¿TRANSITORIO O LLEGÓ PARA QUEDARSE?

Inflación en objetivo oficial; dólar define si permanecerá

En 12 meses a marzo fue 6,71%, menor registro desde setiembre de 2010.

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Técnicos del BCU y su directorio analizaron los últimos datos de precios y actividad. Foto: BCU

El equipo económico recibió una buena noticia ayer: la inflación, finalmente, ingresó al rango meta fijado por el Banco Central (BCU). El objetivo oficial es entre 3% y 7%, pero hacía seis años que se resistía a ubicarse dentro de él.

El dato divulgado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que en los 12 meses cerrados a marzo llegó a 6,71%. Frente a febrero, en tanto, subió 0,68%. En los últimos meses las presiones inflacionarias venían suavizándose, pero el registro del tercer mes del año marca la primera vez que se ubica dentro del objetivo desde diciembre de 2010. En esa oportunidad había llegado a 6,93%. Se trata, además, del menor dato para 12 meses desde setiembre de 2010.

Así, se cortó una racha de 74 meses en los que la inflación siempre estuvo por encima del 7% marcado como límite por el gobierno.

En el primer trimestre del año la inflación fue 3,81%, la menor para ese período desde 2013.

En el Ministerio de Economía celebraron el dato. El subsecretario de la cartera, Pablo Ferreri, escribió en Twitter: "Buenas noticias, especialmente para los más humildes. La baja de inflación protege salarios y pasividades".

Alimentos y bebidas no al-cohólicas fue la división con mayor incidencia, y aumentó 1,06% en el mes. Dentro de esta categoría, las frutas bajaron 4,55%, impulsadas por las caídas en los precios de las manzanas (-20,52%) y peras (-7,94%).

Un año atrás, la situación era bien diferente. En marzo de 2016 la inflación marcó 10,6%. Un mes antes había superado la "barrera psicológica" de los dos dígitos y reinaba la preocupación acerca de cómo podía continuar. En mayo alcanzó su récord reciente de 11%, pero desde ahí empezó a descender.

En abril del año pasado, cuando se conoció el dato de marzo, el ministro de Economía, Danilo Astori, había declarado acerca de la necesidad de "seguir luchando sin tregua contra las presiones inflacionarias con todos los instrumentos" que estuvieran disponibles.

Razones.

El principal responsable detrás de la trayectoria descendente que ha tenido la inflación no es otro que el dólar, coinciden los analistas consultados por El País. Mientras que la moneda estadounidense había cerrado marzo de 2016 en $ 31,718, para la misma fecha de este año había caído hasta $ 28,523. Esto marca una contracción de 10% en ese lapso.

En esta línea, los precios transables —los de bienes y servicios que se comercian con el exterior— aumentaron, pero solo 4,1%, frente a marzo de 2016 según las estimaciones de CPA Ferrere. En tanto, la inflación no transable llegó a 9,3% interanual, de acuerdo a la firma, lo que también marca una moderación respecto a registros anteriores.

Así, hubo cierta reducción de las presiones inflacionarias por ambos lados, dijo el supervisor del Departamento de Economía de CPA Ferrere, Santiago Rego.

Por su parte, la economista del IEEM Agustina Trapp apuntó que "aproximadamente el 40% de los bienes que componen la canasta del IPC son bienes transables, lo que significa que los precios de los mismos responden a los movimientos en el dólar". Una caída de esta divisa, entonces, "tira" a estos precios hacia abajo.

Futuro.

De la misma manera que la principal causa del descenso de la inflación ha sido el tipo de cambio, qué pase con éste de ahora en más marcará el rumbo de la inflación. Sobre esto no hay consenso.

La gerenta senior en el área de Asesoramiento Económico Financiero de Deloitte, Florencia Carriquiry, dijo sobre este punto que cuán transitoria sea la permanencia de la inflación dentro del objetivo del gobierno dependerá de hasta cuándo dure la "situación de dólar tan bajo" que hay hoy. "Va a ser clave la propia evolución del dólar", sintetizó.

Según las estimaciones de Deloitte, la moneda estadounidense subirá "muy marginalmente" en lo que resta del año, y se ubicará por debajo de los $ 30 para el cierre de 2017.

Si esto ocurre, hay una "posibilidad" de que la inflación termine el año dentro del rango meta, sostuvo Carriquiry. De todas maneras, agregó que si esto ocurre será "muy cerca del tope".

En cambio, Rego dijo que hoy esperan que entrado el segundo semestre la inflación se vuelva a acelerar, para pasar raya al año de nuevo por encima del 7%. A la hora de explicar por qué se prevé este escenario, mencionó a la reaceleración de la economía y a la depreciación del peso, factor que "agrega presión a los precios".

Trapp también mencionó que es fundamental qué rumbo siga el billete verde. Con un dólar a $ 29 a fin de año, dijo, tiene "sentido" visualizar una inflación cercana al 7%. "Sin embargo, con un tipo de cambio de $ 31, valor en torno al cual se ubican nuestras proyecciones, parece más probable pensar en una inflación de entre 8% y 8,5%", añadió la economista.

El Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) le puso número a la probabilidad de llegar al objetivo de inflación al cierre de este año: alrededor del 20%.

En tanto, el Copom del BCU se refirió a esto en su comunicado. "Las expectativas inflacionarias de los agentes ya han comenzado a reaccionar a la baja y es previsible que ese proceso se consolide en los próximos meses, contribuyendo a mantener los guarismos de inflación dentro del rango deseado", sostuvo. El BCU dijo que a la baja también contribuyó "la de los precios de los bienes y servicios no transables, lo que no ocurría desde hace varios años".

BCU ve cambio de portafolio hacia moneda nacional y dice que seguirá contractivo

Además de destacar el descenso de la inflación al objetivo (ver nota principal), el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central (BCU) remarcó tras su reunión trimestral en la tarde de ayer que "decidió mantener la instancia contractiva de la política monetaria". Con ello busca "contribuir a consolidar los logros obtenidos en materia de reducción del ritmo inflacionario".

"Para el trimestre abril-junio de 2017 se fijó un rango de referencia indicativo del crecimiento promedio de los medios de pago (dinero en poder del público) que va del 9% al 11% interanual", indicó el Copom. Agregó que si bien esa referencia es "sensiblemente mayor a las de períodos precedentes", la misma "constituye una variación calculada con respecto a un trimestre del año anterior en que el agregado monetario estaba inusualmente bajo, como consecuencia de la caída de la demanda de dinero verificada en aquella oportunidad, la cual se ha venido revirtiendo en los últimos meses".

Según el Central "ha seguido incrementándose la demanda de dinero fruto de un nivel de actividad mayor al esperado y del cambio de portafolio de los agentes hacia la moneda nacional". Agregó que "la convalidación de esta mayor demanda fue acompañada por el mantenimiento de una política monetaria contractiva, lo que se ha visto reflejado en la estructura temporal de tasas de interés".

En su cuenta de Twitter, el economista Aldo Lema afirmó que "pese a lo dicho por el BCU, la política monetaria parece algo menos contractiva dada la caída de tasas de mercado y el alza en el margen del dinero".

El BCU destacó que "el crecimiento económico ha mostrado guarismos alentadores, mientras continúa la reducción de la inflación y la adecuación de las cuentas públicas".

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