Finanzas de Bolsillo

Las claves para evitar endeudarse en exceso, llegar a fin de mes y ahorrar

En este Finanzas de Bolsillo les proponemos conocer los aspectos relevantes sobre préstamos, tarjetas de crédito, moneda de ahorro y planificación financiera personal.

El BCU tiene un sistema para la resolución de conflictos de duda, reclamos y denuncias entre usuarios e instituciones financieras. Foto: Shutterstock
A la hora de obtener un préstamo, hay varios aspectos a tener en cuenta más allá de si se puede hacer frente a la cuota o no. Foto: Shutterstock

Manejar las finanzas personales puede tener sus complicaciones. Fuerte endeudamiento, tarjetas de crédito de sobra o desconocimiento a la hora de ahorrar pueden ser obstáculos para tener una buena salud económica. Por eso, en este Finanzas de Bolsillo proponemos una serie de recomendaciones para gestionar el dinero propio.

Clave 1

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de sacar un préstamo personal?

Hay de todos los tipos y colores. Los bancos y las casas financieras ofrecen préstamos personales con las más variadas características. Entonces, a la hora de tomar uno, ¿a qué hay que prestar atención?

La directora de finanzas de Anda, Andrea Mayola, explicó a El País que hay dos aspectos fundamentales: la tasa de interés y el plazo de repago. ¿Por qué? La combinación de ambas determina la cuota a pagar.

Al momento de pedir el préstamo, “las personas tendemos a fijarnos en el monto de la cuota mensual y creemos que, si es pequeña, es mejor”. Equivocadamente, “a veces aceptamos cuotas más pequeñas por períodos prolongados, lo que aumenta los intereses”. Entonces, ¿cuál es la solución? “Para reducir el monto de intereses es importante buscar la tasa de interés más baja” y procurar “la menor cantidad de cuotas”, contó.

Mayola brindó otro consejo: “Preguntar si hay costos adicionales, como seguros, cargos por administración u otros costos que no son incorporados en la tasa de interés”.

¿Sacar el préstamo en dólares o pesos? Sobre eso, el profesor de alta dedicación en el Departamento de administración y negocios de la Universidad Católica, Federico Heuer Miller, aconsejó tomar el crédito en la misma moneda en la que se generan los ingresos. De no hacer eso se está “asumiendo un riesgo de tipo de cambio”. ¿Qué puede pasar? Las variaciones “no previstas en las cotizaciones” pueden generar pérdidas o ganancias.

Más allá de las condiciones del crédito, también se debería observar la situación financiera personal. La directora de Finanzas de Anda recomendó evaluar dos cosas antes de adquirir nuevas obligaciones. Una es si la cuota se puede pagar con el presupuesto mensual. La segunda es preguntarse si tomar el crédito es realmente necesario.

Por otra parte, dijo que “no es aconsejable tomar préstamos para pagar otras deudas, salvo que mejore las condiciones de los intereses”. Asimismo, “tampoco se recomienda” el uso de créditos para “financiar gastos regulares (gastos que se tienen todos los meses), salvo que se esté en una situación excepcional, para lo cual es importante que la persona considere planes de salida de las deudas”, agregó.

Otro aspecto fundamental, según Heuer Miller, es ver “qué financia” el crédito que se toma. No recomienda, por ejemplo, tomar uno a “largo plazo para satisfacer una necesidad de corto plazo”.

¿Cuál es un error común en relación a los préstamos? Para Heuer Miller es “entrar en la ‘calesita’ del crédito”. El “espiral puede ser interminable y, si no se dispone de algún activo para liquidarlo, transformarlo en efectivo y cubrir la deuda, la persona pasa a ser un deudor irrecuperable, con una probable situación de insolvencia e iliquidez”, explicó.

En esa misma línea, la gerenta del área de Finanzas Corporativas de PwC Uruguay, Virginia Hughes comentó que la persona tiene que ser consciente de que el comportamiento que tenga frente a la obligación que asumió se refleja en un historial crediticio.

A veces se presenta la opción de refinanciar un préstamo. La gerenta de Productos Minoristas y Marketing de Scotiabank, Gabriela Mollá contó que “cuando una persona no puede afrontar su deuda”, por ejemplo, la cuota del préstamo, puede hacer uso de la herramienta. Ahora, ¿qué significa eso? En pocas palabras es “renegociar las condiciones para poder afrontar” la obligación que se contrajo. Por lo general, según contó, “se extiende el plazo para que la cuota baje”.

“Es mejor solicitar una refinanciación —sobre todo si sabemos que es por un plazo extendido— que dejar de pagar una cuota o pagar siempre fuera de fecha y así acumular costos por mora”, aconsejó.

Las nuevas formas de utilizar bases de datos puede definir que a una persona le aprueben o no un crédito. Foto: Archivo
La tasa de interés, el plazo, otros costos como seguros y gastos administrativos son aspectos a tener en cuenta a la hora de sacar un crédito. Foto: Archivo
Clave 2

¿Qué debo saber antes de sacar un crédito hipotecario?

