Cantidad de concursos crecen, pero en general las firmas están bien preparadas

Empresas enfrentan nuevo contexto

En momentos de desaceleración quedan en evidencia las deficiencias de todas las empresas. Algunas logran sobrevivir. Otras no. El concepto repetido por autoridades y economistas en las últimas semanas en diferentes ámbitos lleva a cuestionar: ¿qué tan preparadas están las empresas para enfrentar el contexto adverso y la desaceleración?

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La empresa tiene que estar capacitada para enfrentar un escenario más complicado. Foto: M. Bonjour

Fripur, fue una de las firmas que no resistió. El año pasado se presentó a concurso y en 2015 cerró tras años de acumulación de deudas. Pero no es la única en lo que va del año. Según datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) en los últimos 12 meses a julio (últimos datos) hay 70 concursos presentados, un 17% más que los 60 presentados en los 12 meses anteriores y la proyección es que este año los casos superen la cifra del año pasado.

"Si se mira más atrás, la cifra de 2013 era menor y en 2012 eran 40", dijo a El País Pablo Montaldo, presidente de Lideco. "No es sumamente grave, pero desde hace dos o tres años hay un aumento. Y también de las cuentas suspendidas por librar cheques sin fondos. Estos son dos indicadores claros de que la situación ha venido empeorando aunque no es una cosa dramática", agregó.

En los últimos 12 meses a julio 2015, se sancionaron 1.858 cuentas bancarias por presentar cheques sin fondos, 20,4% más que el año anterior. De estas 1.191 fueron suspendidas y 464 clausuradas. El dato también es negativo, más aún si se toma en cuenta que repite los guarismos de 2003.

Pese a estos números el panorama general de las empresas no muestra un agravamiento repentino. De hecho, la morosidad de las empresas en los bancos si bien ha venido en aumento desde que comenzó el año cuando era apenas arriba del 1% hoy se mantiene en niveles bajos de 1,7% a junio, según datos del Banco Central.

"En general las empresas no están sobre endeudadas. Hay un trasfondo económico que está pesando y las empresas mal gerenciadas son las primeras en caer o entrar en dificultad. Hay algunas con escasez de liquidez, otros casos que importan crisis en casas matrices, como el caso de OAS la constructora de la regasificadora", dijo Montaldo.

Precisamente, el sector de la construcción es el que hoy se muestra más vulnerable, afirmó el presidente de Lideco. Calpusa, que trabajaba, entre otras, en las obras de la central de ciclo combinado de UTE en Punta del Tigre, fue otra en presentarse a concurso. "Allí pega más porque tenés estructuras fijas con supuestas obras hacia adelante y si se enlentece o se cae un proyecto te pega. En el sector comercial te puede caer un poco la venta pero nunca es dramático", agregó.

Gestión.

El Banco Central que analiza los datos tampoco ve que las empresas estén mal preparadas. En los casos en que "tambalean" consideran que hoy el principal factor es porque "no se hicieron los deberes" o porque hay problemas estructurales, como el caso de los textiles, o de demanda como en el sector automotor.

"Hay de todo, claramente, se está viendo en el mercado que los índices de morosidad empezaron a empeorar en la banca. Todavía no son indicadores preocupantes, pero también lo vemos en aquellas empresas que han pedido concurso, que han cerrado. Vemos en algunos sectores complicaciones", dijo días atrás a El País el socio director de CPA Ferrere y del grupo Ferrere Nelson Mendiburu, que asesora a empresas.

¿Cómo es que se llega a esta situación? "A veces se da porque las empresas se confían en que los buenos momentos en la economía vinieron para quedarse y si uno no está preparado para la crisis, puede tener un efecto importante. Siempre les decimos a nuestros clientes que hay que tener una empresa lo suficientemente flexible para poder estresarla en una situación peor a la coyuntura económica en que se encuentra y que debería seguir siendo rentable. La economía es coyuntural, a una empresa no le puede ir bien solo cuando está en la cresta de la ola. En ese momento tiene que aprovechar para hacer sus reservas, hacer ajustes en cuanto a eficiencia", dijo Mendiburu.

Hay empresas que sí hicieron los deberes y hoy reiteran que la clave es tomar deuda en la moneda con la que se generan ingresos. Otras se sofisticaron en instrumentos financieros y, previendo la suba del dólar, se cubrieron comprando dólares a futuro.

Deudas.

