Todo esfuerzo debe ser para atraer líneas navieras

Ley de Puertos no acepta monopolio en sus ámbitos

Nos disgusta tratar el tema de la antigua confrontación dentro del puerto de Montevideo, cuyos actores principales son las terminales operadoras Katoen Natie y Montecon.

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Mercados relevantes para los productos locales atraviesan dificultades. Foto: Ariel Colmegna

Si alguna vez lo hicimos, fue para expresar nuestra oposición a toda pretensión de hacer funcionar en nuestro puerto empresas privadas monopólicas, ya tenemos bastante con la ANP, felizmente en cooperativa con la actividad privada.

Como lo señala Katoen Natie, ahora cada una de esas empresas tienen a su favor el 50% del movimiento de contenedores, y eso nos da la tranquilidad de que hay juego abierto para ambas partes, más allá de las desiguales condiciones de infraestructura en donde se mueven ambas empresas.

Ello implica, por ejemplo, que Montecon no pueda contar hasta ahora con al menos una grúa tipo gantry -ni propia ni alquilada- y deba competir con grúas moviles. Montecon opera en muelles públicos de uso en “régimen de libre concurrencia” (Art. 7 de la Ley de Puertos). Y el Art. 9 de la misma ley dice: “En ningún caso el uso de los muelles y de las grúas estatales existentes podrá constituir un monopolio de hecho en manos de agentes privados”.

Es una vieja polémica que viene de los tiempos de las vacas gordas, cuando entonces KN arrollaba en actividad y llovían las cargas de Rosario, Corrientes, transbordos de fruta de Río Negro de la Argentina, transbordos de nuestras importaciones y exportaciones traídas desde y para Buenos Aires y desde el sur del Brasil, y aún así KNresistía toda competencia dentro del puerto manejándose con el Plan Maestro, pero también con ásperos alegatos y aún unas muy recordadas expresiones soberbias de parte de Jorys Thys.

Es claro entonces que ahora su enojo sea mayor porque vinieron los tiempos difíciles, tiempos de vacas flacas y KN argumenta e invoca el daño que le ocasionó la medida de Argentina al prohibir transbordos en Montevideo. Es lógico, KN perdió 200.000 teus y el país en su conjunto US$ 100 millones por una mala decisión del expresidente, que aumentó la producción de UPM previo a las elecciones provinciales.

Otro punto, del que nos enteramos por la prensa, curiosamente es el de que la productividad de ambas empresas tienen números parecidos, manejan la misma cantidad de contenedores, pero KN por sus razones económicas reclama equidad a su favor y plantea una situación de cuasi víctima.

La decisión argentina, por cierto, no sólo afectó a KN sino a Montecon y a todo el Uruguay, pero lo aconsejable sería que KN reclame a la Argentina por el daño ocasionado; nosotros lo hicimos con resultado negativo.

Dudamos que en esta polémica donde están involucrados los intereses de una empresa privada portuaria, sea razonable apelar a la opinión pública cuando a todas luces este es un asunto que tiene el nivel de una querella judicial, solo entendible por abogados especialistas, y cuando además se carecen de muchos otros datos. Por ejemplo, todos ignoramos la letra chica del contrato, cómo funciona la sociedad TCP con la ANP y cómo funciona otra empresa paralela, Nelsury (KN), en su actividad en los muelles públicos y otros, etc.

Nos preguntamos en qué puede terciar el lector en estos temas tan complejos de los puertos. Por lo demás, con todo el hándicap que tiene, Montecon logró manejar el 50% del movimiento de contenedores sin grúas gantry cranes y sin “ventanas” en los muelles públicos pelados y a la buena de Dios, y aún así competir. Bien es cierto que TCP a través de los años hizo lo suyo para ser exitosa en Montevideo e invirtió sus buenos millones de dólares llevando a cabo obras de infraestructura y recupero de tierras de aguas de la bahía, pero también compró un negocio donde estaba y como estaba a todo riesgo, por más letra chica que le hayan puesto. Todos sabemos que nada dura para siempre, y si no, que lo digan las miles de empresas en todo el mundo, que hoy en especial están pasando momentos difíciles.

Así que, menos lágrimas y menos esfuerzos negativos en desgastes confrontativos y más racionalidad. Y a no hacer como el viceministro argentino Tettamanti que le echa la culpa a todo el mundo incluido, Uruguay y Paraguay, por las pérdidas de sus negocios y los de Argentina que no son más que resultado de no reconocer la realidad. Es nuestro anhelo que no se diga en los ámbitos comerciales del mundo que en Montevideo hay una sola terminal de contenedores, no nos haría bien. Cuando se está manejando una terminal portuaria se está manejando un punto de la cadena del transporte, y hoy en día, cuando tenemos mercados deprimidos, lo mejor que podemos hacer como contribución a nuestro puerto y a nuestras exportaciones agrícolas y cárnicas es continuar y mejorar esa cadena de transporte más que andar en polémicas.

La mejor herramienta que tenemos para hacer atractivo el puerto de Montevideo y que las líneas navieras confíen en nosotros, es que ambas terminales operadoras continúen ofreciendo servicios eficientes y de calidad como lo han estado haciendo hasta ahora, manteniendo sus diferencias. El cliente o el armador tiene dos opciones: TCP o Montecon, la que más le convenga, la que dé el mejor servicio. La Ley de Puertos en su Art. 13, establece que la ANP deberá tomar todas las medidas jurídicas y prácticas a los efectos de… B) Evitar la formación de monopolios de hecho y, cuando ello no fuere posible, establecer garantías que aseguren su control.

Y en cuanto al Muelle C, pelado como está, solo le faltan las margaritas, no está en su plenitud. Hay que poner grúas gantry, y lo mejor sería que fueran gestionadas por privados.

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