Finanzas de Bolsillo

Los cinco mandamientos a tener en cuenta antes de invertir tus ahorros

Uno de los sueños personales, es generar ahorros y que trabajen para uno. Por esto, definimos los cinco mandamientos que deberías tener en cuenta para invertir en la bolsa de valores.

Bolsa de Valores de Nueva York. Foto: AFP.
Bolsa de Valores de Nueva York. Foto: AFP.

Uno de los sueños personales, es generar ahorros y que trabajen para uno. En el último tiempo se han popularizado muchos videojuegos, donde el jugador comienza invirtiendo, dinero ficticio, en una industria y luego debe aumentar sus ganancias invirtiendo en otros sectores.

Cómo la vida no es un juego, por más gratificaciones que esta tenga, en este Finanzas de Bolsillo definimos los cinco mandamientos para invertir en la bolsa de valores que deberías tener en cuenta, si pretendés colocar capital en el mercado financiero.

Para delinear estos mandamientos, contamos con las opiniones de Ángel Urraburu, presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM) y Jerónimo Nin, gerente de Inversiones en Nobilis.

Primer Mandamiento

Traje a medida

El primer mandamiento corresponde a que, lo que le sirve a muchos, puede no servirle a todos. Para esto, uno debe armar una estrategia adecuada a su situación y plantearse sus propios objetivos.

Urraburu, explicó que, cuando llega por primera vez una persona que desea invertir, le pregunta su expectativa respecto al dinero, su edad, si lo quiere como reserva o para especular, cuál es el plazo que se plantea para la inversión, si es para una vivienda, en qué moneda cobra su sueldo, en qué moneda tiene sus recursos acumulados. De esta forma, puede hacer un perfil del individuo y darle una recomendación.

A pesar de que se compartan algunas características entre los uruguayos, por ejemplo el perfil conservador, se deben tener en cuenta los objetivos planteados por el inversor. Hay quienes pueden querer generar ganancias e incrementar su capital, como aquellos que solo buscan “darse un gusto”o utilizarlo para sus vacaciones.

Según Nin, la estrategia debe ser individual ya que,“esa de seguir al gurú, en general no funciona. En general el gurú hace al revés, te dice lo que hizo después de hacerlo, para que la gente haga que suba de precio. Él gana ahí. El mandamiento es definir tus objetivos, la estrategia de inversión es tuya, por eso ponemos como centro el cliente. Tomá una decisión, tomate el tiempo de hacerlo, de ver qué querés hacer con la plata, a dónde querés llegar”.

Segundo Mandamiento

Apegarse a las expectativas

El segundo mandamiento está relacionado con el primero. Al trazarse una estrategia y definir objetivos, si uno se apega a esto, no se dejará llevar por las “emociones del momento”.

Para explicar este mandamiento, Nin ejemplificó que “cuando estás en el avión y viene la turbulencia ¿entrás en pánico y te tirás? No. Sabés para dónde tenés que ir, qué tenés que hacer en la turbulencia, el piloto está preparado. El que invierte también tiene que estar preparado, debe tener una hoja de vuelo, porque a la primera de cambio estás cambiando tu plan sobre la marcha y vendiste cuando ibas perdiendo, el mercado comienza a recuperarse y vos estás afuera. Ese es el error más frecuente, las emociones se mezclan enseguida dentro de las inversiones”.

En la medida que se hacen inversiones de manera regular, se van a hacer inversiones cuando el mercado está cayendo y se van a hacer otras cuando está subiendo, pero a la larga, según Nin, te paga. Con una estrategia a largo plazo y permaneciendo invertido, uno no debe estar pensando si mañana va a estar arriba o abajo, eso saca de foco y, en general, va en contra de la rentabilidad que obtiene un inversor a largo plazo. De esta forma, se destruye capital, en vez de acumularlo.

A su vez, Urraburu contó que en ocasiones le decía a su padre que se había apurado a vender, a lo que obtenía como respuesta “no te preocupes, que ahora gane otro”. Cuando alcanza su expectativa, debe estar contento con alcanzarla.

Tercer mandamiento

Diversificar

El tercer mandamiento es la importancia de, cómo dice la expresión, “no poner todos los huevos en una misma canasta”.

