Hubo algunas resistencias para llegar a esa fecha; habrá más productos

Las claves del acuerdo de precios hasta fin de enero

Con alguna resistencia de los industriales y supermercadistas, finalmente los empresarios acordaron con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que congelaran los precios de entre 40 y 42 familias de productos desde el 1° de noviembre hasta el 31 de enero.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Astori y el subsecretario de Economía encabezaron la reunión donde se selló el acuerdo con privados.

Esas familias de productos, suponen más de 1.800 artículos, dijeron a El País participantes del encuentro. El acuerdo previo que rigió entre agosto y septiembre abarcó a 34 familias de productos y unos 1.500 artículos

Con esto, el gobierno espera seguir reduciendo la inflación que en 12 meses a septiembre se ubicaba en 9,14% y a la vez, que empiecen a bajar las expectativas de subas de precios.

Además de representantes de la Cámara de Industrias (CIU) y la Asociación de Supermercados (ASU), participaron del cónclave directivos de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), de la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu) y de la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén. En tanto por el MEF estuvieron el ministro, Danilo Astori, el subsecretario Pablo Ferreri y el jefe de la Asesoría Macroeconómica Andrés Masoller.

El Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines (Cambadu) que había participado en reuniones previas, no estuvo ayer. La gremial sostiene que son tomadores de precios.

A su vez, la carne, es un caso especial (ver aparte).

¿A regañadientes?

En las primeras reuniones exploratorias que tuvieron integrantes del MEF con la CIU y ASU hace una semana, se transmitió a los privados la necesidad de que el acuerdo de precios fuera hasta fin de enero, mientras esas gremiales manejaban que era más factible hacerlo hasta fin de año. Finalmente cedieron al pedido de Economía y el acuerdo se consagró hasta el 31 de enero. "Es que diciembre es un mes muy particular por la zafra (de ventas que representan las fiestas tradicionales para los supermercados) y porque algunas industrias tienen ajustes salariales", explicó uno de los participantes de la reunión a El País.

Los empresarios esperaban que "el gobierno presionara para que el acuerdo saliera por tres meses. La gente de los supermercados intentó que fuera por menos pero al final tuvieron que ceder", dijo otro participante de la reunión.

"Se le hizo ver a Astori el sacrificio y el esfuerzo que esto implica (llevarlo hasta el 31 de enero) y el ministro lo valoró mucho", comentó la fuente.

El secretario de la CIU, Juan Carlos de León fue el único vocero designado a la salida de la reunión ayer en el MEF y dijo que el período de 90 días para el acuerdo, "es largo, en un momento donde hay muchas incertidumbres. Sobre fin de año, primeros días de enero se va a hacer alguna evaluación para monitorear que no haya nada que haga peligrar el acuerdo".

"Es un momento muy particular, nunca se había hecho en esta época. Es un esfuerzo muy importante", añadió.

Entre las variables que evaluar está el dólar. Si bien no hay un valor exacto que haga caer el acuerdo, si el dólar sobrepasa los $ 31 durante varios días, se volvería a conversar, dijo una fuente empresarial. A su vez, otro graficó: "si en diciembre UTE dice que va a subir las tarifas, ahí llamamos (al MEF) a ver qué pasa".

El plazo hasta el 31 de enero es "siempre y cuando se cumplan algunas condiciones" como que "las variables (de tipo de cambio por ejemplo) no se desvíen", dijo a El País el presidente de la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén, Fernando Melissari.

"Nunca se había hecho en estas fechas, cercanas a fin de año, en el primer mes de la temporada turística y un mes después de culminado el acuerdo anterior. Es un esfuerzo que se hace en conjunto", remarcó.

Teniendo en cuenta esos repartos que se pusieron para llevar el acuerdo hasta el 31 de enero, De León fue consultado sobre si en el último mes habrá cierta flexibilidad y quedará a decisión de cada empresa y respondió tajante: "No, no, no".

"Lo único que se va a revisar es si el entorno se mantiene", agregó el secretario de la CIU.

En tanto, Melissari apuntó que el acuerdo "es largo" y eso hace "difícil" de mantener más que nada por las variables que pueden cambiar. "Ojalá se pueda cumplir", auguró.

Respecto a la remarcación de precios en supermercados en los últimos días, De León dijo que "venimos de un congelamiento donde las empresas no habían podido presentar sus nuevos precios cuando hubo aumentos de salarios en julio. Entiendo que es el tránsito normal de la presentación de nuevos precios en distintos comercios".

Expectativa oficial.

El ministro Astori había dicho a El País la semana pasada que el acuerdo "es un instrumento positivo, que es uno de los factores que explica el descenso de la inflación en el último mes (en 12 meses pasó de 9,5% en agosto a 9,14% en septiembre), creo que (esa reducción) se va a confirmar este mes".

Había señalado que "si hacemos el nuevo acuerdo, sin duda podemos extender un poco más en el tiempo el proceso de desaceleración de la inflación".

"Hay que trabajar con todas las herramientas. El tema de los acuerdos de precios no constituyen la solución de la inflación, pero juegan sobre las expectativas. Y en la batalla por las expectativas, son fundamentales y han tenido buenos resultados", había dicho Astori.

La Carne ya bajó planteó sector.

El acuerdo anterior tuvo algunos cortes cárnicos congelados. Para esta ocasión, las dos gremiales de la industria frigorífica plantearon que la carne ya bajó de precio, dijeron a El País participantes del encuentro. Es de esperar que en los próximos meses, cuando se instale la primavera y comience a crecer la oferta de ganado gordo la faena crezca, baje el precio de la carne en el mercado interno, dijeron a El País fuentes de la industria frigorífica. A su vez, el secretario de la CIU, Juan Carlos de León dijo que "en un momento que podría ser favorable para la carne, no estaría (en principio) por falta de producto". Las fuentes del sector indicaron que entra mucha carne vacuna envasada al vacío y desosada desde Brasil y eso ayuda a mantener los precios en el mercado interno.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)