COMPARTIMENTO

Uruguay modelo de varios países en manejo de ovinos

No sólo la OIE tomó el compartimento como un ejemplo.

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Corderos: meta es entrar con cortes con hueso en varios nichos. Foto: JBM

Hay varios países interesados en la figura del compartimento de alta bioseguridad para rumiantes que impulsa Uruguay, amparado en el código zoosanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el organismo que marca las normativas en el mundo para el comercio de animales y todos sus subproductos.

Así lo manifestó a El País el doctor Jorge Bonino, representante de Uruguay en la OIE por el sector privado desde hace más de 20 años, que participó el mes pasado en la Asamblea Anual de delegados de los países que integran el organismo, junto con los doctores José Gallero y Patricia Lagarmilla por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), conjuntamente con el delegado permanente de Uruguay, Dr. Carlos Correa.

Uruguay creó el primer compartimento ovino de alta bioseguridad —entre el MGAP, el Secretariado Uruguayo de la Lana, el Instituto Nacional de Carnes y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria— para destrabar el ingreso de carne ovina con hueso en Estados Unidos, mercado donde finalizó el análisis de riesgo y ahora se está próximo a publicar la norma habilitando el ingreso. Luego se abrirá un período de entre 60 y 90 días para comentarios y si no los hubiese, quedará habilitado.

Pero esta herramienta del compartimento —usado en el mundo en aves y cerdos— es mucho más amplia y también puede aplicarse para la exportación de genética, brindándole garantías adicionales a los mercados compradores.

Bonino recordó que en esta nueva Asamblea Anual de delegados de OIE, "la imagen de Uruguay sigue existiendo como un ejemplo" y explicó que a través de algunos comentarios, se remarcó "todo lo que es el potencial genético que tiene el país. La figura del compartimento sigue siendo muy atractiva para muchos países".

Incluso, el ex director del Código Zoosanitario de la OIE, Alex Thierman, premiado este año con la Medalla de Oro, estuvo en Uruguay auditando el compartimento y asesorando en la materia al MGAP, que es quien lo regula y controla.

Bonino sostuvo que "muchos países se acercan a Uruguay y lo ven, por la creación del compartimento, como una manera de poder levantar algunas trabas de mercado. Para eso se hicieron varias reuniones con los representantes sanitarios de los tres países de América del Norte —Canadá, Estados Unidos y México—, además de con los representantes de la Unión Europea y de Medio Oriente, con muy buenas posibilidades para la carne ovina". Pero además, aseguró que "en la Unión Europea, técnicamente, se está viendo esta herramienta como una opción".

Para el delegado de los privados en la OIE, también el interés que están manifestando algunos países de África puede abrir oportunidades comerciales.

El gran avance con el compartimento se dará una vez que se logre abrir el mercado de Estados Unidos para la carne ovina con hueso procedente de animales del compartimento de alta bioseguridad. "No tenemos dudas que ni bien se publique la normativa habilitando el mercado, eso nos dará un empujón, porque el resto de los países con los que hay que negociar ya saben que EE.UU. lo evaluó muy bien. Cuando se haga algún tipo de comercio bajo esta figura, eso nos va a facilitar mucho el ingreso en otros mercados", dijo Bonino.

Si el hecho de ser un país libre de fiebre aftosa con vacunación es una limitante para muchos mercados al momento de comprar carnes con hueso o genética, el compartimento derriba con pruebas científicas cualquier traba que pueda limitar el comercio y marca un camino a seguir, cuando se apunta a valorizar el producto.

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