro trabajo hacia adelante. Hablamos de los desastres naturales que recientemente han afectado a Uruguay y de la respuesta a los mismos y del potencial del BM para apoyar en la medida de lo necesario. Con Uruguay tenemos un portafolio y una actividad muy interesante, es un cliente sofisticado, innovamos mucho. Hemos creado nuevos instrumentos con Uruguay, que luego están a disposición de todos los clientes del BM como por ejemplo relacionados con la cobertura de riesgos climáticos. Hablamos también de calidad de educación que es uno de los temas en que estamos trabajando con Uruguay. Hablamos también de infraestructura, de competitividad, de gobierno corporativo de empresas públicas. El otro elemento que es muy interesante para nosotros en la interacción con Uruguay, es todo lo que tiene que ver con cambio demográfico. Porque Uruguay va un poco frente a la región, entonces en países como este podemos entablar diálogos que van a ser muy útiles para el resto de los países en no mucho tiempo con todo lo que implica el envejecimiento de la población respecto a presiones sobre el Presupuesto público en jubilaciones y pensiones, hasta en salud. El tema de aprovechar el bono demográfico (N. de R.: período en que la población total en edad de trabajar es más alta que nunca antes y que la que habrá después) mientras lo tenemos. Hay muchas dimensiones relevantes, una de ellas es la de género. Tenemos un potencial de extender el bono demográfico en la región si le prestamos mucho más atención a la participación de las mujeres en la fuerza laboral.

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