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Una millonaria obra portuaria revive pelea entre los operadores

La inauguración del muelle C, una de las obras más esperadas para descongestionar la operativa del puerto de Montevideo, volvió a reavivar viejas disputas del pasado entre los dos grandes operadores de contenedores.

Díaz (presidente de la ANP), Pintado (ministro de Transporte), Ruibal (vicepresidente de Saceem) y el presidente Mujica. Foto: M. Bonjour
Díaz (presidente de la ANP), Pintado (ministro de Transporte), Ruibal (vicepresidente de Saceem) y el presidente Mujica. Foto: M. Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Muelle C del puerto de Montevideo. Foto: Archivo El País
Muelle C del puerto de Montevideo. Foto: Archivo El País
Inauguración del Muelle C del Puerto de Montevideo. Foto: Marcelo Bonjour.
Inauguración del Muelle C del Puerto de Montevideo. Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.
Presidente José Mujica. Foto: Marcelo Bonjour.
Presidente José Mujica. Foto: Marcelo Bonjour.
Alberto Díaz, presidente de la Administración Nacional de Puertos. Foto: Marcelo Bonjour.
Alberto Díaz, presidente de la Administración Nacional de Puertos. Foto: Marcelo Bonjour.

La belga Katoen Natie que opera la única terminal especializada de contenedores pide igualdad de condiciones para su uso y reclama el cobro de una tarifa más alta que cubra la inversión millonaria que demandó la obra.

Del otro lado, la empresa Montecon que opera únicamente en los muelles públicos entiende que la tarifa que se aplicará, similar a la del resto del puerto, es la correcta porque hoy el nuevo muelle no tiene ninguna prestación diferente al resto de los espacios portuarios.

La obra que quedó habilitada ayer tuvo un costo aproximado de US$ 100 millones, más del doble de lo que se había previsto inicialmente en 2008, unos US$ 40 millones.

En el nuevo muelle tendrán prioridad de atraque los cruceros, en segundo lugar los buques portacontenedores, luego los graneleros y en cuarto lugar la carga en general, según expresó ayer a El País, el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Alberto Díaz.

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Polémica.

Por su parte, el gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie, Fernando Correa, dijo ayer a El País que la puesta en funcionamiento de la nueva infraestructura supone beneficios para quienes usan el puerto, siempre que exista transparencia.

Uno de los puntos con los que la compañía discrepa es el criterio utilizado por la ANP para la fijación de las tarifas, que valdrán la mitad de lo que debería cobrarse para recuperar la inversión. Esto se entiende como un “subsidio” que busca favorecer a Montecon. “La administración reconoce que cobra la mitad de lo que le costó el muelle. Si se destinan fondos públicos para hacer un muelle que va a utilizar un privado, que el Estado no cobre lo que corresponde es difícil de comprender”, afirmó Correa.

Las autoridades de ANP sostienen que recién en un año el muelle quedará operati-vo para el uso que fue diseña- do (ver aparte) y una vez ha- ya mejores condiciones de infraestructura y de dragado se podría justificar un aumento de las tarifas.

Katoen Natie también espera que los barcos graneleros de mayor profundidad puedan utilizar el muelle C en igualdad de condiciones que los barcos portacontenedores, porque se entiende que la terminal ha dado prioridad en el último tiempo a este tipo de carga.

“Esperamos que los reglamentos se respeten y que el muelle no termine de forma indirecta con exclusividad para contenedores”, afirmó Correa.

En tanto, Díaz dijo que “seguimos diciendo que este muelle es público y multipropósito. Va a haber competencia, igual que va a haber después entre estos muelles y la terminal granelera”.

“Seguimos con el criterio de que no hay monopolio en el puerto de Montevideo”, afirmó Díaz.

En la otra vereda, el gerente general de Montecon, Juan Olascoaga negó que la ANP busque beneficiar a su empresa con los criterios tarifarios. “No es un muelle hecho para Montecon. Esto va a beneficiar a los graneleros, a los que cargan chip, a los ro-ro (transportan vehículos). Pagaremos por su uso. No es ningún tipo de subsidio”, afirmó el ejecutivo a El País.

En Montecon se entiende que si bien es un muelle nuevo, en sus inicios va a tener la misma productividad y la misma capacidad de usos que tienen los viejos muelles del puerto que ya tienen un siglo.

A modo de ejemplo, en una primera etapa el muelle contará con un dragado de 10,5 metros, pero no tendrá grúas pórtico ni ventanas de atraque.

Según Olascoaga, la tarifa debería costar más una vez que tenga la productividad que hoy tienen los muelles de la terminal especializada. “La única diferencia con los muelles viejos es que el hormigón va a estar más limpio. Nada más que eso. No tiene ninguna otra prestación diferente”, afirmó.

La empresa entiende que el nuevo muelle manteniendo su condición de multioperabilidad está capacitado para contar con grúas pórtico y así dar respuesta a las requisitorias de los portacontenedores. Este es un tema todavía pendiente de resolución por parte de la ANP y al que se opone Katoen Natie.

Para el grupo belga es otra la prioridad. Su objetivo es que se liciten a la brevedad las áreas públicas que opera Montecon y que se considera están adjudicas de forma “precaria”, luego que en 2009 se declarara anulado el llamado para gestionarlas, tras 15 meses de fuertes pujas entre los privados.

“La administración en algún momento tiene que llamar a licitación para permisar esas áreas, antes de tomar cualquier decisión sobre grúas pórtico como las tiene que tomar”, afirmó Correa.

Esa licitación para tres áreas de almacenamiento de contenedores se adjudicó en 2008 a las firmas Nelsury (propiedad de los belgas de Katoen Natie) y Talfir (sociedad entre una empresa uruguaya y un grupo inversor filipino), mientras que fueron desplazados del llamado Adantir y Montecon. En 2009 Montecon apeló esa decisión, mientras que los adjudicatarios reclamaron las áreas para empezar a trabajar.

Ese mismo año el Tribunal de Cuentas recomendó declarar desierto el llamado y la ANP ratificó su decisión de otorgar las áreas públicas. Sin embargo el mismo año declaró anulado el llamado por considerar que habían cambiado las ecuaciones económicas.

La obra: se ganó terreno al mar

La obra que fue ejecutada por el consorcio Soletanche Bachy (Francia)-Saceem (Uruguay)-Dredging International (Bélgica), incluyó la construcción de una explanada pavimentada de 3,4 hectáreas ganadas al mar que será utilizada como zona de operación y depósito.

La terminal multipropósito cuenta con un frente de atraque de 368 metros y 35 metros de ancho lo que permitirá atender buques portacontenedores, graneleros, pesqueros y cruceros.

Además posee rieles para la operación de grúas pórtico. “Un muelle con una explanada ganada al mar requiere de mucho diseño e ingeniería. No es una obra sencilla”, afirmó durante el acto de inauguración el vicepresidente de Saceem, Alejandro Ruibal.

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