Para comprar una vivienda está la opción de acceder a un préstamo hipotecario. La gerenta de Productos Minoristas y Marketing de Scotiabank señaló que uno de los puntos clave a la hora de tomar un crédito de este tipo es “saber cuál va a ser exactamente mi cuota final”. Además, es importante conocer “cuáles son los costos fijos que nos cobrarán —más allá de la tasa efectiva anual (TEA), costos de administración, seguros, costo de cuenta, tasaciones, gastos notariales, tasas de control, etcétera”.

En la misma línea, destacó “tener en claro la tasa de interés, el plazo (del préstamo) y el porcentaje máximo de financiación”.

Clave 3

¿En qué moneda me conviene ahorrar, dólares o pesos?

¿Pesos o dólares? Esa suele ser la gran duda, aunque también se puede ahorrar en Unidades Indexadas a la inflación u otras monedas. Hughes dijo que la “decisión depende de cada persona” porque hay que evaluar cuáles son “sus objetivos y su tolerancia al riesgo”. No obstante, cree “que hay una clave: evitar el descalce de moneda. Es decir, alinear la moneda en la que uno ahorra con la moneda del uso” que se le quiere dar a ese dinero.

Clave 4

¿Cuántas tarjetas de crédito debo tener, una, varias o ninguna?

Una, dos, tres o cuatro. También está la opción de no tener ninguna. ¿Cómo saber cuántas tarjetas de crédito necesito? El gerente de Banca Persona de Santander, Juan Manuel Gasparri, respondió a El País que a la hora de elegir cualquier producto financiero se deben tener en cuenta “los costos y beneficios”. Por lo tanto, “si son muchas o pocas tarjetas depende del uso que se le quiera dar”.

“Hoy en día existe una amplia variedad de ofertas y niveles de crédito de tarjetas, cada una con diferentes beneficios. Variables como comodidad de pago, monto de crédito de cada tarjeta y su capacidad de financiarlo con los ingresos también deberían ser consideradas para elegir cuáles y cuántas tarjetas se dispondrá”, agregó.

Clave 5

¿Cómo hago para ordenar mis finanzas personales?

¿En qué se va la plata? Ordenar las finanzas puede ser un desafío. Hughes cree que es “clave tener un prepuesto personal”. Explicó que es una “manera de ordenar y lograr una mejor administración” de los números. Además, entiende que se debe preparar de manera mensual y que permite “visualizar los principales rubros de ingresos y gastos, su evolución en el tiempo, así como identificar posibles palancas de mejora”.

En definitiva, es un ejercicio que genera “información sobre el comportamiento financiero” personal o familiar. Para Heuer Miller las finanzas personales “se deberían organizar con una mirada de largo plazo”. Y es que “ahorrar de joven significará mayor consumo en la etapa jubilatoria, cuando es previsible que los ingresos bajen”.

El presupuesto puede ser mensual o incluso anual, señaló. “Hay que mirar que el neto de ingresos y gastos tienda a dar positivo para generar ahorro, que luego se transformara en inversión”, agregó. Tal vez, según contó, “al principio puede resultar una práctica no del todo sencilla, especialmente para quiénes no están habituados al mundo de las finanzas”. Sin embargo, “la retroalimentación que se va teniendo todos los meses es lo que permite ir ajustando cada vez más ese presupuesto”.

¿Por qué hay que educarse financieramente?
Es un aspecto clave para tener "salud financiera"
Educación financiera. Foto: Flickr

Los conceptos como tasa de interés, capacidad de repago, refinanciamiento, entre otros, pueden no ser parte del día a día de una persona y, como consecuencia, no tiene todas las herramientas para elegir el mejor camino a la hora de tomar una decisión.

En esa línea, la gerenta del área de Finanzas Corporativas de PwC Uruguay, Virginia Hughes, explicó que la “educación financiera aporta las herramientas necesarias para tomar decisiones debidamente informados”.

Por su parte, el profesor de alta dedicación en el Departamento de administración y negocios de la Universidad Católica, Federico Heuer Miller, entiende que “deberían incluirse temas de finanzas básicas en la formación general” de la población.

El “educarse desde joven permite minimizar la posibilidad de cometer errores que luego pueden arrastrarse por años”, señaló.

El profesor brindó el siguiente ejemplo: no cumplir con un crédito puede generar que la persona quede registrada por años y dificultar el acceso” a otro préstamo.

“Es deseable que una persona pueda tener también ‘salud financiera’. Eso se logra conociendo el valor del dinero, cuánto cuesta ganarlo y lo fácil que es gastarlo, en tiempos donde predomina el consumismo y está repleto de objetos materiales para poder comprar”, agregó Heuer Miller.

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