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"Se pasa por un bache, pero no está en riesgo el grado inversor"

El analista de la calificadora de riesgo Moody’s para Uruguay, Jaime Reusche, estuvo en el país entre lunes y miércoles en el marco de la visita anual que realiza la agencia.

En entrevista con El País, evaluó que la economía uruguaya pasa “por un bache” ya que “las condiciones macroeconómicas se han deteriorado”. En ese sentido evaluó que las medidas de ajuste fiscal del gobierno “van en la dirección correcta”, aunque habrá que ver cómo se implementan. Resaltó que “de ninguna manera se cuestiona el grado de inversión”.

—¿Cuál es el motivo de esta visita a Uruguay?

—Estamos en el contexto de la visita anual. Se visita el país, se mantienen reuniones con el gobierno y también con el sector privado, para revisar qué está pasando en el ámbito económico, en el ámbito fiscal, en el ámbito monetario y en las cuentas externas. Es una revisión regular. Luego de la visita, esperamos consultar con el comité soberano (N. de R.: que está integrado por nueve analistas, además del específico del país, cada uno con un voto) que es el que determina la calificación y determina si cambia o no.

—¿Cuánto lleva esa decisión?

—La deliberación en sí no pasa de dos días. La pregunta es cuándo nos invita el comité soberano a presentar el análisis. Por lo general, no se demora mucho después de la visita, dos meses como mucho.

—Tras la visita, ¿qué situación encontraron de la economía uruguaya?

—Sin duda las condiciones macroeconómicas se han deteriorado. Tenemos una economía que se ha desacelerado fuertemente. A mediano plazo vemos que hay perspectivas favorables, pero se está pasando por un bache, de crecimiento muy lento que es algo atípico y que no se ha sentido en mucho tiempo en Uruguay. Esto tiene una influencia bastante negativa en el fisco, porque las cuentas fiscales son bastante rígidas y bastante dependientes del crecimiento rápido, porque en años anteriores los ingresos han venido muy por encima de lo que se presupuestaba. Pero ahora que hay un crecimiento más lento, es muy posible que los ingresos no sigan viniendo por encima de lo presupuestado.

—¿Ese es el principal problema de la economía uruguaya?

—Es un tema de preocupación y efectivamente las autoridades están muy al tanto de esto. El presidente (Tabaré) Vázquez ha hecho referencia a la necesidad de consolidar las cuentas fiscales, el ministro (de Economía, Danilo) Astori está muy encima del tema. Pero no es fácil, dadas las condiciones macroeconómicas, la rigidez del gasto. Es un tanteo muy fino, parece que las autoridades están tratando de dejar que los estabilizadores automáticos funcionen dentro de la economía, pero tratando de cuidar la posición fiscal. Las medidas que anunciaron el lunes van por ese camino de tratar de buscar la composición más optima de cómo consolidar las cuentas fiscales.

—¿Estas medidas son suficientes para lo que se necesita?

—Sin duda van en la dirección correcta. No vemos que la composición del ajuste sea de mala calidad, es prudente. Ahora sí estamos viendo medidas concretas, que tal vez anteriormente el gobierno estaba más enfocado en buscar consensos con los sindicatos, en el sector laboral, para poder empezar los ajustes. Ahora se dan ajustes fuertes por el lado del ingreso, que es muy probable que tengan buenos resultados, pero aun así quedan riesgos de implementación. Muchas veces cuando se busca aumentar ingresos en un contexto de desaceleración, tal vez los ingresos no aumentan según lo planeado. Tendremos que evaluar qué es lo que pasa del lado del ingreso y del lado del gasto en los próximos 12 meses.

—Ustedes habían advertido en reportes que si las medidas no eran suficientes se ponía en riesgo la credibilidad de la política fiscal, ¿con esto ven que disminuyó el riesgo?

—Sin lugar a dudas disminuye el riesgo de perder credibilidad fiscal. Son medidas bastante claras que podrían tener éxito en llevar a un déficit fiscal mucho menor. Siempre hay imponderables y en eso nos enfocamos.

—¿Y en cuanto a la sostenibilidad de la deuda?

—Hay riesgos a que no se llegue a estabilizar el crecimiento de la deuda respecto al Producto. Es muy probable que la deuda se estabilice en 2018, especialmente con las medidas que está tratando de implementar el gobierno. Una vez que se estabilice la deuda, uno ve un panorama más favorable en el mediano plazo donde regresa el crecimiento, hay empuje de una región que va a estar recuperándose. La contracción en Brasil no puede durar para siempre, ahora Argentina parece que va a tener otro ímpetu de crecimiento en 2017. Esto puede que ayude mucho a la economía uruguaya.

—La inflación está en dos dígitos, ¿cómo evalúan la situación?

—Hay que resaltar la prudencia de las medidas fiscales, que tienen un componente que también busca ayudar a ablandar las presiones inflacionarias. Se baja el IVA para las transacciones electrónicas, lo cual puede ayudar de manera positiva a reducir la inflación. Lo más importante es la desindexación y la renegociación automática de los sueldos. Eso era un factor muy importante en empujar la inflación hacia arriba. Ahora con el sistema más flexible, se ve que puede aminorar las presiones inflacionarias.

—¿El grado inversor de la deuda uruguaya corre riesgo?

—Es importantísimo resaltar que de ninguna manera se cuestiona el grado de inversión. Lo que se cuestiona en todo caso es la perspectiva de la calificación, si se debe mantener en estable o los factores de riesgo son lo suficientemente significativos para habilitar un cambio de perspectiva. Es atípico que una calificación cambie inmediatamente después de un cambio de perspectiva. Una perspectiva positiva o negativa indica que hay una probabilidad de uno en tres de que la calificación se cambie para arriba o para abajo.

Jaime Reusche, analista de la calificadora Moody's. Foto: Ariel Colmegna
Jaime Reusche, analista de la calificadora Moody's. Foto: Ariel Colmegna
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