ANCAP GANÓ Y SUPERÓ “ESTRÉS FINANCIERO”

¿Cuál es el sobreprecio que se paga en los combustibles?

Datos con el ejercicio teórico de lo que valdrían en surtidor si se importaran.

Propietarios de las estaciones advierten que el servicio pueda ser más lento. Foto: Archivo El País
Foto: archivo El País

La diferencia de gasto entre combustible importado (puesto en surtidor) y refinado osciló entre 7,9% y 46,3% en el acumulado enero-agosto de este año, según cálculos de El País a partir de datos de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) y del Ministerio de Industria, Energía y Minería.

En el ejercicio teórico de importar combustibles y en el supuesto de que el consumidor accediera a ellos en el surtidor, se hubiera ahorrado US$ 331.080.836 entre enero y agosto frente a lo que realmente abonó por concepto de naftas y gasoil en el mismo lapso.

La Ursea publica mensualmente un informe sobre precios de paridad de importación de los combustibles derivados del petróleo. Allí indica que la "determinación de los precios de paridad de importación corresponde al ejercicio teórico de calcular el precio en el mercado local de productos terminados de similar calidad a la de los producidos por Ancap, en la hipótesis de que los mismos puedan ser importados libremente y considerando los costos teóricos en el territorio nacional, los cuales no tienen por qué coincidir con los costos existentes actualmente en el país. Los mismos pueden ser considerados como precios de referencia, que intentan reflejar con sus limitaciones la actividad de un importador y los costos de eficiencia teórica que eventualmente se tendrían que asumir en el caso de que la Ley permitiera la importación".

Aclara que "no pretende ser el único insumo para un análisis de competitividad de las alternativas de refinar o importar, o de estudios de eficiencia de funcionamiento del mercado, lo que requiere necesariamente la aplicación de otra metodología". Al cruzar esos datos con las cifras de consumo mensual de combustibles de la Dirección Nacional de Energía del Ministerio de Industria, surge el "ahorro" en dinero que se produciría.

Entre enero y agosto, en la Nafta Super 95 (la más consumida de las dos que hay), el consumidor pagó un sobreprecio de US$ 65,16 millones respecto a la paridad de importación (es 9% más). La diferencia de precio pagada osciló entre $ 4,59 por litro (en junio) y $ 2,68 (agosto).

A su vez, en Nafta Premium 97, el consumidor gastó US$ 6,76 millones más que la paridad de importación (7,9% más). Aquí la brecha fue entre un máximo de $ 4,48 por litro (junio) y $ 2,48 (agosto).

En el gasoil es donde se produce el mayor sobreprecio: el consumidor pagó US$ 259,16 millones más que lo que hubiese abonado con la paridad de importación (gastó 46,3% más). La brecha fue de hasta $ 14,49 por litro (en mayo) y se achicó a $ 10,49 (en agosto). Para que se redujera la brecha se dieron dos cosas al mismo tiempo: por un lado subió el precio del gasoil a nivel internacional y Ancap ajustó a la baja ese combustible (8% en junio) a nivel local.

Polémica.

¿Cómo se explica la diferencia de precio para el consumidor?

Por un lado, Uruguay tiene los precios más altos de combustibles en la región: por ejemplo, en octubre el gasoil es US$ 0,14 más caro por litro que Argentina (que lo sigue) y en nafta US$ 0,23 por litro más caro, según un informe de la consultora SEG Ingeniería divulgado ayer. Esa diferencia de nivel puede deberse a que Uruguay tiene los márgenes de distribución a nivel local más altos que los de otros países de la región.

Un informe elaborado por la firma argentina Mercados Energéticos Consultores para la Ursea —publicado el 30 de agosto— dio cuenta que Uruguay fue el país con mayores márgenes de distribución, tanto para gasolina como gasoil, de un total de 11 relevados. En el caso de la gasolina, llegó a 55% y para el gasoil, a 46%. El promedio regional fue de 18% para la primera y de 15% para el segundo.

"En Uruguay, los márgenes de distribución se ubican muy por encima de los valores que surgen de la regulación comparada", dice el informe, que agrega que "estos porcentajes dan indicios claros de que hay espacio para mejorar en eficiencia en este segmento del mercado".

Los márgenes comenzaron a crecer desde 2009, fruto de dos factores: el descenso del precio del petróleo y los "incrementos reales" de los márgenes de comercialización de los distribuidores y las bonificaciones a las estaciones.

Del otro lado, Ancap había dicho el 16 de agosto pasado en un taller para periodistas que mientras los costos de refinación llegaron a US$ 847,8 millones en 2016, una hipotética importación habría sumado US$ 917 millones. Así, Ancap asegura que refinar en Uruguay fue US$ 69 millones más barato que importar. La metodología de la Ursea "subestima" algunos de los costos del proceso de importación, según los técnicos de Ancap presentes en el taller.

Este año, la petrolera estatal pudo ver la realidad al importar combustibles entre febrero y septiembre por la parada técnica de la refinería. Fuentes de Ancap dijeron ayer a El País que el precio pagado por el ente estuvo en línea con la paridad de importación, sobre todo en el caso del gasoil. Para la nafta, el precio abonado estuvo levemente por encima, indicaron.

Esto mostraría que el precio de Ursea no "subestima" los costos de importación.

"Refinar combustibles es la estrategia adecuada que tiene que seguir el Uruguay, porque cuando estamos pasando por una excepción de importación se marca que eso es contraproducente", había dicho la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse.

Sin novedades sobre rebaja.

El pasado 16 de septiembre el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, había adelantado a El País que "en base a la mejora de gestión de Ancap y sus resultados, le vamos a dar prioridad a nuevas reducciones en los precios del gasoil". De todas maneras, no había querido poner una fecha para que eso ocurra. El lunes 6 de noviembre Astori reiteró ese concepto en una entrevista en radio El Espectador. Fuentes de Ancap dijeron ayer a El País que por ahora no se ha hablado nada de la posible baja en el precio del gasoil. "Con la parada de la refinería de La Teja casi no se compró crudo. Lo que se está comprando ahora no mueve mucho el promedio", explicó una fuente. El compromiso fue revisar las tarifas cada seis meses.

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