Un factor no menor al momento de analizar la situación de las empresas es ver la dolarización de sus deudas dado que sólo en lo que va del año el billete verde aumentó 20,5%, lo que presiona las finanzas de cada firma.

Los créditos en dólares incluyendo bancos públicos, privados, cooperativas, casas financieras y administradoras de crédito, representan el 86,8% de los otorgados a las empresas. El porcentaje no ha variado prácticamente desde 2009, según datos procesados por Deloitte. Un factor no menor es que en algunos casos si bien el endeudamiento en dólares es elevado, los ingresos que perciben las empresas también son en esa moneda.

Si se pone el ojo por sectores, el agro, lejos de desendeudarse, en el segundo trimestre del año mantuvo la tendencia creciente que viene reflejando desde 2012 en la relación entre el crédito del sector y el PIB de dicha actividad. En el lapso considerado los créditos del sector representaban el 65% del PIB. Lo mismo ocurre con el comercio aunque la relación era de poco menos del 40% del PIB del sector. En el caso de la industria las cifras son menores y en construcción y los servicios es inferior incluso al 10% del PIB que genera el sector.

"Más allá de casos puntuales la situación financiera de las empresas industriales es relativamente sólida. En los hechos la morosidad del sector industrial en el sistema financiero ha crecido muy poco, salvo por la incidencia del caso Fripur, pero que entró en mora no solamente por problemas coyunturales", dijo a El País Sebastián Pérez, asesor económico de la Cámara de Industrias.

Al cierre del primer semestre el endeudamiento financiero de la industria ascendió a US$ 2.275 millones, aumentando 5% en relación a diciembre de 2014 y disminuyendo 3% en términos interanuales, según datos de la gremial. Se estima que el pasivo financiero representa el 34% del PIB industrial, ratio superior al registrado en 2014, pero lejos de los niveles de 2002 en que alcanzó a 64%. Alimentos y bebidas y Químicos y plásticos son las dos ramas más endeudadas.

En todas estas empresas endeudadas en dólares hay un dato que hoy está presente más allá de las oscilaciones de la divisa y es la latente suba de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos. Es que un movimiento en este sentido derivaría en un ajuste de la tasa Libor que determina los créditos de las empresas.

Sin embargo, la suba del dólar, también tiene un colateral positivo. No solo las empresas exportadoras ven mejorada su posición sino que, según el presidente de la Asociación de Micro y Pequeñas Empresas, Julio Durante, la suba permite "darle un repunte al negocio".

"Puede haber particularidades en algunos sectores que no están del todo bien y los ahorros logrados no les alcanzan como respaldo financiero, pero lo más importante es que el salto que dio el dólar permitió ver la recuperación del mercado interno", dijo Durante. "Cuando hay una apreciación del dólar se trabaja mejor porque se importan menos cosas entonces se reactiva el mercado interno y las pequeñas empresas textiles, por ejemplo, empiezan a trabajar un poco más, lo mismo las metalúrgicas", resumió.

FMI advierte por la deuda de las empresas en mercados emergentes.


"La deuda de las empresas no financieras en los principales mercados emergentes se disparó, de aproximadamente US$ 4 billones en 2004 a bastante más de US$ 18 billones en 2014", según el Reporte de Estabilidad Financiera Global del Fondo Monetario Internacional (FMI), divulgado semanas atrás.

El FMI señaló que "la relación deuda empresarial/PIB en los mercados emergentes ha aumentado en 26 puntos porcentuales en el mismo período, pero con marcadas diferencias entre los países. Las estimaciones de apalancamiento empresarial aumentaron pronunciadamente en China y Turquía, pero el endeudamiento de las empresas también se incrementó en muchos países de América Latina, como por ejemplo Chile, Brasil, Perú, México y Colombia".

"Un riesgo clave para el sector corporativo de los mercados emergentes es una reversión de las condiciones financieras laxas de la postcrisis mundial", advirtió el Fondo en ese informe. "Además, el riesgo del tipo de interés (más alto) puede ser agravado por riesgos de renovación (de los créditos) y los riesgos cambiarios", agregó.

A su vez, el FMI alertó que "las depreciaciones de las monedas locales asociadas con el aumento de las tasas de interés de referencia en las economías avanzadas, harían cada vez más difícil a las empresas de mercados emergentes hacer frente a sus pagos de deuda en moneda extranjera si no se cubren adecuadamente". Estos problemas en la deuda corporativa podrían "transmitirse fácilmente al sector financiero", agregó el informe.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)