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Intel gana US$ 5.661 millones hasta marzo, un 42% más, al subir demanda de chips

Uno de los segmentos de negocio que más creció fue el Grupo de Centro de Datos, debido a la demanda de proveedores de servicios de computación en la nube y otros de Internet

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Intel. A pesar de estos números, el futuro negativo de ventas de ordenadores, teléfonos móviles hizo bajar sus acciones. 

El fabricante de microchips y equipamiento electrónico Intel anunció este jueves unos beneficios de US$ 5.661 millones entre enero y marzo, un 42% superiores a los del mismo período del año pasado, al haber aumentado la demanda de componentes tecnológicos a causa de las órdenes de confinamiento.

La empresa con sede en Santa Clara (California, EE.UU.) batió sus propias proyecciones y las de los analistas con unos ingresos durante los primeros tres meses de su año fiscal de US$ 19.828 millones, significativamente por encima de los US$ 16.061 millones del pasado marzo.

Uno de los segmentos de negocio de Intel que más creció fue el Grupo de Centro de Datos, dedicado a la fabricación de microchips para proveedores de servicios de computación en la nube y otros servicios de Internet, que facturó US$ 6.993 millones frente a los US$ 4.902 millones del primer trimestre de 2019.

La mayor fuente de ingresos de la compañía, el Grupo de Computación para Clientes, dedicado a la producción de chips para ordenadores, vendió por valor de US$ 9.775 millones, un incremento del 13,8 %.

El Grupo de Computación para Clientes, dedicado a la producción de chips para ordenadores, vendió US$ 9.775 millones, un incremento del 13,8 %.

Durante los pasados tres meses, los tenedores de acciones de Intel se embolsaron US$ 1,33 por título, por encima de los 88 centavos registrados en el mismo período del ejercicio pasado.

Para adaptarse a las nuevas necesidades derivadas de la pandemia mundial de COVID-19, Intel emitió recientemente US$ 8.000 millones de deuda adicional, lo que sitúa el total de su deuda a largo plazo en US$ 36.455 millones, frente a los US$ 25.308 millones con los que cerró 2019.

Pese a la subida repentina de las ventas y los beneficios como consecuencia inmediata del incremento de la demanda de componentes electrónicos por el confinamiento y el auge del teletrabajo, Intel alertó de que no espera que esta situación se repita el próximo trimestre, puesto que gran parte de esas necesidades ya han sido cubiertas, y evitó emitir una proyección de ingresos para el conjunto del año.

De hecho, gran parte de los analistas vaticinan una caída de las ventas de ordenadores, teléfonos móviles y otro equipamiento tecnológico durante las próximas semanas, lo que sumado a los cierres de fábricas y otras interrupciones en la cadena de proveedores podría perjudicar seriamente el negocio de Intel.

Estas expectativas poco halagüeñas mermaron la confianza de los inversores, y las acciones de Intel se dejaban un 5,12 % hasta los US$ 55,92 por título en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de los mercados de Nueva York.

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