COMPETENCIA EN OBRAS

La mayor grúa se quedó sin trabajo; culpan a extranjeros

Empresa dueña de ella, critica a empresarios del exterior.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Grúa: fue desmontada la semana pasada ante la falta de trabajo. Foto: F. Ponzetto

En julio de 2013, fue presentada una grúa de 180 metros de altura con una capacidad de carga de 700 toneladas —adquirida por una empresa uruguaya— con el objetivo de destinarla al armado de parques eólicos y otros proyectos industriales de gran porte. La semana pasada, fue desmontada por falta de trabajo.

Cuando en aquel momento, la firma Grúas Mar presentó la máquina especializada, los desarrollos eólicos aparecían por todos lados, todavía se hablaba de un puerto de aguas profundas, la construcción de la regasificadora comenzaría unos meses después y estaba en marcha el proyecto de ciclo combinado de UTE en San José.

Era un buen momento, entonces, para realizar la inversión. Incluso, el día de la presentación, además de contar con autoridades nacionales y departamentales, los empresarios recibieron una misiva del presidente (en ese momento) José Mujica, felicitándolos por el emprendimiento y augurándoles éxito en los trabajos a realizar. Era la grúa más grande que se adquiría en Uruguay y una de las de mayor porte en la región. El costo de la máquina fue de US$ 6 millones.

Más de tres años después, la grúa está desmontada por no poder competir con maquinaria llegada desde el exterior.

El director de la empresa, Enrique Almanza indicó a El País que en el primer año fue un poco complicado, ya que costó insertar una grúa de procedencia china en el mercado local.

El gerente de Grúas Mar, Miguel Martínez añadió que esa dificultad surgió porque las "empresas que venían del exterior querían traer maquinaria del extranjero. Luego, conseguimos un contrato hace más de un año y hasta ahora habíamos estado trabajando en varios proyectos".

Pero los empresarios advierten que en la actualidad hay otras siete grúas de las mismas características, propiedad de empresas extranjeras que los desplazaron del mercado, tanto para proyectos eólicos como otros industriales.

"En forma directa o indirecta, el cliente final es el Estado. La PPP de la cárcel de Punta Rieles, los parques eólicos de UTE en Colonia Arias o Valentines, la central de ciclo combinado en Punta del Tigre, todo eso se está haciendo con grúas del exterior. Nosotros lo miramos de afuera y somos los únicos que hemos invertido en el país", dijo Martínez.

Almanza señaló que la renta a la que se accede por el servicio de la grúa es la tercera parte de lo que se cobra. A eso hay que descontarle aportes al Estado más otros costos vinculados a la tarea. "Estas empresas vienen y lo que cobran se lo llevan. Hemos arrendado la grúa a bajo precio a estas compañías extranjeras, hemos tenido que trabajar a cualquier precio. Hay empresas de Brasil que generan mucha competencia porque trabajan a cualquier precio, con una tarifa de una máquina cinco o seis veces más chica. Están compitiendo así, y así no hay manera", sostuvo Almanza.

Los empresarios señalaron que han mantenido contactos con el gobierno sin ninguna respuesta positiva hasta el momento.

"En primera instancia se nos argumentó que era muy grande el trabajo de montado de parques eólicos que se venía y nosotros no íbamos a poder cumplir con todo; por eso dejaban entrar empresas extranjeras. Pero hoy ya quedan pocos trabajos y todos los van a hacer las empresas del exterior. Nosotros tenemos que guardar la grúa", expresó Almanza.

"Hemos hecho intentos desesperados por todos lados por ser eficientes y poder sustentar el trabajo, pero nos invadieron. Ni siquiera tenemos chance de cotizar. Sobran las grúas extranjeras en el país", finalizó el empresario.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)