CAUTELOSO CON LOS NÚMEROS

MEF prevé crecer al 2% y bajar déficit a 3,3% en 2017

La inflación anualizada será 7%-8% según proyecciones en reporte oficial.

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MEF consensuó con los agentes involucrados en el proyecto de ley. Foto: F. Ponzetto

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) espera un crecimiento de la actividad de 2% para este año y bajar el déficit fiscal —que está en 3,8% del Producto Bruto Interno (PIB) en 12 meses a marzo— al 3,3% al finalizar el 2017. Además, prevé que la inflación anualizada se ubique entre 7% y 8%, es decir que en el escenario más favorable quedará en el techo del rango meta del Banco Central (BCU).

Las proyecciones fueron incluidas en un reciente reporte destinado a inversores internacionales que presentó el gobierno ante la Securities and Exchange Commission (SEC) —la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, que actúa como regulador de los mercados financieros— donde da cuenta de la situación general del país.

El dato del crecimiento proyectado para 2017 aún no había sido manejado públicamente por el MEF y coincide con lo esperado por los analistas privados, que en promedio respondieron que la economía crecerá 1,9% según la última encuesta LatinFocus Consensus Forecast de la que participan bancos, consultoras y AFAP.

Hasta ahora oficialmente se mantenía el pronóstico de 1% incluido en la Rendición de Cuentas del año pasado, aunque el ministro de Economía, Danilo Astori, ya había adelantado que en el próximo proyecto de ajuste presupuestal se elevaría a un rango de entre 2% y 3%.

Fuentes del gobierno habían dicho días atrás a El País que se debía ser "estrictamente cauteloso" con estos números, ya que forman parte de la discusión presupuestal que ya comenzó en la interna del Frente Amplio por la distribución de los recursos disponibles. Previamente, el Consejo de Ministros definió cuatro áreas prioritarias para el gasto: educación, seguridad, vivienda y Sistema de Cuidados.

Es que el equipo económico también tiene como prioridad contener el déficit fiscal, una tarea clave para mantener el grado inversor de Uruguay. El rojo de las cuentas públicas alcanzó el 4% del PIB al cierre de 2016 —el peor resultado en un año calendario desde 1989— y bajó levemente en los primeros meses de 2017, aunque el gobierno espera que se reduzca aún medio punto del PIB hasta llegar a 3,3% al finalizar el año, según el informe presentado ante el SEC. El objetivo oficial es que descienda a 2,5% del PIB al finalizar el período.

Mientras que la inflación, que viene en un proceso descendente desde que superó la barrera del 10% a mediados de 2016, se acelerará en los próximos meses según la proyección del gobierno —lo mismo esperan los analistas privados para el segundo semestre— y culminará el año entre 7% y 8%. La última medición correspondiente a abril ubicó el aumento de precios en 6,46% en el acumulado a 12 meses y ya lleva dos registros dentro del rango meta del BCU (entre 3% y 7%).

Por otra parte, en el reporte para los inversores internacionales, el gobierno pronostica un crecimiento del salario real de 1,5% en 2017, con lo que dicho indicador, que marca el poder de compra de los trabajadores, completaría 15 años con aumentos ininterrumpidos.

Emisión.

El gobierno prepara una emisión de deuda para inversores extranjeros en pesos nominales "de tamaño importante, que tenga liquidez y actúe como benchmark (referencia)", aunque aún no definió si será en el mercado internacional o doméstico, sostuvo hace unos días el director de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, Herman Kamil.

Si bien la presentación del informe ante la SEC no obliga a emitir en el exterior, analistas consultados por El País coincidieron que es un paso relevante en ese sentido ya que el objetivo principal del documento es informar a los inversores sobre el estado de situación del país.

"Probablemente durante las próximas semanas Uruguay coloque el bono o los bonos que ha venido anunciando", dijo el economista de Vixion, Aldo Lema. Añadió que el actual es un buen momento para una colocación de este tipo porque a nivel internacional "en general, a pesar de las turbulencias en Brasil, hay un buen apetito por mercados emergentes", y en el plano interno hay una inflación moderada "que también puede atraer a los inversionistas, dado que parte o quizás toda la emisión sea en pesos nominales".

El director del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM de la Universidad de Montevideo, Ignacio Munyo, coincidió que "es un buen momento" para colocar deuda "dadas las condiciones financieras globales". La última salida a los mercados internacionales fue en julio de 2016, cuando reabrió los bonos globales con vencimiento en 2027 y 2050 en dólares y obtuvo US$ 1.147 millones.

Agencia canadiense mantuvo calificación.

La calificadora de riesgo canadiense DBRS ratificó ayer la nota de BBB- (el escalón mínimo dentro del grado inversor) para Uruguay como emisor de moneda local y extranjera de largo plazo, al tiempo que consideró "estables" las perspectivas económicas del país.

"Los fundamentos de la calificación de Uruguay se encuentran sustentados en sus sólidas instituciones públicas, la conservadora gestión de la deuda y los amplios amortiguadores externos", explicó DBRS en su reporte. También mencionó otros factores que podrían actuar como "contrapeso de esas fortalezas": la flexibilidad fiscal limitada producto del déficit del gobierno central, las expectativas de inflación por encima del rango objetivo del Banco Central (BCU) —entre 3% y 7% en el año— y la exposición a los eventos externos.

La calificadora analizó que Uruguay "ha resistido bien las recesiones en Argentina y Brasil". El informe agrega que "a pesar de que los efectos negativos derivados de la incertidumbre en Brasil y de una política fiscal más estricta (a nivel local) podrían actuar como obstáculos, se espera que Uruguay mantenga una recuperación gradual en términos comerciales favorables y fortaleciendo la demanda de Argentina".

Respecto al déficit fiscal, DBRS indicó que su reducción es "el desafío clave que enfrenta" el país. Para esta tarea mencionan que el gobierno implementó un ajuste impositivo que ayudará junto con el mayor crecimiento económico, pero "la estrategia enfrenta varios desafíos" y subrayan que posiblemente "se necesiten medidas adicionales de reducción del déficit después de 2019" para consolidar "una firme trayectoria descendente y reconstruir el espacio fiscal".

De esta forma, Uruguay continúa calificado dentro del grado inversor por cinco agencias internacionales: DBRS, Moodys, Standard & Poors, Fitch y la japonesa Rating and Investment Information.

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