LA SOLUCIÓN: UN CAMBIO LEGAL

Protesta de cooperativas de ahorro contra ley de inclusión

Reclaman cambios para quedar equiparadas a cooperativa de consumo.

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Foto: archivo El País

Las cooperativas de ahorro y crédito entienden que son "perjudicadas" por la Ley de Inclusión Financiera ya que su redacción no las incluye dentro del "acto cooperativo" —concepto jurídico que define la relación entre los socios y la cooperativa—, lo que las deja al final del orden de prelación para el cobro de créditos y eleva el monto intangible del sueldo (porcentaje que no es pasible de retención) lo que les impide dar préstamos a sus asociados a tasas bajas y afecta su actividad.

Así lo expresaron ante la Comisión de Hacienda de Diputados representantes de la Cámara Uruguaya de Cooperativas de Ahorro y Crédito de Capitalización (Cucacc) como también de la cooperativa Cossac. Además, la postura fue respaldada por el sindicato bancario.

El perjuicio se centra en los artículos 32 y 34 de la Ley de Inclusión Financiera. El primero "altera el orden de prelación vigente en las retenciones de haberes salariales y pasividades, agregando un literal en el cual se incorporan los créditos de nómina (préstamos que se descuentan directamente del sueldo o pasividad) y los actos cooperativos realizados por socios en cooperativas de consumo, sin mencionar a las cooperativas de ahorro y crédito", explicó Óscar Cabrera de Cucacc.

Asociado a esto, el otro artículo modifica una ley anterior acerca de las retenciones salariales, decretando un aumento de la porción del intangible del sueldo o jubilación, que no rige para los actos cooperativos. "A partir de enero de este año se operó un aumento de la porción del intangible, que pasó del 40% al 45%. A partir de enero de 2018 pasará al 50%. Si consideramos que los préstamos habitualmente se toman a doce meses, hoy, para prever la capacidad de pago de un socio, la cooperativa tiene que analizar que tendrá un intangible del 50% en el salario, al cual no podrá acceder para disponerlo como garantía para su préstamo", señaló el representante de Cucacc.

El principal problema que plantean es la disparidad de criterios, dado que las cooperativas de consumo al estar incluidas en el acto cooperativo tienen un intangible del 30%.

Otro de los representante de Cucacc, Alfredo Lamenza, indicó que "cuando se sube a 50% (el intangible), en la práctica, se está impidiendo a las personas garantizar el préstamo con su salario", lo que "las empuja a pedir un préstamo a una tasa tres veces mayor. Lejos de protegerlas (como es el espíritu de la ley), se las está perjudicando".

Con datos oficiales del Banco Central (BCU), ejemplificó esa diferencia: "El tope máximo de la tasa de interés en un préstamo con retención por un monto menor a 10.000 UI (unos $ 36.000) es 49,98%, casi 50%. En el caso de un préstamo mayor a 10.000 UI es 48%. En cambio, en un préstamo sin retención, al cual el socio tiene que acudir porque no puede garantizar con su salario ese préstamo, puede llegar a 145,77% para un monto menor a 10.000 UI o al 125% si son más de 10.000 UI".

Cabrera apuntó que esta situación "daña institucionalmente a las cooperativas y les hace perder un porcentaje de dinero que pueden prestar a sus socios, que son sus propietarios". Añadió que les resulta "muy difícil operar si no es con otros operadores que sean emisores de dinero electrónico o instituciones financieras con las cuales vincularse", como los bancos que ofrecen créditos de nómina aprovechando la obligación establecida en la ley de pagar sueldos y pasividades mediante una cuenta bancaria o instrumento de cobro electrónico.

La ampliación del intangible tuvo impacto directo en las finanzas de las cooperativas de ahorro y crédito. Karina Spósito, que acudió como parte de la delegación de Cossac, detalló lo ocurrido: "En el mes de enero, Cossac estaba cobrando una retención del Banco de Previsión Social (BPS) de $ 15.000.000 (por préstamos otorgados a socios jubilados) que nos permite el fondeo de la cooperativa y de los préstamos de los socios. En febrero el BPS aplicó de golpe el 45% en el intangible de los socios, si bien la ley establecía que esto debía hacerse en forma escalonada desde el año 2015". Esta situación hizo que el envío de dinero del BPS a Cossac bajara en $ 6 millones ese mes.

