UNA HISTORIA DE EMPRENDEDORES

Un culto a los aromas y sabores de la cocina italiana

Considerado pionero de llevar a la mesa la mejor tradición de la cocina italiana, el restaurante Ruffino está celebrando 34 años con una propuesta que sigue cautivando.

Ruffino, un clásico en el centro de Montevideo.
La típica cocina italiana. 
El empresario Nicolás Castiglioni junto al reconocido Eduardo "Chila".

Tras una recorrida por los encantos turísticos de Italia y visitar a sus familiares en la ciudad de Varese, en la región de Lombardía, la familia Castiglioni abrió en 1984 las puertas de Ruffino en el Centro de Montevideo, en San José 1166 esquina Héctor Gutiérrez Ruiz. El nombre del restaurante está inspirado en una de las bodegas del norte italiano más famosas del mundo: Ruffino di Chianti.

La tradicional gastronomía italiana está reflejada en la carta de Ruffino. Hay una gran selección de pastas y deliciosas pizzetas, que invitan a disfrutar al mediodía y en la noche del encuentro con una propuesta de platos artesanales que rinden culto al arte de la cocina italiana.

Los sorrentinos de jamón y queso acompañados por la célebre salsa Alfredo, creada en un restaurante de Roma en 1914, son un verdadero clásico de Ruffino. Tampoco se puede pasar por alto los Sorrentinos de Salmón con salsa de mariscos ni la Lasagna Verdi, que sale con pollo, jamón y espinacas con salsa rosa, champiñones y combinación de quesos.

Para aquellos que gustan de la carne y el pescado, también hay varias opciones, que tienen en común una cava de vinos seleccionados de las principales bodegas uruguayas que realzan aún más los aromas y sabores.

Recorriendo la carta, nos encontramos para comenzar con el recomendado Antipasto Ruffino —cazuela de calamares y mejillones a la provenzal, queso pimienta, roquefort, aceitunas, jamón artesanal, paté de la casa y huevos con golf—, las Berenjenas a la Napolitana y Bruschettas con un pan tostado rebosado en ajo y rociado en aceite de oliva.

Al frente de Ruffino hoy está Nicolás Castiglioni, la segunda generación de este emprendimiento familiar que hace de la hospitalidad, la atención personalizada y la calidad del servicio su sello de distinción.

En un ambiente tan formal como distendido, propio de la recreación de una típica cabaña de los Alpes del norte de Italia, el comensal se siente agasajado como en la propia casa.

Ruffino es un obligado lugar de encuentro para poner un alto a la actividad y reponer energías durante la semana. Así, de lunes a viernes al mediodía, Ruffino nos espera con un menú ejecutivo que incluye entrada, plato principal, bebidas —refresco, agua o vino — y café o té a un precio de $ 390 y $ 430 con el postre incluido. Y si de postres hablamos, el Tiramisú se lleva los aplausos aunque también dejan tentar a los golosos paladares los Profiteroles, esas deliciosas bombas rellenas de helado bañadas en chocolate y dulce de leche caliente, y nuestro siempre venerado flan de dulce de leche granizado.

Junto al plato del día, también se puede elegir entre una variedad de pastas secas, pizzetas y ensaladas.

Al caer el sol, Ruffino también nos da la cordial bienvenida, salvo los domingos. Para disfrutar de una animada salida nocturna, inclusive luego de ir al teatro o el cine, se puede recalar en este restaurante que capta el interés del turista que siempre se deja seducir por los románticos encantos de Italia.

Para mayor comodidad de sus clientes, Ruffino además cuenta con estacionamiento en San José 1224.

Horarios: Lunes a Viernes de 12:00 a 15:00 y de 20:00 a 00:00. Sábados de 20:00 a 01:00 hs. Domingos de 12:00 a 15:30.

Por mayor información y reservas, visitar la página web ruffino.com.uy.

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