UNA DECISIÓN QUE MARCA EL FUTURO

Cuatro de cada 10 empresas dicen no encontrar talentos

Analistas opinan que la formación no está acompasada al mercado laboral.

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Egresados en 2014 de ingeniería, química y ciencias, no llegan a igualar a psicólogos. Foto: Archivo

En tiempos donde Uruguay atraviesa la parte baja del ciclo económico es una consecuencia lógica que quienes procuran empleo tengan dificultades y se alarguen los procesos de búsqueda. Pero el país tiene otros problemas estructurales de formación y capacitación que hacen que también las empresas sufran a la hora de contratar, porque no encuentran la persona con las habilidades necesarias para la vacante que desean cubrir.

Esto quedó de manifiesto en la Encuesta de Escasez de Talentos que realizó en América la consultora Manpower, donde el 38% de las empresas relevadas en Uruguay expresaron que tuvieron problemas en la búsqueda de personal. Pese a esto, el registro es menor al promedio continental (47%) y al recabado para Colombia (47%), México (54%), Brasil (61%) y Perú (68%). En mejor situación que Uruguay aparecen Argentina (37%), Estados Unidos (32%) y Canadá (32%).

Para la presidenta de Man-power Group en América Latina, Mónica Flores, en la región existe "un desequilibrio entre la oferta y la demanda laboral", que según analistas locales consultados por El País se reproduce en Uruguay con mayor énfasis en determinados campos. Todos coincidieron en la falta de personal formado en ingeniería y áreas relacionadas con las tecnologías de la información, así como técnicos en varios rubros y en menor medida, especialistas en ventas y ejecutivos.

Neker de la Llana de la consultora O+H explicó que "el fenómeno estructural de escasez relativa de recursos humanos en ciertas áreas es una tendencia de mediano y largo plazo" en Uruguay. En ese sentido, subrayó que "ya sabemos que en las próximas dos décadas faltarán perfiles laborales formados en ingeniería, tecnologías de la información y técnicos especializados en temas asociados a la industria".

El socio de CPA Ferrere y responsable de la consultoría en Estrategia y Capital Humano de la firma, Gonzalo Icasuriaga, sumó a esas profesiones "varias especialidades de la salud y la educación". Señaló que si una empresa requiere contratar personal en esas áreas debe "ofrecer una propuesta de trabajo atractiva y diferenciada" para lograr captar el interés.

En opinión del gerente comercial de Manpower en Uruguay, Fernando Aldabalde, el desempleo se mantiene en guarismos superiores a los deseados "porque no estamos estudiando las cosas que hay que estudiar, las que están en línea con lo que el mercado de trabajo está demandando".

En particular, Aldabalde sostuvo que falta personal que domine una segunda lengua, tenga habilidades digitales y formación en matemáticas. "Muchos jóvenes siguen estudiando las carreras típicas, en las que no necesitamos tanta gente y están superpobladas. Todavía no valorizamos como deberíamos los estudios técnicos, que quedan como una opción de segunda, cuando hoy un técnico calificado que habla inglés puede ganar mucho más que un abogado", indicó.

Icasuriaga ejemplificó el problema de formación profesional de Uruguay con un dato relevante: "si sumamos todos los egresados de la Universidad de la República en 2014 de las carreras de ingeniería, química y ciencias, ni siquiera alcanzan a los psicólogos egresados ese mismo año".

En referencia a la situación regional pero bien podría aplicarse para Uruguay, Flores dijo que "hay muchas personas que están buscando empleo y no lo encuentran porque saben hacer cosas que no se necesitan".

Incentivos.

Todos estos análisis llevan a centrar el foco del problema en la elección de la carrera u oficio por parte de los jóvenes y los estímulos que brinda el Estado en ese proceso, ya que "la guerra por los talentos se va a profundizar" en un mundo cada vez más globalizado, estimó Aldabalde. Aunque es lógico que ninguna política impactará fuerte e inmediatamente en la realidad, Icasuriaga pidió acciones "focalizadas, visibles y agresivas" para empezar "a mover la aguja".

De la Llana dijo que falta "un trabajo fuerte de divulgación" entre los jóvenes estudiantes "para que conozcan con más claridad cuáles son las áreas profesionales que le pueden brindar trabajo a futuro, porque toman decisiones no necesariamente bien informados". Añadió que se requieren "un conjunto de políticas estructura-das y proactivas para ir generando cambios en la matriz de preferencias en términos de formación".

Una señal del fracaso de Uruguay en este aspecto, es que "la cantidad de ingenieros que egresaban hace 15 años no tiene una variación relevante" con los que egresan en la actualidad, cuando en ese lapso de tiempo "cambiaron sustancialmente" las exigencias del mercado y estos profesionales son cada vez más demandados, apuntó el socio de O+H.

"El mundo del trabajo se está moviendo a una velocidad nunca antes vista. Entonces el gran reto es movernos a esa velocidad y acompasar los sistemas educativos" a la nueva realidad, expresó el gerente comercial de Manpower. Remarcó que el Estado deberá "desincentivar ciertas carreras e incentivar otras desde las políticas públicas".

Los especialistas mencionaron el Plan Ceibal como un ejemplo positivo aunque aún no se puede confirmar que exitoso en términos de cambio de la tendencia de formación, ya que familiarizó a toda una generación de niños con las nuevas tecnologías.

Los puestos más difíciles de cubrir en Uruguay.

Según Manpower, los diez puestos más difíciles de cubrir en Uruguay son en orden de importancia: ingenieros, técnicos (principalmente en producción, operaciones o mantenimiento), oficios calificados, personal de IT (ingenieros, analistas o programadores), gerentes o ejecutivos, representantes de ventas, personal contable y financiero, operadores de call center bilingües, operarios de producción y personal de apoyo en oficina. En el estudio para América únicamente se agrega a estos puestos la profesión de chófer.

Las competencias requeridas por el nuevo mundo del trabajo.

Ante los avances cada vez más rápidos de la tecnología y la inminente robotización —que suprimirá unos 7,1 millones de puestos de trabajo en los próximos años por el reemplazo de tareas—, la presidenta de Manpower en América Latina dijo que "la capacidad de aprender es la cualidad más importante que debemos desarrollar, para desaprender los modelos viejos y adaptarse a los nuevos". En línea con eso, el último paper de Manpower Group denominado "Revolución de Habilidades" reveló que el 65% de los puestos en los que trabajarán los individuos de la "Generación Z" (nacidos luego de 1996), aún no se han inventado.

Icasuriaga apuntó que varios países desarrollados están centrados en estimular "las capacidades STEM" (sigla en inglés que refiere a ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) dado que "mientras que muchos puestos de trabajo vienen desapareciendo en el mundo, los que demandan esas habilidades vienen aumentando cada año". En ese sentido, remarcó que competencias como la resolución de problemas complejos, el análisis crítico, la capacidad de relacionamiento y de trabajo en equipo, y la comunicación interpersonal "se necesitarán cada vez más en el mundo del trabajo que se viene". Respecto a otra clase de empleos de tipo operativo y administrativo, el socio de CPA indicó que el principal problema no pasa por las capacidades sino por aspectos vinculados a "la cultura del trabajo como la actitud, el compromiso y los valores".

Según el World Economic Forum, este nuevo tiempo exige talentos que pueden clasificarse en tres áreas: competencias de educación o formación académica (alfabetización, aritmética, ciencias tecnológicas, finanzas, cultura y civismo), competencias para enfrentar retos (pensamiento crítico, creatividad, comunicación y colaboración) y cualidades de carácter (curiosidad intelectual, persistencia, adaptación y liderazgo).

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