Confianza de consumidores en “moderado pesimismo”, por primera vez desde 2008

Consumo: motor de desacople de economía baja revoluciones

La confianza de los consumidores se redujo en mayo para ingresar en una zona de "moderado pesimismo" por primera vez desde diciembre de 2008. El desacelere en el aumento del consumo de los hogares ya es percibido por los comerciantes locales.

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Hay menos disposición a comprar bienes durables. Foto: AFP

Eso se condice con el último dato del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año, cuando el consumo creció por debajo de la economía. En los últimos 21 trimestres eso solamente ocurrió cuatro veces.

El informe elaborado por el Departamento de Economía de la Universidad Católica del Uruguay y la consultora Equipos señaló que en mayo el Índice de Confianza de los Consumidores cayó 7,7% y de esa manera abandonó una zona de "optimismo" para ingresar en "moderado pesimismo", algo que no se registraba desde el último trimestre de 2008 tras la eclosión de la crisis económica internacional. El documento expresó que la contracción del índice se produjo por la caída de los subíndices que lo componen, donde pesó mayormente la baja de 15,6% en la "predisposición a la compra de bienes durables".

Y eso es algo que perciben los comerciantes locales. El gerente general del shopping Tres Cruces, Marcelo Lombardi, señaló a El País que se observa desde hace algunos meses una caída en la compra de bienes durables. "El tipo de cambio afecta bastante en este sentido. Aquellos productos que son vendidos en dólares tienen una afectación mayor. Ahí se ven los principales efectos", indicó. Como ejemplos mencionó a los electrodomésticos o artículos de tecnología.

"Por la suba del dólar, los precios de los productos crecen en términos de pesos y también hay un incremento relativo respecto a otros bienes", dijo Lombardi. Además, expresó que esos bienes son los más discrecionales en términos de consumo. "Una heladera, por ejemplo, muchas veces no es necesaria cambiarla", ejemplificó.

Lombardi explicó que hay productos que son rígidos en el ingreso de los hogares y otros flexibles. "En términos de consumo los bienes durables son muy elásticos. Cuando crecen lo hacen mucho; cuando caen, igual. La compra en un supermercado, donde básicamente hay artículos de primera necesidad, es más rígida. Sin embargo, la compra de un plasma es absolutamente elástica", sostuvo.

Por su parte, el vicepresidente del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu), Daniel Fernández, fue claro para graficar el momento actual. "Las ventas están tristes", dijo a El País.

Señaló que la actividad se enlenteció bastante, situación que comenzó en el verano y continuó hasta ahora.

"Queremos ser optimistas, pero creemos que la situación va a seguir como está. Igualmente somos muy ciclotímicos acá, o vamos para arriba o vamos para abajo. Está muy parado todo; esperemos que sea para empezar a tomar impulso para mejorar", dijo Fernández.

Consumo y PIB.

En el primer trimestre del año (último dato disponible) la economía uruguaya creció 4% y el consumo de hogares lo hizo 2,95%, en términos interanuales. La vez anterior que eso ocurrió fue en el último trimestre de 2013, cuando el PIB se expandió 5,5% y el consumo un 4,95%.

En los últimos años eso no fue muy común, ya que en los últimos 21 trimestres ocurrió únicamente en cuatro oportunidades (además de en el último trimestre de 2013, también se dio en el primer y segundo trimestre de 2010). Según el informe de Confianza del Consumidor, "de mantenerse esta situación podría indicar que la desaceleración del consumo, además de reflejar el ritmo más lento de los ingresos, podría estar respondiendo también a un ajuste por expectativas".

En una presentación para clientes, la consultora CPA Ferrere expresó que el consumo privado fue "uno de los motores del desacople (de la economía uruguaya respecto a la región) en 2013 y 2014", pero prevé que "perderá dinamismo" durante este año. El documento añadió que los ingresos medidos en dólares se ajustan a la baja por corrección del Tipo de Cambio Real (TCR) resintiendo la demanda por los bienes durables.

Una encuesta empresarial realizada por la Cámara de Comercio para el primer trimestre del año señaló que las ventas en términos reales en las casas especializadas en electrodomésticos continuaron cayendo, esta vez 9.2%, manteniendo así la tendencia observada a lo largo del año pasado.

"El encarecimiento relativo de este tipo de artículos ha tenido un notorio efecto negativo en el resultado de las ventas reales. En contraste con lo ocurrido en un escenario de dólar barato, donde se produjo un boom importante en la venta de electrodomésticos y un fuerte recambio tecnológico en los hogares, se aprecia actualmente una moderación importante en los niveles de venta respecto a períodos previos", manifestó.

El Índice de Confianza de los Consumidores señaló que las expectativas de ingreso de la familia cayeron 6,7% respecto a abril, siendo la cuarta mensual consecutiva. "No obstante, la capacidad de ahorro presentó una leve recuperación y aumentó 2% (tras la caída de 7,1% de abril). Sin embargo, en un contexto de aumento de las expectativas de inflación y de caída de los ingresos esperados, parecería que la capacidad de ahorro no mejorará próximamente", dijo el documento.

A su vez, indicó que al interior del subíndice de situación económica personal, desde el máximo alcanzado en octubre de 2014 a la fecha, acumula una caída de 24,1%.

Suba de precios y desempleo.

Las expectativas de inflación que integran el Índice de Confianza de los Consumidores aumentaron 10,5% en mayo respecto al mes anterior, en un escenario en el cual la inflación en 12 meses a mayo trepó a 8,41%. "Entre los factores que explicarían este resultado se destacaría que además de la aceleración que finalmente se registró de la inflación, durante el mes los consumidores observaron que el precio de los alimentos creció más que el promedio (+0,6% frente a +0,5%), y en que el tipo de cambio continuó con su tendencia alcista (+1,6%). Además, las expectativas de desempleo mostraron un aumento de 13,5% respecto a abril y alcanzaron un máximo desde mayo de 2009, en línea con la evolución del mercado de trabajo en lo que va del año, con una suba del desempleo.

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