EVALUACIÓN VETERINARIA

¿Cuánto ganamos evaluando los toros?

Por todos lados escuchamos que hay que evaluar los toros, sin embargo solamente el 41% de los toros del Uruguay son revisados por los veterinarios de campo. Cabe preguntarse entonces, ¿por qué razón tantos productores no realizan la evaluación de toros?, ¿existe un beneficio real asociado a esta práctica que los productores no están percibiendo?

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El uso de toros aptos es fundamental para la producción. Foto: Fororural

Para responder esas preguntas proponemos, por un lado conocer el resultado que la evaluación veterinaria brinda y posteriormente visualizar qué ocurre en un rodeo con evaluación de toros y en otro que no evalúe los reproductores, a los efectos de identificar los beneficios de esta práctica.

¿Qué nos brinda la evaluación reproductiva de los toros?

Es importante comprender que difícilmente se encuentran individuos estériles en las poblaciones de toros, es decir que presenten una fertilidad nula. El veterinario detecta en general toros sub-fértiles, con una fertilidad reducida. Estos animales requieren una mayor cantidad de servicios para lograr preñar las vacas.

Es frecuente observar que un toro que el veterinario calificó como no apto, por diferentes razones permaneció en el establecimiento y preñó algunas vacas. Esto es normal que ocurra y no debería sorprender a nadie, ya que la técnica detecta una menor fertilidad del reproductor y no la esterilidad completa del mismo.

Es importante comprender entonces que la evaluación permite descartar los reproductores menos fértiles del rodeo y conservar la población de toros más fértil a los efectos de preñar más vacas lo más temprano posible en la temporada de servicios.

Comportamiento del rodeo cuando no se evalúan los toros.

Dado que los servicios son colectivos, cuando trabajan toros de buena fertilidad mezclados con otros que son sub-fértiles, ocurre lo siguiente:

Si los fértiles logran compensar tardíamente a los sub-fértiles: existe un retraso de la preñez en comparación con trabajar con 100% de toros aptos. Este efecto, es imperceptible para el productor y quizá represente el efecto más perjudicial que pueda ocurrirle a un rodeo de cría, ya que eso se expresará en retrasos en la preñez (con la consecuente menor preñez futura) y terneros más livianos al destete (menos kilos de terneros/há).

Si los fértiles no logran compensar o se combinan varios sub-fértiles: habrá una menor preñez del rodeo y ahí sí quedará más evidente el problema, aunque difícilmente se logre responsabilizar completamente a los toros por falta de pruebas.

La dificultad para visualizar el perjuicio de echar toros sub-fértiles al rodeo, es que el productor no dispone de un punto de referencia para comparar su desempeño. No cuenta con un rodeo entorado con toros aptos y otro con toros no aptos para comparar y detectar las diferencias. ¿Cómo es posible saber si el resultado sería mejor usando toros aptos si lo que se visualiza a campo son toros que trabajan en los rodeos activamente? ¿Es posible que el productor no detecte esos toros sub-fértiles? La respuesta contundente es que el productor en general no puede detectar a simple vista la baja performance reproductiva de un toro a campo. Solo un veterinario entrenado puede detectar estos problemas que detallamos a continuación a modo de ejemplo:

Toros que presentan problemas en el tren posterior y tienen dificultades para montar.

Toros que montan pero no pueden cubrir las vacas por problemas en el pene o falta de habilidad de monta.

Toros que montan pero no completan el servicio.

Toros que montan y eyaculan pero presentan semen de mala calidad.

Toros que montan y eyaculan pero presentan infecciones en el semen.

Estos ejemplos son de toros que normalmente están activos en los rodeos y muchas veces se los ve trabajando. Lo peor ocurre cuando son dominantes e interfieren con los compañeros que presentan mayor fertilidad y habilidad de monta. Son toros que necesitan varios servicios para preñar y por lo tanto retrasan el promedio de preñez del conjunto de las vacas del establecimiento.

La posibilidad de cuantificar estos retrasos y pérdidas de preñez es muy difícil, excepto cuando se realiza un servicio individual, ejemplo un toro con 40 vacas en un plantel. Solo en esos casos se vuelve evidente el desempeño del reproductor.

Comportamiento del rodeo cuando se evalúan los toros

Los establecimientos que obtienen de manera sostenida buenos resultados de preñez, en su gran mayoría realizan la evaluación de toros anualmente con un veterinario calificado. Son productores que ponen el foco en obtener preñeces tempranas, es decir en alcanzar una excelente calidad de preñez, y que saben que un retraso en la preñez de un año se "paga" con vacas falladas al año siguiente y con terneros más livianos al destete.

Estas empresas no arriesgan en tener toros que solo salten vacas sin preñarlas y entienden que el costo veterinario de la evaluación y el de la reposición de toros, se paga con creces obteniendo más preñeces y terneros más pesados.

Estos establecimientos dedican mucho esfuerzo en alimentación animal para lograr que las vacas entren en celo, muchas veces con la utilización de técnicas artificiales con un costo agregado (en insumos y trabajo) como el destete temporario y precoz, como para desperdiciar esa oportunidad con un toro poco fértil.

El uso de toros aptos representa en estos esquemas, un componente fundamental del conjunto de manejos y tecnologías que se requieren para obtener muchos kilos de ternero por hectárea de manera sostenida.

Más información en fororural.com, 100% renovado y con un espacio exclusivo para la genética y los toros.

Recomendaciones.

No admita retrasos en la preñez generadas por toros sub-fértiles.

Revise los toros anualmente y elimine los toros con problemas.

Realice una evaluación profesional con su veterinario de confianza.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)