DOS SENSACIONES

Primer round deja gusto a poco en la UE y el Mercosur

La carne no está en la oferta europea, pero se negociará para incluir cuotas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ayer en Bruselas , ambas delegaciones intercambiaron ofertas. Foto: EFE

El intercambio de ofertas entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) que se produjo ayer como punto de partida para alcanzar un acuerdo comercial, no cumplió con las expectativas de ninguno de los dos bloques. La carne vacuna y el etanol —dos productos fundamentales para el Mercosur— no formaron parte del listado inicial de la UE y, por tanto, su ingreso al bloque europeo —y también la cantidad— deberá surgir de la negociación.

Si bien el resultado del encuentro tuvo una valoración positiva para el Mercosur por el hecho de haber podido llegar a intercambiar ofertas, luego de años de idas y venidas, también tuvo un retrogusto amargo.

El embajador de Uruguay ante la UE, Carlos Pérez del Castillo, dijo en diálogo con El País que el resultado del encuentro fue satisfactorio ya que otorgó la posibilidad a cada una de las partes a explicar su oferta. Pero sostuvo: "evidentemente hay problemas; a ninguno de los dos nos cayó del todo bien la oferta que presentó la otra parte. Pero eso es parte de la negociación y habrá que seguir trabajando".

Sobre la situación particular de la carne, Pérez del Castillo indicó que hubo "enormes presiones" en Europa de un grupo de países liderados por Francia e Irlanda para que se excluyera del listado (ver aparte). "Pero en la presentación de la oferta quedó muy claro que no hay exclusión de ninguna manera de esas cuotas (carne y etanol), sino que se van a determinar durante el curso de la negociación", informó.

Y añadió que para continuar ese proceso de diálogo se necesita que esas cuotas aparezcan. "Necesitamos que el equilibrio se vuelva a recomponer porque en este momento nos sentimos en cierta desventaja. Insistimos en el encuentro que para nosotros el hecho de tener cuotas, tanto en carne como en etanol, era parte de los parámetros que habíamos establecido antes de la presentación de ofertas y por lo tanto para seguir en el proceso de negociación necesitamos que esas cuotas aparezcan", afirmó el embajador uruguayo.

Sobre el futuro, Pérez del Castillo auguró una "negociación muy difícil, porque tampoco la oferta nuestra responde a las expectativas que ellos tenían. Hay mucho camino por recorrer, es el inicio de una negociación seria y por lo menos existe la voluntad política de seguir avanzando".

En ese sentido, informó que quedó previsto un nuevo encuentro a principios de julio para seguir analizando los listados de productos y también definir allí un cronograma de encuentros hasta fin de año. Pérez del Castillo confió en que se puedan producir avances en los próximos meses y "quizás hasta poner sobre la mesa una segunda oferta que responda más a las expectativas de ambas partes. Pero hay que trabajar".

Después del encuentro, la Cancillería uruguaya emitió un comunicado donde señaló que "luego de varios años de paralización de las negociaciones, ambas partes reconocieron la importancia de este paso, que representa el re-inicio de un proceso negociador tendiente a la conclusión de un acuerdo birregional ambicioso y equilibrado". En el mismo sentido se manifestó la ministra de Relaciones Exteriores de Argentina, Susana Malcorra. "Como sostengo desde que asumí, lo de hoy (por ayer) es un muy importante y necesario primer paso para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes", escribió la jerarca en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, el director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, dijo a El País que el resultado del intercambio de ofertas fue "una mala noticia" y confirmó que el lobby político de Francia terminó imperando.

"El intercambio fue positivo, pero estuvo por debajo de las expectativas del Mercosur, hubo un retroceso. Habrá que ver qué pasa en la próxima reunión para que esto no sea entendido como un fracaso y se vuelva a caer la negociación", sostuvo Bartesaghi.

Por último, el presidente de la Unión de Exportadores (UEU), Álvaro Queijo, dijo a El País que fue positivo el comienzo de la negociación aunque reconoció que aún "queda mucho por hacer". Indicó que además de buscar el acuerdo con la UE también se debería mirar hacia otros mercados.

"Hay que trabajar para tener la mayor cantidad de socios posibles, no mirar solo para un lado. Ojalá Uruguay pudiera tener más mercados que productos, porque esa es la manera de valorizar esos productos y que el trabajo de los uruguayos sea mejor remunerado", sostuvo.

Queijo recordó que los productos uruguayos "pagan importantes aranceles para entrar a muchos mercados. Esas cifras podrían ser trasladadas a la economía y también generar empleos".

La presión francesa para eliminar de la oferta a "productos sensibles".

El mes pasado, 20 países de la Unión Europea, liderados por Francia, primera potencia agrícola europea, pidieron a la Comisión Europea un estudio de impacto sobre el efecto que tendría una apertura comercial a las exportaciones del Mercosur en el sector agrícola, antes de proceder al intercambio.

Estos países advirtieron entonces que incluir los "productos sensibles" podría tener repercusiones en todas las negociaciones comerciales de la UE, en particular la que se lleva a cabo con Estados Unidos.

El 50% de las importaciones de la UE provenientes del Mercosur corresponden a productos agrícolas, sector en que la UE tiene ya un déficit comercial cercano a 20.000 millones de euros, según cálculos de la Comisión.

Según los estudios citados por Copa-Cogeca (que reúne a organizaciones profesionales del sector agrícola y las cooperativas europeas), la UE podría perder hasta 7.000 millones de euros en caso de un acuerdo con el Mercosur, "que ya es un exportador mayor de materias primas agrícolas". Allí estuvo la mayor presión para que la carne no estuviera incluida en el intercambio de las ofertas. AFP

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)