El consorcio dice que hice pagos por orden de la brasileña

GNLS responde a denuncia y responsabiliza a OAS

El consorcio GNLS —conformado por la francesa GDF Suez y la japonesa Marubeni— resolvió salir al cruce de algunas acusaciones contenidas en la denuncia penal que presentó la empresa uruguaya Costa Fortuna por presunta estafa.

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La continuidad de la obra se complica ante el inminente alejamiento de GNLS.

GNLS fue el consorcio elegido por la empresa Gas Sayago —que conforman UTE y Ancap— para hacerse cargo de la construcción y operación de una planta regasificadora y firmó su contrato el 1° de octubre de 2013. A su vez, GNLS contrató a la brasileña OAS para que diseñara el proyecto ejecutivo y realizara la obra. En tanto, OAS sub-contrató para una parte del trabajo a la firma uruguaya Costa Fortuna.

El 17 de marzo de 2015, GNLS rescinde unilateralmente el contrato con OAS luego que en más de un año no hubiera proyecto ejecutivo e invocando diferencias técnicas. El 2 de abril, OAS le rescinde el contrato a Costa Fortuna y cuatro días después se presenta a concurso de acreedores.

Costa Fortuna denunció penalmente por estafa a varios ejecutivos de GNLS y OAS al entender que fue engañada y recibió un perjuicio de unos US$ 10 millones. En la demanda (a la que accedió El País) se mencionan varios aspectos y GNLS quiso responder a algunos mediante fuentes de la firma.

Uno de los aspectos de la demanda, señala que "GNLS logró —en forma blindada y meteórica— un multimillonario provecho económico indebido, de más de US$ 140 millones, sorteando así apenas por escasos días al concurso voluntario judicial". Eso surge de que GNLS tras rescindir el contrato a OAS le ejecutó la garantía que la constructora brasileña había depositado por US$ 126 millones y además dejó de abonarle el último certificado de avance de obra por US$ 15 millones.

Al respecto, las fuentes de GNLS dijeron que esta "es una empresa que se creó única y específicamente para el proyecto de la regasificadora, y quedar fuera del proyecto le implica pérdidas que más que triplican la cifra (de US$ 140 millones) que manejan". Esto es, más de US$ 420 millones.

Otro aspecto de la demanda indica que GNLS le hizo dos pagos directos a Costa Fortuna (cuando esta había sido contratada por OAS) por certificados de obra por US$ 1.368.506,35 el 29 de diciembre de 2014 y por US$ 641.660 el 5 de febrero de 2015. Según Costa Fortuna, esto le creo "la certeza de seguridad en la continuidad de los trabajos". GNLS responsabilizó a OAS. Las fuentes del consorcio dijeron que "bajo el contrato de construcción y según instrucciones de OAS, GNLS hizo pagos directos a algunos de los subcontratistas de OAS, debido a las dificultades financieras que OAS tenía en ese momento".

Otro punto que GNLS cuestiona a la constructora brasileña es en que el 20 de marzo de 2015 OAS noticia a Costa Fortuna que "fue sorprendida" por una notificación de GNLS que prevé el termino anticipado del contrato. "¿Cómo es posible que OAS diga (según Costa Fortuna) que fue sorprendida por GNLS, cuando cuatro días después de rescindirle el contrato, OAS ya estaba en concurso (de acreedores)?", se preguntó la fuente. Sin embargo, según la demanda la rescisión de GNLS a OAS fue el 17 de marzo y OAS se presentó a concurso el 6 de abril.

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