COVID-19

Rivales en tiempos normales, socios durante la crisis: empresas trabajan juntas para producir vacunas

La pandemia llevó a un cambio de estrategia y los grandes grupos farmacéuticos tejen alianzas con sus competidores.

La FDA respaldó ayer viernes la autorización de emergencia de la vacuna de Johnson & Johnson. Foto: Reuters
La vacuna de Johnson & Johnson. Foto: Reuters

Enfrentados en tiempos normales, socios durante la crisis, los grandes grupos farmacéuticos tejen alianzas con sus competidores, como la anunciada el martes entre los estadounidenses Merck y Johnson & Johnson, para producir producir vacunas contra el coronavirus.

¿Quién ayuda a quién?

La urgencia sanitaria obligó desde el principio a las empresas a cambiar de estrategia. En abril de 2020, la francesa Sanofi y la británica GSK firmaron un acuerdo inédito para desarrollar juntos una vacuna (todavía en fase de ensayo): Sanofi aportaba el principio activo, su especialidad, y GSK el adyuvante.

Frente a los retrasos, e influida por la presión política en Francia que exigía acelerar la campaña de vacunación, Sanofi anunció a principios de 2021 que pondría una de sus fábricas al servicio de la producción de la vacuna estadounidense Pfizer/BioNTech, la primera que obtuvo resultados.

Desde entonces, las alianzas de este tipo se multiplican: Sanofi selló un segundo acuerdo a escala europea con el estadounidense Johnson & Johnson, mientras la suiza Novartis anunció que producirá la vacuna Pfizer/BioNTech.

Por su parte, la alemana Bayer fabricará hasta finales del año que viene la vacuna creada por su compatriota CureVac, una empresa biotecnológica que se alió con GSK para su desarrollo.

La última de las alianzas anunciadas es la conocida el martes, donde la estadounidense Merck ayudará en la producción de la vacuna Johnson & Johnson.

"Es el tipo de colaboración entre empresas que tuvimos durante la Segunda Guerra Mundial", celebró el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

¿Quién hace qué?

Sin embargo, los roles son diferentes en cada caso. Pfizer/BioNTech o Johnson & Johnson, que crearon las vacunas, tendrán el control sobre la producción de los principios activos, las sustancias imprescindibles para que funcionen.

Bayer, Merck, Novartis y Sanofi se suben al tren en marcha para envasar las vacunas e introducirlas en los frascos.

Esta etapa exige competencias menos específicas a pesar de la complejidad técnica, sobre todo en las vacunas de ARN mensajero, como la de Pfizer/BioNTech, porque necesitan condiciones de frío extremo.

En este sentido, Sanofi escogió para su colaboración con Pfizer su planta de Fráncfort, ya que la empresa biotecnológica BioNTech tiene una instalación en la zona, lo que facilita la logística.

Vacuna Pfizer. Foto: Archivo El País
Vacuna Pfizer. Foto: Archivo El País

¿Por qué se dan estas alianzas?

La situación de cada uno de los laboratorios que ponen sus medios a disposición de la competencia son diferentes. En el caso de Sanofi continua con el desarrollo de sus dos proyectos de vacunas del COVID-19, pero no estarán disponibles como pronto antes del final del año 2022.

Merck, por su parte, interrumpió la investigación de sus principales proyectos de vacunas contra el coronavirus, porque los considera poco prometedores.

Y por último, Bayer y Novartis no están especializados en el campo de las vacunas, así que no se lanzaron a la carrera para su desarrollo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados