La mayor expansión pese a enfriamiento se da por calidad institucional

Talvi resaltó el "gran tesoro" de Uruguay frente a la región

Aunque la economía en Uruguay no escapa a los golpes del enfriamiento de la economía mundial que están "pegando duro" en América Latina, los niveles de crecimiento que tiene el país son mejores que los de otros países de la región, por la madurez de su sistema político-institucional, que "está marcando la diferencia" y que es "un gran tesoro".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ernesto Talvi en su disertación anual para empresarios. Foto: Marcelo Bonjour

Así definió el economista Ernesto Talvi la clave por la que Uruguay hoy sigue creciendo, a diferencia de los vecinos que están prácticamente estancados hace ya cuatro años.

El experto remarcó que se asiste a una "realidad global inédita", que tiene a los países insertos en una depresión mundial "subyacente" y "latente" que se ve en todos los síntomas: bajo crecimiento, presiones deflacionarias, caída de materias primas, tasas de interés bajas pero solo para buenos créditos y aumento sostenido del dólar.

Estos fueron algunos de los puntos desarrollados por Talvi ayer durante la conferencia denominada "Ante una realidad global y regional inédita: ¿cómo impactará al Uruguay?" organizada por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) del que es director académico.

El economista recordó que luego de nueve años (2003-2012) en que las condiciones externas no pararon de mejorar y se ubicaron en terreno "muy favorable", ahora el país empezó a "operar" en territorio neutral, el escenario con el que más frecuencia ha convivido Uruguay. "Cada vez que eso ocurrió en la historia económica del país en los últimos 25 años, la mayor parte del tiempo el Uruguay creció a su promedio histórico en el eje de 3%", afirmó.

Talvi indicó que en un tiempo de "mayor adversidad" y en el que "no se puede descartar que las cosas se pongan algo más complicadas", que Uruguay crezca de manera acorde con lo que habría de esperarse en condiciones externas como las actuales no deja de ser un mérito. Añadió que eso no es lo que pasa en Argentina y Brasil cuyas economías hoy están en recesión.

Según Talvi, esto rompe con la "regla del medio y medio" que casi siempre ha funcionado, y según la cual el país debería crecer solo a un ritmo igual al promedio simple del crecimiento de Argentina y Brasil.

A modo de ejemplo, destacó que desde 2012 hasta la actualidad, mientras la región se expandió a una media de 0,6%, Uruguay lo hizo a 3,7%, "muy por arriba de lo que la regla hubiera indicado", afirmó. También mencionó que mientras el promedio simple de crecimiento de la región entre 2004 y 2011 fue de 5,6%, Uruguay lo hizo a una tasa de 5,9%.

Para Talvi, el hecho de que Uruguay esté creciendo en un entorno regional recesivo obedece a que el país —a diferencia de Argentina y Brasil— tiene un sistema político institucional "maduro, sólido, esencialmente sano, con capacidad de decisión y que goza de la confianza de la ciudadanía".

A modo de ejemplo, indicó que mientras en esos países la aprobación de la gestión gubernamental cayó mucho, en Uruguay ello no ocurrió, pese al deterioro de las condiciones económicas. A ello se agrega que no ha habido escándalos de corrupción que comprometan la confianza ciudadana, destacó Talvi. "Hay deterioro económico, pero no una crisis político-institucional, ni una crisis de legitimidad de las instituciones del Estado, ni una crisis de confianza. Si la economía se ha enfriado es porque se enfrió el contexto externo. La confianza se traduce en que todos los actores económicos creen que se actuará con seriedad y sensatez ahora que nos toca enfrentar condiciones menos favorables", explicó.

"Si la calidad de la democracia, la ausencia de corrupción y el fútbol a nivel de selecciones fueran los criterios, Uruguay sería parte del G20", añadió Talvi.

Esperan "buenas noticias".

Talvi consideró que si bien "las cosas" en Argentina y Brasil "no están bien, el cambio de timón" en la vecina orilla con las elecciones presidenciales de diciembre y la posible reingeniería del poder político en Brasil hacen pensar que en el futuro no lejano la región entregará buenas noticias.

Para el economista, Brasil dio un giro hacia la ortodoxia en política monetaria y fiscal, y con el anuncio de un shock en infraestructura. Por el contrario, Argentina profundizó la heterodoxia con controles cambiarios y de capitales, restringiendo más las importaciones y la repatriación de dividendos, reforzando la posición no negociadora con los holdouts y aplicando medidas excepcionales para mantener la liquidez internacional, como los swaps con China.

En este sentido, puntualizó que de forma paradójica el mercado parece haber "castigado" la ortodoxia brasileña y "premiado" la heterodoxia argentina. Es que mientras en Brasil el tipo de cambio se depreció de forma acelerada, la Bolsa alcanzó nuevos mínimos y los bonos redujeron sus cotizaciones, en Argentina ocurrió lo contrario.

Para Talvi, en Argentina los mercados anticipan que habrá un "cambio positivo" porque el accionar de la presidenta Cristina Fernández "tiene una lógica política y no económica" que su sucesor no podrá mantener porque tendrá todo un mandato por delante. En el caso de Brasil, el debilitamiento de Rousseff podría reorientar el protagonismo hacia figuras más alineadas con la ortodoxia económica y un modelo más aperturista", explicó.

"El juego de la gallina".

"Game of chicken" o "juego de la gallina". Ese fue el término utilizado por Talvi para ilustrar la falta de acuerdo que existe entre Grecia y la Eurozona para habilitar los desembolsos necesarios para pagar los vencimientos de créditos otorgados en rescates previos. Para el analista, en la medida que ninguna de las dos partes ceda en su posición es inminente un "choque furibundo". Si el acuerdo no llega, Grecia debería, entre otras cosas, declararse en default, salirse del euro y devaluar. Según Talvi si eso ocurre habría una profundización de la crisis económica y financiera en Grecia. Y se corre el riesgo de pensar que como el problema es chico no puede generar ondas expansivas muy grandes como ya ocurrió con la caída de Lehman Brothers en 2008, indicó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)