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En la City de Londres el regreso a las oficinas aún no es una realidad

Según la corporación transporte público londinense, el 1 de septiembre la afluencia en el metro era todavía un 70% inferior a los niveles previos al confinamiento.

Londres: bares cerrados y calles vacías en el centro financiero. Foto: AFP
Londres: bares cerrados y calles vacías en el centro financiero. (Foto: AFP)

"Tenemos 15% de la clientela habitual y esperamos alcanzar 30% en octubre", afirma Berat, gerente del restaurante Haz, en pleno corazón financiero de Londres, donde los empleados no están volviendo tan masivamente a las oficinas como querría el gobierno de Boris Johnson.

Desde la puerta de su restaurante, situado frente a la catedral de St Paul, un barrio normalmente abarrotado de oficinistas a la hora del almuerzo, afirma no creer que distritos de oficinas como la City o Canary Wharf "vuelvan a la normalidad" en un futuro próximo.

"La gente ha visto que puede trabajar desde casa, no como nosotros que no podemos servir comida desde casa", se lamenta.

Con el fin de las vacaciones de verano y el inicio del curso escolar, el gobierno británico afirmaba esperar un retorno masivo a la oficinas desertadas debido a la pandemia, que ha matado a más de 41.500 personas en el Reino Unido.

La demanda de viviendas fuera de Londres ha aumentado, una tendencia de éxodo urbano que se está observando en otros países

Pero no ha sido así, para gran disgusto de los comerciantes y dueños o administradores de restaurantes del centro de Londres, que están suprimiendo gran número de empleos.

También cerca de St Paul, la gerente de un edificio de "coworking", que prefiere no dar su nombre, estima que sólo ha regresado el 40% de las empresas que solían alquilar sus espacios, aunque espera ver un aumento en los próximos meses.

Según la corporación transporte público londinense, el 1 de septiembre la afluencia en el metro era todavía un 70% inferior a los niveles previos al confinamiento.

"La gente está en guardia" y "con las nuevas consignas sanitarias (...) no es posible usar los espacios de oficina" respetando las distancias de seguridad, "especialmente en el centro de Londres", reconoció Alex Brazier, un funcionario del Banco de Inglaterra, en una audiencia parlamentaria el miércoles.

Éxodo urbano 

Más allá del aspecto sanitario, muchos empleados están desarrollando un gusto por el teletrabajo, y algunos están huyendo de la capital, ya que su densidad se ha vuelto peligrosa, y sus precios astronómicos.

La demanda de viviendas fuera de Londres ha aumentado, una tendencia de éxodo urbano que se está observando en otros países. Muchas empresas multinacionales están aprovechando la oportunidad para repensar completamente su forma de operar, con la esperanza de reducir el gasto de sus costosas oficinas en el corazón de las grandes ciudades.

La petrolera BP, que planea suprimir 10.000 puestos de trabajo y quiere recurrir más al teletrabajo, está incluso considerando abandonar su sede histórica en el centro de Londres, según el Sunday Times.

La petrolera BP, que planea suprimir 10.000 puestos de trabajo y quiere recurrir más al teletrabajo, está incluso considerando abandonar su sede histórica en el centro de Londres, según el Sunday Times.

Sin dar cifras específicamente sobre el Reino Unido, una portavoz de Barclays Bank señala que de sus 80.000 empleados en todo el mundo, 700 personas han regresado a la oficina y que "el resto seguirá trabajando desde casa al menos hasta finales de septiembre".

En Lloyds, 50.000 personas de una plantilla mundial de 60.000 siguen teletrabajando y el grupo está estudiando su "forma de trabajar en el futuro".

Según un portavoz de HSBC, este banco tiene actualmente "un 20% de ocupación de oficinas" mientras que su rival NatWest está promoviendo el teletrabajo hasta el próximo año. En Google, esa consigna va hasta julio de 2021.

"Con muchos distritos de oficinas todavía vacíos y la gran proporción de gente que evita el transporte público, no se está volviendo a los centros de las ciudades, lo que tiene un efecto devastador en las economías locales", advierte Helen Dickinson, directora del British Retail Consortium que defiende los intereses de los comercios minoristas.

La cadena de comida rápida Prêt à Manger, conocida por "seguir a los rascacielos", anunció la supresión de casi 3.000 empleos, y en la cadena de cafés Costa se ven amenazados 1.650 puestos de trabajo.
Pero la City de Londres no es la única zona donde ocurre esto.

Según un estudio del gabinete Springboard, 10,8% de las tiendas del Reino Unido están ahora vacías, el nivel más alto en seis años. En agosto se registró una caída de clientes del 30,8% respecto al mismo mes de 2019.
Como resultado, los grandes almacenes John Lewis están cerrando tiendas y despidiendo personal y su competidor Debenhams podría cerrar defintivamente.

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