Presidente de la Cámara de Comercio apuntó al gobierno y los sindicatos

Perera: relaciones laborales cambiaron, pero para mal

El presidente de la Cámara de Comercio —que cumplió su primer año al frente de la gremial—, Carlos Perera, sostiene que el gobierno no toma en cuenta la posición del sector empresarial.

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Para el jerarca empresarial el 2015 "será estresante". Foto: A.Colmegna.

Como pruebas, mencionó tres leyes aprobadas el año pasado (la ley de inclusión financiera, la de responsabilidad penal empresarial y la que reguló la producción, distribución y venta de cannabis) que fueron "muy desagradables" para los comerciantes.

Consultado por El País, Perera sostuvo que las relaciones laborales —desde la llegada del Frente Amplio al gobierno— han cambiado, pero para mal y se quejó del poder que en la actualidad ostentan los sindicatos que enrarecen aún más esas relaciones.

El presidente de los comerciantes indicó que el sector siempre está dispuesto al diálogo, algo que no observa en las representaciones de trabajadores. El relacionamiento labo- ral ha sido uno de los principales motivos de enfrentamien- to entre los empresarios y el Pit-Cnt.

La reinstalación de los Consejos de Salarios en el gobierno de Tabaré Vázquez y su mantenimiento en la administración de José Mujica fue, muchas veces, el ámbito para que esa relación se crispara.

Ahora, ante un tercera administración frenteamplista, Perera no visualiza cambios en las relaciones con el Pit-Cnt y el gobierno y lo fundamenta en las recientes nominaciones para algunos cargos. En ese sentido, señaló la figura de Juan Castillo como próximo director nacional de Trabajo. "Dele a elegir a Castillo en el Ministerio de Trabajo entre un trabajador y un empresario", dijo Perera.

La presencia de sindicalistas en el gobierno ha sido un hecho criticado en el pasado por el sector empresarial. En las relaciones laborales esas críticas se dirigen hacia el Ministerio de Trabajo. En la negociación salarial, la cartera debe tomar la posición de mediador, pero los empresarios sostienen que muchas veces inclina la balanza a favor de los trabajadores.

Lo que sigue es un resumen de la entrevista que Perera mantuvo con El País

—¿Cuál es su balance del año pasado, que además fue el primero en el que estuvo al frente de la Cámara de Comercio?

—Nosotros arrancamos en periodo algo difícil. Las cosas en el exterior no están funcionando de la misma manera que venían antes y empiezan a afectar los temas internos. La competitividad es un tema bien importante; el déficit fiscal es bien importante; el problema con Argentina (las trabas comerciales que afectan a las exportaciones uruguayas y el cepo cambiario que aplica el gobierno a los argentinos y afecta el turismo) también. Las tres leyes que tuvimos durante el año, muy desagradables, también fueron muy importantes: la de penalización empresarial, seguimos con la ley de marihuana y terminamos con la de inclusión financiera. Siempre aclarando que no estamos en contra de las leyes, estamos en contra de cómo fueron implementadas.

—¿Cuáles son las críticas a esas leyes, fundamentalmente la de inclusión financiera, que es la más cercana al comercio?

—Voy más allá de una ley que le afecte al comercio. Creo que lo que afectan esas leyes son derechos fundamentales. El derecho a elección, el derecho a poder negociar como yo quiero, el derecho de la empresa. Hay una cantidad de derechos que se avasallan con esas leyes.

—Tomando en cuenta las dificultades que mencionó para la Cámara, ¿cuál es la perspectiva de los comerciantes para este año?

—Vamos a enfrentar épocas complicadas de nuevo. El mundo sigue con complicaciones. El petróleo que afectó a Rusia también lo hizo en las exportaciones uruguayas. La baja del petróleo le viene muy bien a Uruguay, pero todavía no se ha bajado el combustible (aunque la baja ya fue anunciada para enero) y no sé cómo van a accionar en ese sentido. Creo, lamentablemente, que los precios de los commodities van a seguir bajando. Vamos a tener un año, no de locura, pero va a ser bastante estresante.

—¿Con esas perspectivas sobre qué aspectos fundamentales se debería trabajar, entonces?

—Hay que empezar por el achique del déficit fiscal. Estamos hablando de aproximadamente US$ 2.300 millones cuando Uruguay se salvó de la peor crisis económica que tuvo en 2002 con un déficit de US$ 1.500 millones. Ha habido también un gran crecimiento en la conflictividad y el poder sindical que son otros de los problemas que vemos.

—A fines de este año y en el próximo habrá una nueva ronda de los Consejos de Salarios. ¿Cómo percibe esa negociación, tomando en cuenta los elementos que acaba de manejar?

—Las relaciones laborales han ido cambiando para peor. Nosotros apuntamos al diálogo y no lo encontramos. Siempre espero que se pueda mejorar algo. De repente los nombramientos para los nuevos cargos de gobierno pueden implicar que no sean tan fáciles esos cambios.

—¿En ese sentido cómo observa la designación de Juan Castillo como director nacional de Trabajo?

—No lo puedo tomar mal, porque no tengo nada contra el hombre. Pero dele a elegir a Castillo en un Ministerio de Trabajo entre el trabajador y la empresa. Ahí tiene la respuesta usted mismo.

—Igualmente siempre se habló que la presencia del Frente Amplio en el gobierno ponía al Ministerio de Trabajo como un jugador para equilibrar relaciones laborales desequilibradas en el pasado. ¿No ve un equilibrio en ese sentido?

—Eso es un sueño. Nosotros siempre apuntamos a que haya un mayor diálogo, que el gobierno nos escuche cuando opinamos sobre determinados temas, pero nadie nos escucha, nadie nos oye. Y sin embargo, representamos un sector muy importante de la economía uruguaya y ni siquiera somos escuchados ni tomados en cuenta. Una de las principales cosas para este año sería tener diálogo.

—¿Cómo tomó la Cámara de Comercio los nuevos controles que se comienzan a aplicar al régimen de compras en el exterior a través de Internet?

—Algo van a regular. Ya no es tan disparate como antes, algunas regulaciones van poniendo. Hay que ver cómo funciona. Es muy poco el tiempo que tenemos para evaluarlo. Pienso que algo mejoró.

"Estamos fritos con la educación que tenemos"

Otro de los problemas que marcó el presidente de la Cámara de Comercio fue el actual nivel educativo. "Escuché al vicepresidente (Danilo) Astori decir en un almuerzo el otro día que Uruguay debe apuntar a la excelencia, a la calidad, a la buena producción. Pero con la educación que tenemos, estamos fritos. El 50% de los muchachos que salen del liceo no entienden lo que leen ", afirmó Perera. En otro orden, el presidente de los comerciantes indicó que hay empresas de transporte de carga con problemas: tienen camiones nuevos, pero no choferes capacitados para manejarlos porque no saben de computación. El sector empresarial ha apuntado varias veces hacia el nivel educativo y también a la falta de calificación para determinados trabajos, precisamente por una carencia en la educación. "El tema educativo es uno de los problemas fundamentales", dijo Perera.

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