¿BURBUJA?

Las cinco señales de “alerta amarilla” en los mercados tras el lío de GameStop

La mayoría de las señales tradicionales del mercado están parpadeando en amarillo tal como lo hicieron antes de que explotara la burbuja del sector digital hace dos décadas.

Mujer contando dólares. Foto: Archivo El País
Mujer contando dólares. Foto: Archivo El País

Cuando el hombre en la calle comienza a dar recomendaciones sobre el mercado bursátil, es hora de que los profesionales se vayan, según un dicho en inglés.

Sin embargo, el torrente de efectivo que inunda los mercados mundiales muestra que cualquier advertencia surgida del frenético enfrentamiento de la semana pasada entre inversores minoristas (más fondos de inversión) y fondos de cobertura de Wall Street en la compañía estadounidense de venta de videojuegos GameStop no será escuchada.

La mayoría de las señales tradicionales del mercado, como se describen a continuación, están parpadeando en amarillo tal como lo hicieron antes de que explotara la burbuja del sector digital hace dos décadas.

Lo que es diferente en esta oportunidad es la cantidad de dinero que los bancos centrales y gobiernos están inyectando, sumado a las tasas de interés que parecen firmemente pegadas al piso durante los próximos años.

Luego de que el efecto GameStop aparentemente menguó y con las acciones rumbo a nuevos máximos, hay cinco señales que suelen ser consideradas como indicativos de euforia en el mercado.

El doble golpe de GameStop: Los inversores minoristas (sumados a fondos de inversión) lograron inicialmente obligar a los fondos de cobertura a vender posiciones para cubrir operaciones de ventas cortas, pero como la remontada se esfumó esta semana, los pequeños inversores que llegaron tarde a la fiesta pagaron el precio.

El drama de GameStop ha hecho poco o ningún daño al dominio de las acciones tecnológicas, con un riesgo de concentración que aumenta en los mercados a medida que el sector se expande hasta representar un quinto de las acciones globales, su mayor nivel desde la burbuja “puntocom” de finales de la década de 1990.

Dada la demanda récord por acciones, a las ofertas públicas iniciales les ha ido extremadamente bien, tal como la respuestas a las OPI durante la burbuja “punto com”, con precios que alcanzan valoraciones sorprendentes. En tanto, los bonos también han concentrado un enorme interés.

El frenesí también es visible en los mercados de opciones. El ratio entre opciones de venta y de compra en el mercado de Chicago (CBOE) se mantiene firmemente en niveles vistos por última vez antes de que explotara la burbuja “puntocom” en el 2000. Las opciones de venta dan el derecho de vender a un precio acordado con anticipación y las de compra permiten al tenedor comprar a cierto precio.

El quinto indicador es la extensión del apoyo de liquidez de bancos centrales en el sistema. El M2, una medición de la oferta de dinero que considera el efectivo y los depósitos bancarios, subió con fuerza el año pasado, generando burbujas en muchas áreas de los mercados, desde el Bitcoin a las acciones de grandes tecnológicas. (En base a Reuters)

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