"TIROS POR ELEVACIÓN" A DONALD TRUMP

El inesperado líder del libre comercio: Xi Jinping

Discurso aperturista contrasta con política estadounidense.

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XI: si discurso fue visto como el que haría un presidente de EE.UU. Foto: Reuters

El presidente chino, Xi Jinping, ofreció ayer una vigorosa defensa de la globalización y el libre comercio en un discurso ante el Foro Económico Mundial de Davos, destacando el deseo de Beijing de desempeñar un mayor papel global mientras Estados Unidos se aísla.

"No sirve para nada culpar a la globalización de los problemas del mundo", dijo Xi en un esperado discurso en la estación suiza, donde se reúnen hasta el viernes 3.000 representantes de la elite política y económica mundial. Es la primera vez que un líder de China —la segunda economía mundial— visita el foro.

Además, aseguró que "no es posible" cortar los flujos de capital y pidió una globalización "más inclusiva y más sostenible", criticando al mismo tiempo las instituciones mundiales, "inadecuadas", según él porque son "poco representativas".

Xi no mencionó a Donald Trump en su discurso de casi una hora, pero muchos de los mensajes que envió parecieron dirigidos al presidente electo de Estados Unidos, que basó su carrera a la Casa Blanca en promesas de proteger las industrias locales de la competencia extranjera e imponer nuevos aranceles a los productos procedentes de China y México.

Tras comparar el proteccionismo con "encerrarse uno mismo en un cuarto oscuro" para protegerse del peligro pero al mismo tiempo sin tener "luz y aire" en ese espacio, advirtió a otros países en contra de perseguir sus intereses propios a expensas de otros.

"Nadie sale como ganador en una guerra comercial", dijo Xi en otro de los mensajes dirigidos a Trump.

Según Peter Lacy, director global en Accenture, está claro que con este discurso "Xi está preparado para tomar el liderazgo del libre comercio".

Otros prefieren ver en la presencia del líder chino el signo de un cambio más profundo del orden mundial, el año en que se cumple el centenario de la revolución rusa de 1917.

"Ahora, 100 años después, tenemos al líder del mayor partido comunista del mundo que viene a la principal reunión capitalista para predicar las virtudes de la globalización", dijo a la AFP el exprimer ministro sueco Carl Bildt.

"Hace años que vengo a Davos y es el tipo de discurso que habitualmente mantiene un presidente estadounidense", declaró John Neill, que dirige el grupo británico de logística Unipart.

"Ha utilizado esta oportunidad brillantemente para intentar hacerse con el leadership mundial", agregó, y consideró que quizá había asistido a un momento histórico.

El vicepresidente de la casa de joyería Swarovoski, Dax Lovergrove, consideró el discursó "muy alentador pues promueve la apertura y la cooperación".

Para Ian Bremmer, el presidente de Eurasia Group —una consultora de riesgo político con sede en Estados Unidos— "no es una coincidencia que Xi eligiera este año para hacer el viaje a la montaña mágica".

Bremmer no fue tan elogioso con el presidente chino. "Si sólo se escucha el discurso de Xi, uno casi olvidaría que dirige un régimen autoritario. Si se hace lo mismo con Trump, uno casi olvidaría que dirige una democracia", afirmó el analista.

El mandatario chino adelantó que la economía de su país creció 6,7% en 2016 —el resultado se conocerá mañana— y dijo que "ha entrado en una nueva normalidad".

Del otro lado.

Aunque Trump no estará en Davos (el viernes asume la presidencia), sí viajó a Suiza Anthony Scaramucci, uno de los miembros del equipo de transición, que lo calificó de "hombre de paz" a pesar sus críticas acérrimas a los líderes europeos.

"Si los chinos realmente creen en la globalización (...) tienen que venir hacia nosotros", aseguró el asesor de Trump.

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