Jorge Ciacciarelli, secretario ejecutivo de arpel

"Hay una perspectiva genial para Uruguay en petróleo"

El secretario ejecutivo de Arpel, la asociación que reúne a empresas de hidrocarburos en la región, dijo en entrevista con El País que el precio del petrolero seguirá bajo por lo menos hasta junio.

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Jorge Ciacciarelli, secretario ejecutivo de Arpel. Foto: Leonardo Carreño

—¿Qué lectura hace sobre lo que está sucediendo con el precio internacional del petróleo?

—Evidentemente hay un exceso de oferta que tiene una correspondencia con los desarrollos que se han hecho en Estados Unidos, en lo que es shale oil y shale gas (hidrocarburos no convencionales). Esa sobreoferta ha producido una baja en el precio. La gran pregunta es ¿cuánto va a durar este precio? El primer semestre del año va a ser un semestre de precios bajos, hasta tanto el mercado se acomode a estos nuevos precios y se produzcan los reacomodamientos de las empresas productoras y principales exportadoras. En junio hay una reunión de la OPEP que maneja el 35% de la producción mundial. Hasta ahora no ha tomado ninguna medida de restricción. Parecería que no ha habido acuerdo en esto. Supongo que si las cosas continúan como hasta ahora, alguna decisión se va a tomar en junio y puede ser que haya una reunión de emergencia para tratar de corregir lo que está sucediendo.

—Usted dice que es probable que el primer semestre sea de bajos precios. ¿Se puede esperar que los valores sigan retrocediendo?

—Es difícil hacer un pronóstico. Creo que mucho más no va a descender.

—¿Ya sería una catástrofe que se ubicara más abajo?

—No. El mercado se acomoda y hay una producción que es excedente a la demanda. No creo que eso sea soportado por nadie que le haga perder dinero. Por lo tanto hay que confiar en la racionalidad que tiene este mundo en las decisiones que se toman. Creo que es un valor suficientemente bajo. Aparentemente se está llegando a un piso bastante razonable. Por debajo de eso sería mucho más riesgoso.

—¿Qué peso puede tener esta realidad de precios en lo que son los proyectos que se están desarrollando actualmente en Uruguay? ¿Puede complicar su rentabilidad?

—Comparto lo que ha dicho Héctor de Santa Ana (N. de la R.: el gerente de Exploración y Producción de Ancap) en el sentido que en el off-shore (plataforma marítima) cuando estamos hablando de bloques en aguas más profundas puede tener costos más altos, pero las inversiones en el mundo del petróleo y el gas son inversiones de mediano y largo plazo. Por lo tanto las tareas de exploración que se están desarrollando y las inversiones que están comprometidas no creo que se vean afectadas. Ahora cuando hablamos de desarrollar un campo off-shore ya estamos hablando de una perforación. Los costos son diferentes, el transporte se hace más costoso, la logística de transportar ese crudo hasta la costa o exportarlo se complica y todo eso tiene un costo, mientras en el on-shore (en tierra) es un poco más sencillo. Tendríamos que llegar a una etapa de más madurez de lo que hoy está pasando para que viéramos alguna decisión. En el momento en que decís: hay un descubrimiento, esta en un espejo de agua de 3.000 metros y hay que hacer instalación, plataforma, etcétera, ya ahí los costos pueden verse afectados por un precio demasiado bajo.

—Entonces, en el off-shore aun con precios que se estabilicen en US$ 60 o US$ 65 ¿ya se piensa un poco más desarrollar un proyecto en el mar?

—Si, pero ya en la etapa de desarrollo. La parte exploratoria creo que va a continuar porque son compromisos que han asumido las empresas donde los riesgos que se están asumiendo ahora son de la sísmica. Posteriormente será la perforación de un pozo, pero tampoco hay que entrar en pánico. Esto ya ha pasado antes. Si hay un mercado inelástico en la demanda es el mercado del petróleo. Creció la demanda un montón a pesar de que los precios aumentaron 400% respecto a los años 90, 98. Me acuerdo que yo estaba en Lujan de Cuyo en una refinería y el petróleo estaba entre US$ 11 y US$ 12, y había yacimientos maduros en la zona de Cacheuta en Mendoza donde directamente no daba el costo para pagar el combustible de la extracción. Entonces uno pasaba por ese pozo y era todo un cementerio. Cuando empieza a subir, otra vez aparecieron los equipos de bombeo. Ahora, crisis es también igual a oportunidad y cuando los precios bajan hay mucho más lugar a buscar eficiencia, a buscar reducir los costos, a buscar sinergias entre sectores, entre empresas.

—Ancap va a esperar a que los precios repunten para lanzar la Ronda Uruguay III, ¿comparte esa postura?

—Sí. La estrategia de Ancap es muy clara y está siendo apreciada por las empresas al punto que las principales se presentaron en la Ronda II y creo que se van a volver a presentar en la Ronda III. Creo que es muy atinado ese criterio de demorar un poco para que el mercado se acomode.

—¿Cuál es el escenario de Uruguay con petróleo?

—Hay una perspectiva genial para Uruguay. Si se combina toda la inversión que se está haciendo en energías renovables, en eólica que le va a dar un posicionamiento casi único a Uruguay como país, y encima después se producen descubrimientos tanto on-shore como off-shore va a tener oportunidades de hacer cosas muy creativas y beneficiosas para la gente. Puede exportar si no tiene necesidades de generar con gas o con hidrocarburos, puede refinar y vender los productos refinados. Además va a tener una planta de regasificación que también da otro grado de libertad como back up de lo que es la energía eólica o solar que se está instalando. Uruguay está muy bien posicionado.

—¿Y cómo lo ve por el lado de la mano de obra, del capital humano especializado?

—En la industria del petróleo y del gas es una situación bastante especial. Hay plena ocupación en general. Hay mucha rotación, pero lo que vemos desde Arpel es que hay muchos esfuerzos de las empresas en formación de sus cuadros, tanto a nivel técnico como a nivel de gestión. Ancap no es la excepción. De hecho en los cursos de Arpel es frecuente un número de inscriptos alto. Además Ancap tiene sus propios planes de formación y se está preparando muy bien. El grupo de exploración y producción ha incorporado profesionales jóvenes, geólogos, físicos. Soy bastante optimista sobre el futuro de Uruguay en materia energética.

—¿Cómo ve el proyecto de la regasificadora que está en desarrollo?

—Estuve muchos años en proyectos del mismo tipo en Canadá y otros lugares. Creo que es un muy buen proyecto y es muy buena la empresa que se ha conformado (GDF - Suez). Tiene muy buenas perspectivas. Está ubicado en un lugar estratégico. Tal es así que se habla de proyectos para mandar gas a Brasil, a Argentina. Este es otro factor que se agrega al optimismo que yo tengo sobre el futuro energético en Uruguay. Seguramente también va a producir una modificación del parque automotor optimizándolo con el uso de gas natural comprimido. También hay una política de Estado que ayuda.

Perfil

Es ingeniero químico con una larga trayectoria en la industria petrolera. Trabajó para la empresa YPF en donde se desempeño en varios cargos hasta ocupar la dirección de las refinerías de Mendoza y La Plata en Argentina. Luego trabajó como gerente de unidad de negocio y director de proyecto para Repsol Canadá. Posteriormente se desempeñó como country manager para Repsol en Bolivia. Desde el 1° de diciembre de 2013 ocupa el cargo de secretario ejecutivo de la Asociación Regional de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Biocombustibles en Latinoamérica y el Caribe (Arpel). La asociación realizará en abril próximo la 4ª edición de la conferencia regional de petróleo y gas en Punta del Este.

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