Empresarios preocupados por altos costos salariales y la conflictividad

Constructores advierten pérdida de competitividad del sector

El sector de la construcción advirtió sobre la pérdida de competitividad por la que atraviesa, acompañada por una caída de la productividad en la industria.

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El Salón Inmobiliario se inauguró el domingo. Foto: Sofía Orellano

Los empresarios esgrimen que enfrentan costos altos, entre ellos los vinculados a los salarios. En los últimos años, la construcción ha perdido puestos de trabajo. Para los empresarios, los trabajadores deberían alejarse de una postura de enfrentamiento y acercarse a una "cultura del trabajo".

El presidente de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (Appcu), Ariel Cagnoli, advirtió sobre los problemas que enfrenta el sector e hizo énfasis en la fuerte caída en la productividad y en la competitividad.

"Es necesario ser competitivo. Y allí radica a nuestro juicio el mal de estos tiempos. Mal no exclusivo de nuestro sector. En noviembre se registró la sexta caída interanual consecutiva del tipo de cambio real. Los productos uruguayos se encarecen una vez más con la consiguiente pérdida de competitividad", dijo Cagnoli durante la cena empresarial del Salón Inmobiliario de Punta del Este (SIPE 2015) que se efectuó el domingo por la noche en la península.

"Nos revelamos muy fuertemente contra la estrepitosa caída de la productividad registrada. Seguramente estaremos todos de acuerdo en que nos espera un mundo menos amigable con escenarios más competitivos para nuestra producción", sostuvo el empresario.

En ese sentido, añadió que los constructores uruguayos deben competir con inversiones "atractivas" en Miami, Panamá y en Paraguay.

"Si no somos competitivos y no somos atractivos los inversores, se retraen las empresas y los trabajadores pierden sus empleos, pierde el país, todos perdemos. A esta enfermedad debemos enfrentarla desde todos los ámbitos, todos juntos. Ese es el desafío que tenemos por delante", afirmó Cagnoli.

El presidente de la Appcu señaló que los empresarios deberán lograr que sus compañías sean más eficientes, con una mayor inversión en tecnología, incentivos y financiaciones a largo plazo y también con políticas públicas que aseguren continuidad a la actividad.

Trabajadores.

Cagnoli reveló el fuerte encarecimiento de costos que sufre el sector, entre ellos, el laboral. "En los tres años pasados desde el último Consejo de Salarios la construcción con una evolución del costo de vida del orden del 22%, los salarios de la construcción se indexaron en un 45% aproximadamente. No nos arrepentimos de haber acompañado las mejoras en la calidad de vida de la familia de los operarios de nuestra industria"; afirmó.

"Los trabajadores deberían, a nuestro juicio, en lugar de pensar en trabajar menos, sustituir la cultura del enfrentamiento por la cultura del trabajo. Y hacerla en el convencimiento de que la mayor eficiencia no es en beneficio exclusivo del empleador, sino también para su bienestar defendiendo su lugar de trabajo", enfatizó.

El sector de la construcción tuvo su pico de actividad durante 2012, cuando la obra de la planta de celulosa de Montes del Plata en Punta Pereira (Colonia) demandaba mucha fuerza laboral.

Sobre octubre de ese año, había registrados 74.000 trabajadores de la construcción en el Banco de Previsión Social (BPS). Hoy, son 64.000 obreros los que figuran en el organismo.

Sobre fines del año pasado, el presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, dijo a El País que en 2013 el sector quedó en una suerte de meseta y al siguiente se observó una caída de la actividad. Algo además, que también se espera se repita en este año.

Otegui informó que durante 2013 se perdieron 3.500 puestos de trabajo directos en comparación con 2012 y la previsión es que el año pasado terminara con un total de 60.000 personas ocupadas.

Prudencia.

Uno de los oradores durante la cena inaugural del SIPE fue el vicepresidente Danilo Astori.

En su exposición, el jerarca señaló que "el orden macroeconómico no es un fin en si mismo, es una herramienta, es absolutamente imprescindible. No conozco ningún país en el mundo que se haya transformado con solidez, sostenibilidad y justicia en el desorden".

Uno de los desafíos que señaló Astori fue la situación fiscal del país. "La cautela habrá de ser la orientación fundamental. El país tiene que manejarse con prudencia para hacer compatibles el equilibrio macroeconómico desde este punto de vista con las grandes finalidades que debe encarar el Uruguay por las razones que hemos fundamentado", añadió.

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