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Una original estrategia: la felicitación por Navidad

Año tras año nos encontramos con lo mismo: llegan las Navidades y empezamos a recibir correos electrónicos con felicitaciones. En principio nos debería parecer algo positivo. Alguien ha tenido el detalle de felicitarnos la Navidad, gesto que le agradecemos.

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Navidad


Pero la sorpresa nos la encontramos cuando, en lugar de ser una felicitación, es una estrategia de marketing para vendernos algo, ya sea un producto o una marca. Nos sentimos un tanto decepcionados, dado el estado de la economía actual. Pero a la vez tenemos una oportunidad de saber qué regalar en estas fechas.

Sin estrategia no hay éxito

Sin tener una buena organización de ideas, trazar un plan y tener claro cómo se consigue verdaderamente el éxito, es seguro que nos será imposible alcanzarlo. Pero más allá de la teoría, las empresas son muy conscientes de lo que quieren conseguir. Envían una felicitación como estrategia, sin personalizarla en diferentes idiomas para alcanzar a más público.

Qué aportan este tipo de emails

El razonamiento es sencillo, las marcas piensan que si los clientes reciben este tipo de felicitaciones, estos se acordarán de ellas por algo positivo. O incluso que, si era algo que iban a mandar a sus clientes, bien pueden mandarlo a todas las bases de datos, con la esperanza de conseguir alguna venta. En esa mentalidad de hacerse ver, y de pensar en la cantidad en lugar de la calidad, quedan ocultos los grandísimos errores cometidos por las empresas hoy en día. No pretenden llegar de verdad al usuario, tan solo quieren vendernos lo que ofrecen.

Las felicitaciones navideñas son un detalle de poca importancia. Lo que debería hacernos reflexionar es la gravedad de querer acercarse emocionalmente a nosotros, tan solo por si cae alguna venta. Es una forma de plantear las cosas que no contiene nada positivo, y que de hecho los usuarios rechazan cada vez más.

Para que cualquier campaña de estacionalidad tenga un verdadero éxito, debe formar parte de una estrategia, de un plan. Debe tener un objetivo, una meta. Es imprescindible que cobre sentido para el usuario que recibe la información.

Convertir una felicitación navideña en una estrategia de marketing
Para conseguir que nuestra estrategia tenga un éxito real, debemos tener unas pautas muy presentes, tan sencillas que muchos usuarios no contemplan la idea de que una marca quiera llegar a ellos a través de una mala estrategia de marketing.

El objetivo es felicitar la Navidad, nada más, y tener un detalle con tu audiencia. Las métricas aquí son el engagement y la notoriedad de marca. Su contenido debe empezar por eliminar todo lo comercial, si lo que queremos es vender enviaremos correos con ofertas. No tenemos que olvidarnos de que es un email de empresa, y por lo tanto debe tener parte de la imagen de la misma (de forma delicada, pero que no falte). Y a mayor personalización, más efectiva será nuestra estrategia de marketing.

No se trata de enviar estos mensajes de forma masiva, sino de marcar la diferencia, de ser relevantes y especiales para nuestro cliente. Cuanto más identificado se sienta el destinatario, mejor cumplirá su objetivo nuestra felicitación.

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