Asimismo, contó que por la decisión de elevar el porcentaje del sueldo exento de retención muchos socios perdieron el derecho a ciertos beneficios (como el servicio fúnebre o la atención odontológica) porque "en el recibo de cobro (del BPS) no entró el descuento de Cossac". Spósito agregó que "en febrero se nos murieron 30 personas. De ellas, 15 no tenían pago el servicio fúnebre; se habían atrasado, y era gente que lo había pagado toda la vida. En ese caso Cossac se hizo cargo, pero no lo puede hacer todos los meses".

La representante de Cossac expuso a los legisladores los cambios legales necesarios para atender sus reclamos: "Lo único que estamos pidiendo es que a ese inciso (de la ley) se le agregue ´y cooperativas de ahorro y crédito, que no se diferencie el acto cooperativo entre las cooperativas de consumo y las de ahorro y crédito. Y en todo caso, si el préstamo de nómina también lo pueden dar las instituciones financieras, que por lo menos se respete la antigüedad que establecía la ley (para el cobro)".

La propuesta fue bien recibida por los diputados de todos los partidos, que se comprometieron a estudiar una solución y consultar al gobierno acerca de ello. "Queremos colaborar porque sabemos que si no dan una solución definitiva al sistema cooperativo no van a subsistir muchas cooperativas", sentenció el presidente de Cossac, Augusto López.

Procesan por año 400.000 solicitudes de crédito.

Una delegación de las Cooperativas Nacionales Financieras Aliadas en Red (Confiar) que acudió al Parlamento informó que en conjunto las entidades de ahorro y crédito nuclean a 500.000 socios y suman un patrimonio de US$ 300 millones. A su vez, reciben por año unas 400.000 solicitudes de crédito por un valor promedio de $ 15.000 y en un 80% de casos atienden a sectores de la población que están por debajo del ingreso mínimo. Se estima que por las bajas tasas que ofrecen respecto al resto del sistema, existe un ahorro de US$ 100 millones anuales para las familias.

AEBU: cooperativas de ahorro "cumplen un rol importante".

Una delegación del sindicato bancario (AEBU) que acudió a la Comisión de Cooperativismo de Diputados respaldó la postura que la Ley de Inclusión Financiera perjudicó a las cooperativas de ahorro y crédito. A su vez, propuso que estas sean habilitadas como emisoras de dinero electrónico para que les sea más redituable otorgar créditos de nómina y que sean equiparadas a las cooperativas de consumo en el orden de prelación para el cobro de los préstamos.

El dirigente de AEBU, Ernesto Palomeque, expresó que las cooperativas de ahorro y crédito pese a significar "un porcentaje casi marginal de la globalidad del crédito" —apenas superan el 1% del total otorgado por el sector no bancario en Uruguay— "cumplen un rol muy importante en la economía, atendiendo a sectores que no atienden otros".

También explicó que estas entidades financieras no son controladas por el Banco Central (BCU) y pidió considerar "la posibilidad de que el BCU pueda supervisar o, por lo menos, incrementar el nivel de control" sobe ellas. Una de las propuestas presentadas por AEBU en el Parlamento es buscar "alguna forma jurídica" para que las cooperativas de ahorro y crédito puedan "convertirse en emisoras de dinero electrónico", lo que les permitirá "mejorar su oferta de créditos, ya que podrían hacer los descuentos en las nóminas de los trabajadores".

Acerca del orden de prelación, la delegación sindical respaldó la posición de que "las cooperativas de ahorro y crédito puedan quedar equiparadas con las de consumo".

Los representantes del sindicato sostuvieron que "es fundamental atender los reclamos que hace el sector cooperativo y darle los instrumentos necesarios para que se pueda desarrollar" porque "son de las pocas empresas nacionales que hacen actividad financiera en Uruguay". Además, plantearon que no analizan el negocio meramente por su rentabilidad, como sí hacen los bancos que si no alcanzan las utilidades esperadas abandonan el país. "Tienen la oportunidad de financiar proyectos de pequeños emprendedores, un segmento de créditos que no está ocupando la banca extranjera y que cada vez quiere menos", agregaron sobre el rol de las cooperativas de ahorro y crédito.

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