El presidente del BCU dio tres mensajes a los analistas

"Hacer un paralelismo con 2002 roza la imprudencia"

En 60 minutos de exposición el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, envió tres mensajes a los analistas. En criollo: no insistan con que se ponga foco en permitir aumentar al dólar y se deje de lado la atención sobre la inflación porque eso afecta la competitividad y atenta contra la economía.

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Bergara: "La perspectiva es de estabilidad; vamos a trabajar con todos los platitos girando".

Tampoco refuercen la idea de que el dólar va a estar $ 5 más arriba del nivel actual porque eso genera temores en la población. Y tercero: saquen de su discurso la comparación con crisis anteriores que nada tienen que ver con el momento actual.

"La economía uruguaya ante un entorno crecientemente complejo", fue el título de la charla que brindó Bergara ayer en la Cámara Española ante más de 50 empresarios.

Allí dijo que Uruguay "sigue en crecimiento con desaceleración" y por tanto "seguramente estemos más cerca de un 2%" de expansión ya que la estimación de 2,5% incluida en el proyecto de ley de Presupuesto "fue hecha en base a que Brasil iba a caer 1,5%, pero los pronósticos dicen que caería 3%" y a eso se suma el efecto de la sequía que ya se vio en el segundo trimestre. "Seguimos siendo una economía en crecimiento a una tasa menor; no vemos recesión, no vemos crisis", indicó.

En ese sentido afirmó que si bien "es razonable que aumentemos la cautela en momentos de mayor incertidumbre, estamos demostrando que tenemos una plataforma razonable para navegar en este mundo más incierto y esto se refleja en los indicadores".

Por tanto, aunque sin mencionarlos, respondió a las críticas de los analistas acerca de que el gobierno debería dejar de atender a la inflación y aumentar más rápido la devaluación del peso frente al dólar ya que de lo contrario hay riesgos de que se repitan situaciones como la de 1999 en que Brasil devaluó y terminó siendo el preámbulo de la crisis de 2002.

"Aparecieron nuevos manuales de economía últimamente que dicen que uno debe concentrarse en el dólar y olvidarse de la inflación. Y la inflación la bajamos en base a piquitos de oro (mediante a comunicar). Me pregunto si somos tan tontos de no darnos cuenta que con piquitos de oro podemos bajar la inflación, por qué no lo hicimos antes. Nosotros no creemos en ese manual" (…) "Alentar la desatención al proceso inflacionario no va en interés del sector privado y arriesga los logros de estabilidad macroeconómica. No le vemos la belleza (de plantear eso) y al final son una profecía autocumplida. Hay que ser cuidadoso y responsable", fue el primer mensaje de Bergara.

"Alentar saltos bruscos en el tipo de cambio genera más volatilidad. Si te dicen que el dólar va a estar en $ 34 o $ 35 eso genera temores de la sociedad en su conjunto", prosiguió. "¿Qué percepción tiene doña María cuando le dicen que la solución de los problemas es que el dólar dé un salto brusco y la inflación se salga de control? Seguramente doña María dirá 'Si esta es la solución, lo que serán los problemas'", acotó.

Y luego lanzó: "Trazar paralelismos con la crisis de 2002 roza con la imprudencia (...) La situación de 1999 o 2002 no tiene absolutamente nada que ver". "Nuestra perspectiva es de estabilidad. Vamos a tratar de seguir trabajando con todos los platitos girando", graficó.

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