las gremiales estudiarán propuestas en su interna

Comienza trabajo de reglamentación de ley de brucelosis

Gremiales y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, apuran la reglamentación de la nueva ley de brucelosis y otras enfermedades prevalentes. Fue el tema principal abordado en la primera reunión anual de la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (Conhasa).

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El juntar ganado de varios orígenes motivó que se detectara más ganado en lechería.

Tras la discusión y las propuestas de los sectores que conforman la Conhasa, se elaboró un primer borrador de la reglamentación que es sometido a estudio por los consejos directivos de las gremiales, para luego volver a manos de las autoridades de la secretaría de Estado y remitirlo al Parlamento antes de que termine la actual legislatura, según confirmó a El País Roque Almeida, delegado de Cooperativas Agrarias Federadas en la Conhasa.

Lo que se conoce como ley de Enfermedades Prevalentes no sólo servirá para atacar a fondo la brucelosis y tuberculosis bovina, sino que se convertirá en una herramienta para dar batalla a otros flagelos sanitarios. La ley fue aprobada por el Consejo de Ministros a principios de enero, en el marco del primer encuentro anual y siempre fue apoyada con fervor desde las gremiales de productores y desde la Sociedad de Medicina Veterinaria.

"Se estuvo estudiando artículo por artículo, con el cometido de hacer algunas correcciones y ponernos de acuerdo en algunos puntos", destacó Almeida a El País.

"Pienso que la semana que viene se tomará posición definitiva sobre los cambios. La idea es que el documento vuelva lo más pronto posible al MGAP, porque la reglamentación debe aprobarse antes de fin de mes o dentro de este período legislativo", explicó el profesional.

Al igual que los productores, los veterinarios consideran que la nueva ley será "una gran herramienta para contar con un avance importante en la campaña de lucha contra la brucelosis y otras enfermedades".

Entre los cambios prima el criterio de la solidaridad, porque a través de un fondo que se crea con el aporte de US$ 2 por cada bovino adulto faenado e igual monto por cada vacuno exportado en pie, así como por la recaudación de US$ 1,5 por cada mil litros de leche remitidos a la industria, se apoyará en los gastos de saneamiento de los focos y con los sangrados de los establecimientos linderos.

Hasta ahora, cuando un establecimiento padecía un foco, el predio quedaba interdicto y no puede mover ganados.

Una vez interdicto, el productor tiene que sangrar cada cuatro meses todas las hembras menores de un año y todos los machos enteros; tiene un año y medio para la erradicación de la enfermedad de su predio.

En ese período, el costo que enfrenta el productor es mucho mayor que la diferencia de valor que tiene un animal positivo cuando va al frigorífico.

En realidad, por la ley anterior, lo único que se le estaba indemnizando al productor eran US$ 173 para animales de carne y US$ 450 si era de leche.

Ahora, la ayuda será fundamental para acelerar la detección de animales que están enfermos pero no presentan síntomas y en la medida que los casos son cada vez menos, llegar a detectarlos es más complicado.

Por otro lado, a nivel de ganado de carne, el MGP intensificará los sangrados para detectar animales asintomáticos, por lo que se ha equipado con mayor tecnología al laboratorio oficial (Dilave).

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