“Lo importante es asegurarse que la diversificación es genuina”, explicó Nin, “que es en diferente clases de activos. Porque si tengo una diversificación entre cinco empresa de tecnología, cuando les va mal, pierdo la inversión. La diversificación genuina es que, cuando una sube la otra está bajando y viceversa”. Con la diversificación, se espera lograr que los efectos no sean neutros en el largo plazo. En el corto plazo, cuando una sube, la otra baja, pero a largo plazo ambas suben.

Por otra parte, según Urraburu, la diversificación es más aceptada por los jóvenes y por aquellos con un monto mayor de capital. Para esto, puso el ejemplo de una persona avanzada en edad, la cual prioriza no perder su capital, ganar menos tal vez, no aspirar a alcanzar una fortuna, sino poder darse un gusto o hacerle un regalo a sus nietos.

Cuarto Mandamiento

Más vale pájaro en mano

El cuarto mandamiento corresponde a que “la ganancia es ganancia cuando se tiene en el bolsillo”, cómo decía el padre de Urraburu.

El presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo explicó que puede subir más, pero “es difícil vender en la cresta de la ola”. También, debe tenerse en cuenta que “no hay subas eternas”.

A su vez, Nin afirmó que no se debe tratar de encontrar el momento ideal para invertir, cuando se tiene el monto mínimo para hacer la inversión, ese es el momento. “Muchos inversores se pasan tratando de hacer timing del mercado y se pierden las oportunidades”, concluyó.

Quinto Mandamiento

Tener un buen asesor

El último mandamiento responde a la necesidad de contar con un asesoramiento adecuado.

Nin sostuvo que la necesidad de un asesor financiero, que lo ponga a uno primero, a la hora de invertir, “es cómo el médico. Te manda el análisis, te manda a hacer placas, no te receta un medicamento de entrada, te pregunta si sos alérgico. Es igual. El chequeo del médico es como el chequeo con el asesor cuando querés invertir”.

La pregunta del experto

¿Es mejor invertir en el mercado local o en el internacional?

La Respuesta. Mismo riesgo, diferentes percepciones.

Según Jerónimo Nin, el riesgo de invertir en otro país o en el mercado financiero local, es el mismo. Afirmó que “hay un componente subjetivo y un componente de cercanía. Como veo la empresa estatal, pienso que es mejor que la de Estados Unidos y son dos empresas estatales. A eso se le llama home bias, sesgo local”.

Agregó también que “es mejor invertir afuera, en un mercado desarrollado, que acá donde no tenés opciones, donde no tenés exposición a los buenos retornos que generan los mercados accionarios mucho más desarrollados, que podés entrar y salir cuando quieras”.

Por otro lado, Ángel Urraburu explicó que “el uruguayo es rentista por definición, es que le interesa la renta. Es mucho más amigo de los títulos de deuda, que no son las acciones. Ese es el rentista, el que cobra cada seis meses y las guarda, las aprovecha, pero tiene esa renta”.

También agregó que, dentro de la idiosincrasia conservadora que se tiene en Uruguay, los títulos del Estado se ven como “la panacea de al seguridad”. Por otro lado, están los títulos de empresas de “primera línea“ que a muchos les genera confianza, por ejemplo, La Tahona, Zonamérica, Marfrig, Isusa, Conaprole, “que generan seguridades y que también dan un poco más que los bonos del Estado”.

El perfil del uruguayo

“Se pueden establecer líneas de inversión que se comparten en Uruguay; este es el país más conservador que existe a nivel del ahorrista. En ese sentido es muy difícil que venga alguien que no sea conservador. Entonces, ante ese conservador hay que buscar papeles que tengan un riesgo muy bajo, como los papeles que emite el Estado, los cuales han sido siempre el caballito de batalla más importante de la bolsa, tanto en pesos, dólares o Unidades Indexadas. Ahí establecés una categoría de riesgo 0, para a caer en categorías, con más riesgo, para describírselo a la persona, buscando cual de estos instrumentos se adapta más a sus expectativas y su forma de pensar”, explicó Urraburu.

Agregó también que, en cuanto a las ganancias obtenidas, “hay gente que lo renueva todo y hay otros que toman los intereses y renueva el capital, el uruguayo es típico rentista. Aspira a que el ahorro le ayude a sus ingresos a darse algún gusto, con esto le hago un regalo a los nietos, hago un viaje con mi señora, alquilo una casa para el verano”.

En cambio, esto puede cambiar en los jóvenes, ya que buscan ganancias. Según Nin, aspiran a un horizonte largo, “van poniendo plata para un costado y se olvidan, aspirando a una mejor jubilación o comprarse una casa”.

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