Analistas señalan que con esa herramienta se sacrifica actividad y empleo

Inflación en 9,5% plantea la tensión de contener al dólar

Pese al acuerdo que congeló los precios de 1.400 artículos y a que el Banco Central (BCU) "planchó" el dólar en agosto, la inflación en los últimos 12 meses trepó hasta 9,48%. A su vez, en el acumulado enero-agosto es de 8,17% la más alta para ese período desde 2002.

En el Pit-Cnt piden revisar la cláusula "gatillo" para actualizar rápidamente los salarios. Esa cláusula se dispara cuando la inflación llega al 12% y pretenden que sea en el 10%.

Analistas entienden que ya hay riesgo de tener una suba de precios superior a los dos dígitos y señalan que el gobierno tendrá que optar si sigue conteniendo el dólar —con la consiguiente pérdida de competitividad— para conseguir que la inflación no supere el 10%.

Si la suba de precios de septiembre alcanza a 1,47% o más, se estará superando la barrera sicológica de 10%. La última vez que Uruguay tuvo una inflación de dos dígitos (10,17% en este caso) fue en los 12 meses cerrados a agosto de 2004.

Entre 1957 y 1997 inclusive, la inflación al final de cada año fue sistemáticamente superior al 10% y en algunos (como 1990) superó el 100%.

La suba del Índice de Precios del Consumo (IPC) de agosto fue de 1,18%, muy similar a la suba de precios de 1,2% de julio y que llevó al gobierno a acordar por 60 días el congelamiento de los valores de una canasta de 1.400 artículos de una familia de 300 productos entre comestibles, bebidas, higiene y limpieza. Además, el BCU "planchó" al dólar que tuvo muy poca variación en el mes mediante venta de divisas (ver gráfico).

Sin embargo, la inflación no se desaceleró y el riesgo del 10% está latente.

La economista de Deloitte Tamara Schandy señaló a El País que llegar a una inflación de dos dígitos es un riesgo que desde hace un tiempo viene creciendo y con el dato de agosto se acentúa. "El gobierno enfrenta una tensión fuerte entre distintos objetivos —fiscales, de competitividad, crecimiento, inflación, entre otros— y cada vez es más claro que no será posible atenderlos a todos a la vez", dijo. Es en ese contexto, en Deloitte entienden que crece la probabilidad de que la inflación sea el objetivo "más resignado".

El economista de CPA Ferrere Alfonso Capurro dijo a El País que "el riesgo no cambió sustantivamente porque el dato de 1,18% estuvo en línea con las proyecciones de 1,13%. Simplemente el dato confirma que ahora si ingresamos en una zona de riesgo con inflación en 9,5%. Antes de este dato era una proyección, que se podía cumplir o no, ahora es realidad".

Opción.

Una de las medidas que tomó el gobierno para intentar frenar la suba de precios fue contener el tipo de cambio sacrificando la competitividad de la producción uruguaya.

Capurro indicó que "mientras la prioridad siga siendo mantener la inflación por debajo de 10%, a corto plazo no hay muchas opciones además del dólar. En otros casos se recurrió a medidas fiscales para limar esos picos de inflación, como por ejemplo subsidiar tarifas públicas —combustibles, energía— o precios regulados como la salud o el transporte". Pero, "dada la restricción fiscal que impera hoy, la tensión entre inflación y competitividad se hace más evidente, antes tal vez se disimulaba esta tensión porque se arbitraba una tercera variable que era el resultado fiscal".

Sostuvo entonces que "eventualmente, esta tensión se hará más evidente a medida que Uruguay consolide la desaceleración de la economía y el enfriamiento del mercado laboral. Si nuestros socios comerciales nos siguen sacando ventaja en materia de tipo de cambio real (TCR) como lo han hecho desde 2011, tal vez en los próximos meses nos encontremos discutiendo si vale la pena pagar este costo (sacrificar competitividad y tolerar un enfriamiento de la economía) para lograr que la inflación siga debajo de 10%".

A su vez, Schandy opinó que "al margen de la pérdida de reservas, seguir conteniendo el dólar con el contexto internacional y regional —especialmente con todo lo que está subiendo el dólar en Brasil— supondría asumir un costo grande en términos de competitividad y, por ende, en materia de crecimiento y empleo".

Por su parte, el economista de Equipos, Alejandro Cavallo, indicó a El País que la política actual es adecuada, aunque tiene como contrapartida la pérdida de reservas asociada. "Si en las próximas semanas o meses la pérdida de reservas se acentúa en demasía, el gobierno se verá forzado a permitir una suba más rápida del dólar. Moderar la suba del tipo de cambio, para disminuir efectos sobre la inflación será cada vez más difícil", expresó.

En ese escenario, Cavallo señaló que "es posible que en determinado momento el gobierno priorice el empleo y la actividad y entonces deje de intervenir y permita que el dólar suba más rápido".

Acuerdo.

Pese a que el gobierno acordó con industriales, importadores y supermercados mantener precios de una familia de 300 productos, el rubro "Alimentos y bebidas no alcohólicas" tuvo una suba de precio de 1,57% el mes pasado.

El presidente de la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén, Fernando Melissari, dijo a El País que "en principio estamos todos cumpliendo lo que acordamos, el dólar se mantuvo más o menos en los mismos niveles y nosotros estamos sin subir los precios. Hay que recordar que era voluntario el acuerdo, no es obligatorio y las cadenas de supermercados están en todo su derecho de tomarlo o dejarlo también".

Salarios.

La probabilidad de una inflación de dos dígitos es observada con preocupación en el Pit-Cnt. El presidente del sindicato del Comercio (Fuecys), Ismael Fuentes, dijo a El País que si la inflación llega a ese punto debería revisarse a la baja la "cláusula gatillo" establecida en los lineamientos del Poder Ejecutivo para la negociación salarial. El gobierno sugirió que en caso de que la inflación llegue a un 12% anual, inmediatamente se activaría la cláusula que supone aumentos en el mes inmediatamente posterior.

Aumento del boleto con un impacto mínimo en IPC.

Desde mañana rige un aumento en el precio del boleto capitalino de $ 2, por lo que pasará a costar $ 26.

El economista de Equipos Alejandro Cavallo dijo que a pesar que la suba es de cierta importancia la incidencia en el Índice de Precios del Consumo (IPC) será de 0,05% en septiembre.

Explicó que esa incidencia es baja porque el IPC actual incluye precios de Montevideo y del resto de los departamentos. Además, el boleto céntrico tendrá un costo de $ 19, según informó ayer el intendente de Montevideo, Daniel Martínez.

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