INN CONTENT PARA ITAÚ

El banco que habla el código de los jóvenes uruguayos

Itaú creó U25, un producto de ahorro que incluye beneficios dirigido a estudiantes de entre 18 y 25 años de edad

Collage-Itaú
Collage-Itaú

En Uruguay hay unos 120.000 estudiantes en etapa universitaria, en su mayoría jóvenes. Con intereses diversos, siempre conectados e impulsores de nuevos hábitos de consumo, este segmento dinámico es el protagonista de la nueva propuesta de Itaú en el mercado local: U25.

Centrado en ellos, el banco creó un producto específico para jóvenes estudiantes de entre 18 y 25 años que ofrece una cuenta gratuita —en el formato de caja de ahorro en pesos o dólares— que incluye diversos beneficios: la tarjeta de débito del Programa Volar sin costo, un bono de bienvenida de 10.000 millas Itaú y acceso a canjes en moda, tecnología, gastronomía, bebidas, cuidado personal y suscripciones, entre otras categorías.

Hasta ahora, el diálogo con los jóvenes en etapa universitaria no tenía un enfoque concreto que atendiera sus necesidades particulares, analizó Martín Molinari, gerente de Ventas y Productos de Itaú Uruguay. El vínculo con este perfil surgía a partir de la primera experiencia laboral de los jóvenes o al usar las tarjetas adicionales asociadas a las de sus padres.

Tras analizar el potencial de este público a través de varios focus groups e investigaciones, Itaú decidió ser proactivo y acercarse a estos consumidores, que por su edad están en busca de su primera relación bancaria, explicó Molinari. “Estratégicamente nos interesa hablarle de manera específica a este segmento porque seguramente sea nuestro público de futuro. Es sembrar los futuros clientes”, definió.

En su propuesta, U25 combina la plataforma de beneficios habitual del banco (descuentos en comercios y servicios), con otras prestaciones alineadas a las preferencias de consumo de este segmento.

“Vamos a concretar en los próximos meses algunos acuerdos de beneficios y sobre todo posicionar nuestro programa Volar y el canjes de millas Itaú en comercios y plataformas que sean de interés de este público”, comentó Molinari.

Los universitarios son un público que gusta de viajar por estudio o placer. En atención a esa característica, U25 contempla sumar beneficios relacionados al canje de millas para viajes, una vez que se retomen estos servicios en el marco de la nueva normalidad. La intención a futuro es brindarle a estos clientes alternativas que sean específicas para ellos en las formas o en los destinos que más consumen.

La apuesta va más allá del plano comercial, aseguran en el banco al remarcar que U25 también es un vehículo para fomentar la cultura del ahorro entre los jóvenes.

En ese sentido, el nuevo producto está planteado como una caja de ahorro, por dos motivos: primero, porque es un público que no necesitará de cuentas corrientes, y segundo, porque el término “caja de ahorro” ya empieza a introducirlos en el concepto de ahorro.

En sintonía

U25. a través de esta propuesta, el banco apunta  a hablar  directamente  a los jóvenes  universitarios
U25. A través de esta propuesta, el banco apunta a hablar directamente a los jóvenes universitarios

Para captar a este público joven, el banco impulsa una campaña de comunicación que sigue los códigos de las nuevas generaciones, apoyándose en los canales digitales e imprimiendo una impronta de diseño novedoso en el producto (las tarjetas de la marca se pueden personalizar con ilustraciones de las artistas Melissa Donde y Milagros Pratto).

Para la comunicación de U25 se creó una campaña remota, realizada por la productora Kali en alianza con la agencia Notable Publicidad.

Los protagonistas son una selección de influencers de diversos rubros. El equipo de embajadores está integrado por Delfi Schupp, Juanchi Camargo, Manuel Ipar, Majo Alarcón, Micaela Borzacconi, Martina Rial, Consi Nicola, Sofía Antoniol, Manuela Bervejillo, Bernardo Torres, Akim Silva y Fran Morosoni.

las tarjetas de la marca se pueden personalizar con ilustraciones de las artistas    Melissa Donde y Milagros Pratto
Las tarjetas de la marca se pueden personalizar con ilustraciones de las artistas Melissa Donde y Milagros Pratto

“Los chicos elegidos son la cara y la voz de Itaú en esta campaña, compartiendo el ‘manifiesto U25’ en sus redes sociales, respondiendo las consultas que surjan de sus seguidores. Además, son protagonistas de los tutoriales específicos para dar respuestas a las preguntas frecuentes de este nuevo producto”, detalló Lucía Cabanas, gerente de Marketing y Sustentabilidad del banco.

Los embajadores también abrieron sus cuentas U25 por lo que irán compartiendo en sus redes sociales sus experiencias como clientes en las distintas ocasiones de uso, desde el momento que reciben su tarjeta de débito hasta que realizan un canje.

La elección de los influencers se basó principalmente en que estuvieran dentro del rango etario al que apunta el producto. “Queríamos que la experiencia fuera real y que pudieran compartir con sus pares sus sensaciones y experiencias con U25”, señaló Cabanas.

Influencers de diversos rubros son la cara y la voz de la comunicación del nuevo producto

También se puso especial foco en priorizar criterios de diversidad para equilibrar la representación entre hombres y mujeres, así como la variedad de rubros en los que se desempeñan. Como último criterio se tuvo en cuenta la cantidad de seguidores, aunque no fue definitoria ya que incluso se seleccionaron microinfluencers. El resultado de este proceso permitió conformar un grupo de embajadores con perfiles complementarios y que representan la esencia de U25.

Cada uno con su impronta, los protagonistas de la campaña han asumido de forma espontánea el rol de orientar financieramente a las personas, destacó Cabanas. Para la ejecutiva, “hay una gran oportunidad en temas de educación financiera, lo que nos desafía a construir este pilar para las nuevas generaciones que se incorporan al sistema financiero”.

Campaña 100% a distancia

La campaña de promoción de U25 estaba planificada como un rodaje presencial con los embajadores de marca, pero la pandemia de coronavirus hizo mutar el formato a una producción 100% a distancia. Desde la filmación hasta las fotografías fueron producidas de forma remota, en la casa de cada protagonista. El cambio resultó provechoso. “Las ventajas que esto generó fue conseguir tomas más informales, relajadas y desestructuradas, lo que también contribuyó a mantener la esencia, la identidad y el espíritu que caracteriza a cada persona. Y los hizo mostrar su lado más creativo”, rescató Lucía Cabanas, gerente de Marketing y Sustentabilidad de Itaú. En cuanto al producto en sí, se realizó un proceso de escucha continua durante su diseño, lo que permitió prototiparlo junto al público objetivo, logrando un resultado que cumple con los requisitos y exigencias de los usuarios, concluyó la ejecutiva.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados