EFECTO COVID-19

Aumentan las ventas de las piscinas por la pandemia: ¿cuánto cuesta instalar una?

Empresarios del sector afirman que la venta de piscinas creció debido a las trabas al turismo por el COVID-19.

Piscina. Foto: Unsplash
Piscina. Foto: Unsplash

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La temporada estival que se avecina será recordada en los próximos años como el verano de la pandemia, debido a la amenaza del COVID-19 que carga de incertidumbre al negocio turístico del país y del mundo.

El cierre de fronteras de Uruguay con los países vecinos, las exigencias sanitarias para que los ciudadanos locales puedan viajar al exterior, cuestiones económicas, así como las medidas del gobierno y el sector privado para estimular el turismo interno, hacen que este verano parte de la población opte por vacacionar en el país.

Otra parte de los uruguayos han optado, sin embargo, por destinar el dinero que se invertía en las vacaciones en reformar su casa y en muchos casos en construir una piscina.

Empresarios del rubro de construcción de piscinas confirmaron a El País que, en los últimos meses tanto las ventas como las consultas, han aumentado de manera considerable llegando inclusive a ocasionar falta de mercadería y demoras. Las razones detrás de este comportamiento están todas vinculadas a la situación de la emergencia sanitaria.

El director de Akesse, Daniel Bruzzone, relató que la pandemia “fue algo favorable para el rubro” porque la gente “empezó a involucrarse más” en la decisión de invertir en una piscina “para poder estar más en familia ya que era imposible viajar”.

Según el empresario, esta temporada ha sido atípica y dijo que aumentó la venta a partir de los meses agosto y septiembre “cuando se definió que las fronteras estarían cerradas” en el verano.

Rodrigo Cabral, director de Scatey Piscinas dijo que “las ventas y las consultas han aumentado un 40%” en comparación con un año promedio y explicó que este fenómeno comenzó a verse desde aproximadamente el mes de mayo. Esto implicó que la zafra se adelantara aproximadamente unos tres o cuatro meses dado que usualmente es a finales de agosto cuando las personas comienzan a planear la inversión.

A poco menos de un mes para la temporada de verano, hoy en Scatey están dando fecha de instalación de las piscinas para principios de febrero y para mitad de enero en el caso de Akesse.

“La pandemia influyó porque la gente se queda en su casa, y si no puede viajar ni gastar mucho busca el confort en su casa, creo que por eso apostaron a la piscina”, explicó Cabral.

Piscina. Foto: Unsplash
Piscina. Foto: Unsplash

Entre las piscinas más demandadas, el director de Scatey dijo que estas son las rectangulares y las que tienen entre seis a ocho metros aproximadamente. A modo de ejemplo, Cabral señaló que una de seis por tres metros ronda en promedio los US$ 8.000.

Una piscina estandar, de siete por tres metros, cuesta aproximadamente entre US$ 8.000 y US$ 10.000

Luego hay otros accesorios como las bombas de calor, hidromasajes, cascadas, luces de colores, tratamiento químico automatizado o el tamaño de la vereda, que hacen que el valor pueda aumentar hasta los US$ 12.000 o US$ 15.000, según explicó Bruzzone de Akesse.

El tiempo de demora de instalación de la piscina varía según las complejidades del terreno de cada cliente. Sin embargo, en una situación ideal según Cabral lleva aproximadamente unos 10 días hábiles de trabajo.

“Lo fundamental a chequear es el proceso de fabricación”, dijo el empresario, así como la ubicación. “Siempre las piscinas deben intentar ubicarse donde les dé la mayor cantidad de sol posible”, sugirió.

Por su parte, el gerente comercial de Mileto, Javier Segalés, también confirmó que “sin dudas” la pandemia influyó en el aumento de las ventas, las que crecieron un 35% frente al 2019. Sumado a que además “se trabajó bien en el invierno”, la temporada baja para el rubro.

Mileto se dedica especialmente a proveer piscinas en empresas y proyectos de mayor porte, tales como hoteles y edificios. En esta línea, Segalés dijo que este año “se reactivaron muchos proyectos que estaban lentos” en Punta del Este, Maldonado y Rocha.

“Se hizo un cuello de botella porque empezaron hace unos meses a agilizar la instalación de la piscina que es lo que dejan siempre para el final”, explicó el gerente.

Más allá de la venta de piscinas, el gerente de Mileto dijo que creció la preferencia por los hidromasajes de exterior, parecidos a los jacuzzis. “A nivel mundial es impresionante lo que se está vendiendo y nosotros nos quedamos sin stock, así como también nos quedamos sin stock de insumos de calefaccionamiento como bombas de calor”, señaló el empresario.

A modo de ejemplo, Segalés señaló que la piscina estándar, de siete por tres metros cuesta entre US$ 9.000 y US$ 10.000 llave en mano (ya pronta para usar), las de cuatro por ocho metros están alrededor de los US$ 12.000 y las más grandes ya rondan los US$ 15.000.

Las bombas de calor para estas piscinas pueden costar US$ 2.500, US$ 3.500 y US$ 4.000, según los respectivos tamaños.

A modo de recomendación, Segalés dijo que las personas que estén hoy pensando en instalar una piscina no se demoren. Es que si bien entre que la empresa empieza a hacer el pozo y la piscina queda lista pasa aproximadamente una semana, “siempre puede haber problemas” de logística.

“Se sugiere empezar ya y entrar en lista de espera porque está todo colapsado”, concluyó. 

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