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Región jaquea a autopartistas

Industriales instalados en Uruguay alertan sobre proteccionismo de Brasil y Argentina.

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Los países vecinos son los principales compradores de las autopartes,. Foto: archivo El País

Uruguay quedó en el medio del fuego cruzado entre Argentina y Brasil. Los dos países más grandes del Mercosur están en guardia para velar por una rama de su industria: la automotriz. Para lograrlo, los dos vecinos desplegaron medidas que brindan beneficios para aquellos eslabones de la cadena que compren autopartes fabricadas en territorio nacional. El esfuerzo por desalentar la importación de estos bienes afecta, de rebote, a las empresas autopartistas que están instaladas en Uruguay. Los principales mercados de estas firmas, son, justamente, los vecinos.

Por ley, Brasil puso en marcha años atrás un programa —Inovar Auto— que entró en vigencia en 2013 y se extiende hasta fines de 2017. En síntesis, busca aumentar la competitividad de la industria automotriz brasileña y para fomentar la producción local brinda beneficios fiscales a quienes recurran a ella en lugar de a una planta extranjera.

Los autopartistas instalados en Uruguay lidian desde hace años con este obstáculo. Pero más acá en el tiempo se sumó otro: Argentina también diseñó una política específica para este sector que dificulta la colocación de estos productos al otro lado del Río de la Plata.

En julio del año pasado el Senado argentino aprobó la Ley Autopartista Nacional, que marcó que aquellos que utilizaran más de 30% de componentes locales tendrán ventajas impositivas. "El proyecto contempla a las terminales, sistemistas y autopartistas, y tiene como incentivo principal un bono electrónico de crédito fiscal para el pago de impuestos nacionales por un monto proporcional al valor de compra de autopartes locales. Por cada punto de incremento en la integración nacional el beneficio aumentará 0,6 puntos", se explica en el sitio web del Ministerio de Producción argentino.

En este escenario, los industriales localizados en Uruguay deben enfrentar un camino más que sinuoso para exportar tanto a Argentina como a Brasil.

Durante una reunión con sus pares del Mercosur los primeros días de abril en Buenos Aires, la ministra de Industria, Carolina Cosse, puso sobre la mesa la preocupación de Uruguay ante las crecientes dificultades que tienen los productos elaborados en el país para entrar en los vecinos.

Tras el encuentro ministerial el director Nacional de Industrias, José Luis Heijo, informó a los autopartistas uruguayos que en esa instancia se habían levantado las "reivindicaciones" nacionales, "tanto frente a Argentina como frente a Brasil", según un correo electrónico enviado por el jerarca al que accedió El País. Asimismo, adelantó qué pasaría de ahí en más: en la primera quincena de mayo llegará a Uruguay el secretario de Desarrollo e Industria del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño. Con Argentina, en tanto, "la ministra le expresó a (el ministro de Producción, Francisco) Cabrera la urgencia de los temas", señala el mail. El jerarca argentino "designó" al secretario de Comercio Exterior como "interlocutor" para coordinar un encuentro en Montevideo tras Semana de Turismo, precisa Heijo en su comunicación.

El País intento obtener la palabra de las autoridades del MIEM sin éxito.

Renuncia fiscal.

Una de las fórmulas que ha barajado el sector —en caso de que no haya cambios— es que Uruguay empiece a cobrar el 100% de la carga impositiva a los vehículos ya terminados que ingresan al país desde Argentina y Brasil.

Fruto de los acuerdos automotores que Uruguay posee con ambos países fronterizos, este tipo de productos llega al país libre de tributos.

"Estamos haciendo una renuncia fiscal a cambio de nada", dijo a El País una fuente de la industria autopartista nacional. El mismo informante agregó que, en contrapartida, las autopartes uruguayas abonan en promedio casi 30% por concepto de aranceles. Asimismo, indicó que hay empresas instaladas en el país que están a la espera de resoluciones para ver "qué hacen".

Otra de las fuentes consultadas dijo que este es el caso de la japonesa Yazaki. La compañía nipona tiene dos plantas en el país, una en Colonia y la otra en Las Piedras. Esta última atraviesa una situación delicada: tiene trabajo asegurado hasta fines de este año, pero para luego de esa fecha todavía no logró acordar otros proyectos y en su futuro aparece un gran signo de interrogación. Lo dispuesto por el gobierno de Macri está "dejando fuera" de ese mercado a la empresa, explicó la fuente. Actualmente el 100% de la producción de la planta de Las Piedras se coloca en Argentina.

El informante agregó que Yazaki también produce en Argentina y es posible que la casa matriz decida "liquidar" la operativa canaria si esta situación no cambia. No tendrá más sentido fabricar acá para luego exportar al país vecino, explicó.

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El trabajo ya ha ido mermando y eso se refleja en la cantidad de trabajadores que emplea la japonesa en Las Piedras: mientras que en 2013 ascendía a unas 1.200 personas, hoy bajó a 300. Actualmente trabaja en la producción de infraestructura eléctrica para diferentes modelos de los fabricantes Volkswagen, Peugeot y Renault. Estos son los proyectos que culminarán sobre fines de este año y para los que no hay "sucesores".

"Todo el gobierno central sabe lo que está pasando, son conscientes que se nos va la vida en esto", indicó la fuente.

En esta línea, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) también tratará este tema, en el marco de la agenda bilateral que mantiene con ambos países fronterizos.

De hecho, durante una visita a Brasilia a fines de marzo, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa acordó con su par nor-teño, Aloysio Nunes Ferreira Filho, "la necesidad de realizar a la brevedad nuevas reuniones de los mecanismos de relacionamiento bilateral", entre otros, el Comité Automotriz, según detalló un comunicado del MRREE divulgado en aquella oportunidad.

Exportaciones en descenso.

Los números de exportaciones reflejan el fenómeno de contracción sobre el que alerta el sector. Mientras que en 2014 Uruguay había colocado autopartes por US$ 247,3 millones, un año más tarde esa cifra había descendido a US$ 196,2 millones, según datos proporcionados por el instituto Uruguay XXI. Se trató de una caída de 20,6%. En 2016 este fenómeno se profundizó: el país colocó fuera de fronteras US$ 175,2 millones, 10,6% menos en la comparación interanual. El año pasado Argentina compró autopartes por US$ 82,2 millones y Brasil por US$ 72,9 millones, con lo que quedaron en el primer y segundo puesto, respectivamente. En el primer trimestre de este año, en tanto, el país vendió autopartes por US$ 18,7 millones a Argentina y por US$ 20 millones a Brasil. Alemania quedó tercera en el ranking exportador, con US$ 2,2 millones en los tres primeros meses de 2017.

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