NEGOCIOS

Se abrió "una oportunidad gigante" para el cannabis medicinal uruguayo en Brasil

El país vecino habilitó la fabricación de productos a base de cannabis con fines medicinales (sin permitir el cultivo) y empresarios de la industria uruguaya ven potencial para exportar a ese mercado

Producción de cannabis medicinal. Foto: Archivo El País.
La ley aprobada en Brasil tiene 90 días para ser reglamentada. Foto: Archivo El País.

El pasado 3 de diciembre, el gobierno brasileño aprobó una ley que permite la fabricación, el registro y la venta en farmacias de “productos a base de cannabis” con fines medicinales. Esto representa una oportunidad para la industria uruguaya del cannabis, dado que implica la apertura de un mercado de gran tamaño y principalmente porque la normativa brasileña no permite el cultivo pero sí la importación.

Según afirman expertos, esto abre múltiples puertas para Uruguay pero enfatizaron que no se puede demorar en salir a hacer negocios con el país vecino, dado que los países de la región avanzan cada vez más en sus respectivas normativas.

Para el contador y socio de CPA Ferrere Leonardo Isoardi, las oportunidades de negocio que representa la normativa brasileña para Uruguay son tres.

La primera es que las empresas ya están instaladas y constituidas en el país podrán venderle la materia prima a los laboratorios brasileños. Según Isoardi, la oportunidad está en que el cannabidiol (CBD) —que es uno de los tres principales componentes del cannabis y no psicoactivo— se puede exportar durante la etapa posterior a la extracción.

Cannabis. Foto: EFE
Ya hay consultas de empresarios brasileños que planean visitar Uruguay para conocer la industria. Foto: Archivo El País.

A esa etapa se la conoce como CBD full spectrum y es la base para poder utilizarlo luego en alimentos, cerveza, cosméticos, medicamentos. Eso se puede exportar desde Uruguay para que en Brasil el producto sea terminado.

La segunda oportunidad para Uruguay es directamente venderle a Brasil el producto terminado. “La ventaja que tenemos frente a otros países es que, como nuestra normativa es bastante exigente, nos exigen la certificación europea GMP (Good manufacturing practice) y esa exigencia Brasil también la pide, entonces el registro va a ser más fácil”, explicó Isoardi.

La tercera ventana de negocio está en la venta de materia prima pero en un estado más primario, por ejemplo, puede ser la exportación de flores procesadas. Eso implica la venta de una parte de la planta y es un estado previo a la extracción.

La decisión de aprobar el cannabis medicinal por parte de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), vinculada al Ministerio de Salud de Brasil, tendrá ahora un plazo de 90 días para que la ley sea reglamentada. Recién entre marzo y abril del año próximo se conocerán los detalles de la normativa y las especificaciones en relación a la certificación que se solicitará.

Según indicó Isoardi, que estuvo reunido con empresarios de la industria farmacéutica de Brasil un día después de la aprobación de la ley, “ya hay muchos interesados en invertir en empresas ya existentes en Uruguay o en crear nuevas”.

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Una industria de US$ 95.000 millones

Según indicó Andrea Krell, cofundadora de Yvy, una empresa sustentable de cannabis medicinal, el hecho de que Uruguay haya sido el primer país en el mundo en legalizar la marihuana lo convirtió en líder mundial, posición que —según señaló— sigue manteniendo hasta el día de hoy.
“Fuimos los primeros en legalizar (la marihuana) y no sé si fue a propósito o sin querer, pero nos topamos con la oportunidad del siglo”, afirmó Krell.
En relación al crecimiento de la industria del cannabis medicinal en el resto del mundo, Krell dijo que es la industria “que más está creciendo” en comparación “con cualquier otro rubro”.
Según el banco de Toronto en Canadá, el segundo país después de Uruguay en legalizar el cannabis y origen de las principales empresas productoras, el negocio de la marihuana es una industria que está proyectada en US$ 95.000 millones para los próximos 10 años. Además, se estima que entre 200.000 y 300.000 empleos a nivel mundial están relacionados con el cannabis legal.
“Hoy hay cientos de millones de dólares invertidos, pero la proyección a futuro es muy grande y es una oportunidad gigante para Uruguay”.
Para Krell las trabas en la industria uruguaya y principalmente en el MSPson importantes y se deben modificar. No obstante, dijo que
“por más que se siente como si nos moviéramos lento porque hay complicaciones, en realidad nos estamos moviendo muy rápido”. Asimismo, Krell destacó los efectos positivos de la industria en términos de empleo y captación de inversiones.

Para el presidente de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal (Cecam) y CEO de Cannapur, Marco Algorta, la apertura del mercado brasileño “es una oportunidad gigante para Uruguay” aunque señaló que “aún falta ver la letra chica” de la ley.

No obstante, tanto Isoardi como Algorta manifestaron la “necesidad urgente” de que Uruguay “se mueva rápido” y empiece a negociar con Brasil porque hay otros países en la región como Paraguay, Colombia, Perú y México que están avanzando en sus propios desarrollos.

“Hay que moverse con mucha velocidad para estar muy presente en ese mercado. Paraguay se está moviendo rápido. Es cierto que el brasileño es un mercado muy grande pero Uruguay tiene que salir a tomar posición rápidamente”, insistió Algorta.

Cannabis. Foto: Reuters.
La oferta de cannabis de Uruguay se disparará si el MSP aprueba varios proyectos que están a la espera de su visto bueno. Foto: Reuters.

Por su parte, Isoardi dijo que los empresarios brasileños ven el negocio del cannabis medicinal como una inversión a largo tiempo pero de una gran oportunidad ahora. Sobre ese punto, el socio de CPA Ferrere comentó que han tenido “múltiples consultas” de empresarios brasileños que ya planean visitar Uruguay para conocer la industria, y asegurarse de tener un proveedor.

“Las demoras están y eso es lo que tranca al inversor, conseguir el certificado puede llevar entre uno o dos años”, señaló Isoardi.
En línea con esto, Algorta dijo que desde la Cecam “seguimos empujando y sacando trabas”, pero afirmó que “continúa habiendo un estigma y un tema cultural” que obstaculiza el despegue del negocio.

En relación a si Uruguay tiene la suficiente oferta de cannabis como para exportar, Isoardi dijo que sí la hay, pero que realmente se va a disparar cuando todos los proyectos que hoy esperan la certificación del MSP “puedan sortear y levantar esa barrera”, concluyó.

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