Economistas creen que con el contexto adverso hay que tomar medidas

Claves del ajuste al nuevo ciclo

Juntan a tres economistas y salen cuatro ideas. La frase la lanzó el economista Pablo Rosselli al abrir ayer su exposición en un desayuno de la Asociación de Dirigentes de Marketing junto a Ignacio Munyo y Javier de Haedo. Lo cierto es que pese a los matices que manejaron los economistas sobre la coyuntura y qué esperar de la economía local, los tres coincidieron en que el mayor error tanto para gobierno como para empresarios sería no tomar medidas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
De Haedo, Munyo, Rosselli.

Rosselli considera que "estamos ante un contexto francamente negativo para Uruguay" por un "debilitamiento importante de los commodities", el "fortalecimiento del dólar que no ha terminado" y una región que encuentra en a Brasil "en la peor fase recesiva de los últimos 25 años con fuertes desequilibrios" y con una devaluación "que no creo que alcance". Asimismo, Argentina muestra "una política expansiva insostenible" que "en 2016 va a ser ineludible que aplique una corrección cambiaria". "La actividad económica no se va a reacelerar hasta que no haya una corrección de los desequilibrios macroeconomícos: mayor competitividad y mejores resultados fiscales, de cuenta corriente", dijo Rosselli ayer y concluyó que en el contexto actual "el peor error sería asumir como transitorio un shock duradero".

De Haedo tiene una visión más pesimista todavía y considera que el escenario adverso será más permanente y que existen varios frentes negativos a atender.

"Se toma como si los shocks externos son provisorios. Yo creo que estamos en recesión (...) El shock externo negativo se va a profundizar y es permanente y no transitorio", remarcó De Haedo quien prevé que se produzca una baja en el salario real y el empleo, un aumento del tipo de cambio real y un enlentecimiento de la recaudación que derivará en que el gobierno deberá aumentar su endeudamiento para financiar el gasto. "Y más difícil va a ser cuando Argentina ajuste después de las elecciones", acotó. "La realidad va a diseñar el ajuste y no el gobierno", remarcó el economista.

Munyo, por su parte, es el más optimista. Ve un contexto complicado más transitorio y no tan negativo. "El 80% de lo que define los movimientos de corto plazo del Producto Interno Bruto proviene del exterior y no todo es negativo", sostuvo. En ese sentido dijo que la suba de tasas de interés de la Fed será gradual por lo que "el retorno a la inversión segura seguirá siendo bajo lo que implica que podría seguir llegando inversión". Asimismo "el panorama base de los commodities para Uruguay no es malo", indicó.

TRES ANÁLISIS DIFERENTES DE LA REALIDAD.

Javier de Haedo - "Hay que decidir qué platito se defiende y cuál se deja caer".

A ver si (Mario) Bergara entiende", dijo el economista quien utilizó la imagen de mantener todos los platos chinos girando (inflación, competitividad, actividad, déficit) planteada por el presidente del Banco Central. "Hay que decidir qué platitos se defienden y cuál se deja caer" porque "se manejan más objetivos que instrumentos" y "se busca conseguir todo, pero no se consigue nada", dijo De Haedo. A su juicio "se debe ceder en la inflación" y dejar que suba el dólar. El "ancla de estabilización" de la economía debe ser la política fiscal, dijo. También afirmó que "hay que emitir deuda ahora para después del ajuste volver a volar". De Haedo cree que hay una "turbulencia", pero descartó se repita lo del 2002. "Es ideal ver los problemas para enfrentarlos", indicó.

Ignacio Munyo - "De afuera no estamos recibiendo las 10 plagas de Egipto.

El economista dijo que "de afuera no estamos recibiendo las 10 plagas de Egipto; no todo es negativo", pero aclaró que existe "un problema de confianza que hay que atacar". Afirmó que "es difícil sostener" el tipo de cambio y la inflación en los niveles actuales y que "Uruguay puede tener un dólar más alto". Así el gobierno debe hacer un "esfuerzo en las tarifas para permitir que el dólar llegue a $ 33 sin llevar inflación a 10%" porque ese "es un activo que no se puede sacrificar". El esfuerzo, debería ser de Ancap para ganar tiempo hasta tener un panorama más claro de la región. Munyo dijo que Brasil con la devaluación "ya hizo su ajuste y no habría necesidad" de más, pero Argentina "tiene las reservas contadas hasta el 10 de diciembre cuando dicen que se acaban".

"Pablo Rosselli - "El contexto internacional dice que hay que abaratarse en dólares".

"Gobernar implica elegir objetivos y es el gobierno quien tiene la legitimidad para hacerlo", dijo Rosselli. Según el economista las autoridades "deberían privilegiar la competititividad, aunque eso implique una inflación transitoria por encima del 10%". "La competitividad está en niveles insostenibles; el contexto internacional dice que hay que abaratarse en dólares", remarcó. Según Rosselli "no hay espacio para seguir usando los precios administrados para operar sobre la inflación" porque "tiene un costo fiscal acumulado que no se justifica y sería riesgoso", por lo que el gobierno debería dejar depreciar más el peso incluso si eso implica mayor inflación. Asimismo consideró que debe haber "moderación" en las subas salariales y una "desindexación".

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